Por Un Descuido De Todos

36 3 1
                                        

ADVERTENCIA: Contenido Violento, Contenido Sangriento

Por Un Descuido De Todos

  Mi situación en la que me encuentro está que arde, aunque básicamente, estoy en peligro.

  Estoy rodeada de personas vestidas como agentes secretos. Si yo no fuera el objetivo aquí, me encantaría verlos en acción.

  El motivo de que estas "personas" estén acorralándome es algo simple, no soy del todo humana.

~FlashBack~

―¡Cariño, ven!― gritaba mi madre entre todo el barullo.

  Me había quedado atrás viendo una linda muñeca en un escaparate con sus ojos diferentes: uno celeste y el otro rojo.

―¡Ya voy madre!― dije despegándome del escaparate para ir donde mi madre agitaba su brazo entre varias cabezas.

  Alguien agarró mi brazo y me haló hacia atrás. Puse resistencia pero luego me puso un paño a mi cara. Olí un olor un poco dulzón y caí dormida.

[...]

  Abro mis ojos lentamente. Quiero estirarme pero algo me para: estoy atada. Mis manos estan atadas atrás mío y mis piernas estan sueltas.

  Escucho pasos y risas acerarse y se abre una puerta que estaba ubicada en una esquina de esta habitación gris.

―¿Una niña?― dijo un señor con barba café y lentes redondos.

―Mientras más jóvenes mejor, ¿no?― dijo con cinismo un chico rubio con pecas.

―¿Qué... quieren?― mi voz sonó quebrada, quería llorar pero no encontraba un motivo claro.

―¿Cuántos años tienes, niña?― me cuestionó el de la barba.

―Seis... respondan― dije exigiendo una respuesta a la pregunta que hice antes.

―Pues, serás un conejillo de indias para nosotros― el rubio tenía una pose pensante con una sonrisa malévola, aterradora.

―¿Qué?― mi voz sonó apagada y quebrada. Quería llorar pero, no podía hacerlo en frente de alguien, especialmente de estos tipos.

―Ya lo escuchaste― el de barba se acerca a mí, huele como las enfermeras de los hospitales: productos químicos ―Nadie vendrá por ti. Nunca―

[...]

  Hoy cumplo doce años encerrada en esta habitación gris. Nadie vino a rescatarme. Yo intenté irme, pero era imposible. No recuerdo nada de afuera, absolutamente nada.

  Durante estos doce años, me han inyectado toda clase de líquidos de todos los colores posibles. Algunos no me hacían nada, pero otros, sentía como las llamas del mismísimo infierno acariciaban mi piel.

―¡HEY GABRIELA!― me grita Eric: un chico guapo de cabellera rubia, tiene unas cuantas pecas en sus mejilla y ojos verdes.

―¿Si?― dije mirándolo. Él se encuentra sentado en una silla ubicada en la esquina derecha de la habitación gris. Yo, en cambio, estoy echada en mi cama.

―No me has escuchado― suspira, luego hizo un puchero y pude ver un minúsculo sonrojo ―¿Qué quieres que te traiga? Hoy es... como tu... llegada aquí―

―Cierto― dije decaída. Ya lo sabía. Miré el techo, se empezaba a notar algunas goteras ¿Qué deseo realmente? ―Quiero... un espejo―

―¿Eh?― su cara relajada cambió a una impactada y sorprendida.

Random StoriesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora