Cogí mi peluche y lo puse a un lado de la cama.
Yo: El me protegerá de tus malvados encantos
Sam: Entonces, piensas que tengo encantos, y esos encantos te encantan.
Yo: No, pienso que tienes encantos y esos encantos les encantan a todas, pero a mi lo que me gusta son tus gilipolleces y "defectos"
Sam: ¿Como cuales?
Yo: Como cuando arrugas la nariz cuando algo te da asco o cuando te pones roja cuando tienes vergüenza, todo eso.
Sam: Nunca nadie me había dicho algo así, siempre es "Estas muy buena" "Eres muy guapa" y cosas así.
Yo: Porque nadie se fijó antes, la sociedad de hoy en día hace a la gente muy superficial.
Me senté con las piernas cruzadas en la cama, y Sam hizo lo mismo al lado mía.
Me cogió la mano y me miro.
Sam: Pero por fin encontré a alguien que me vea con otros ojos.
Yo: Por fin encontré a una pelirroja que está buena -dije y me reí mientras ella me pegaba en el hombro-
No te enfades tonta, es broma.
Sam no dijo nada se quedo callada y me abrazo sin más, le seguí el abrazo y cuando nos separamos estaba llorando, se veía tan débil y tierna, te daban ganas de guardarla para siempre en una caja y que nadie más la tocara.
Yo: ¿Que te pasa cariño? ¿Por que lloras? ¿He dicho algo?
Sam: No, sólo que no se porque no nos conocimos antes, lo hubiera pasado mejor, seguramente no hubiese empezado con los cortes ni vómitos y me querría más, pero no.
Yo: Oye oye, los cortes ya no estarán más, ni vómitos ni nada, haré que te quieras mejor dicho haremos que te quieras, las dos juntas.
Sam: ¿Me lo prometes?
Yo: Te lo prometo.
Me volvió a abrazar y nos acostamos, hablábamos de muchas cosas, de temas diferentes, estuvimos así hasta las dos de la mañana.
Yo: Deberíamos irnos a dormir ya
Sam: Tengo sueño, déjame manta que te la quedas toda.
Yo: ¿y si no quiero?
Sam: Pues sufrirás mí irá
Sam me hacia cosquillas y yo me tapaba la boca para no gritar y despertar a mi madre.
Yo: N-no Sam, para co-ño que me v-vas a matá
Sam: ¿ya me das manta?
Yo: Con una condición.
Sam: ¿cuál?
Yo: dame un beso y te doy manta.
Sam me miraba, y se reía, miro al peluche le tapó los ojos y me beso, el beso término y le di pequeños besos para seguirlo, le di manta y se tapó, me abrazo y se quedo dormida como por la tarde, le acariciaba el pelo y poco a poco me dormí.
ESTÁS LEYENDO
La chica triste
RandomSonia es una chica no muy común, no sigue modas ni le gusta hablar de chicos, desde pequeña ha sido víctima de acoso escolar y por ello ha pasado cosas horribles en su vida, pero lo que ella no sabe es que alguien le hará creer otra vez en la humani...
