Capítulo 38: Eternidad.

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POV Lay.

Durante mi vida como guardián nunca supe que hacer con ella, siempre creí que todo debía hacerse con calma, el caminar, el reír, el gozar, amar, todo a su tiempo.

Pensaba demasiado, pero hacia poco, dejaba las cosas para segundo plano por que creí que problemas siempre tendría, pero tiempo también.

Ahora, en mi vida como mortal, lo que me falta es tiempo, ser humano es una cosa diferente, ellos perciben los sabores, los olores, el tiempo que tienen en esta vida es tan corto, pero lo aprovechan al máximo.

La acción más simple de un niño como comer un dulce, hasta la acción más compleja adulta como amar, se proyecta en un tiempo tan limitado, pero esa sensación les dura toda la vida.

Nosotros somos distintos, hemos vivido casi desde la creación de la vida, pero empezamos a sentirnos vivos cuando nuestra eternidad murió, cuando supimos que teníamos un tiempo limitado.

Pero incluso en esta vida, sea corta, larga, fugaz o eterna, jamás conseguirás hacer todo lo que quieres, siempre sentirás que te falto tiempo para realizar tus sueños, tus anhelos.

En mi caso yo tenía pocos sueños, pocos anhelos de una eternidad, solo deseaba ser feliz, no me quejo de lo que fue mi vida, pero no fue plena, no tenía amor.

El día que dejamos a nuestros hermanos de K no creí que también dejaría mi amor en ese instante, aquello que creí una ilusión resulto ser más potente que supero la realidad, mi realidad.

Aquel amor que sentía por JunMyeon... no, Suho, ese amor era más fuerte, era más poderoso que todos nosotros, que la convergencia, incluso que la propia vida, si reencarnamos, me gustaría poder encontrarlo en todas ellas.

Nuestra humanidad comenzó hace 84 años, nuestros cuerpos envejecieron, y eventualmente perecieron entre las arenas del tiempo.

Actualmente soy el último que queda, mis once hermanos me han dejado en este lugar desolado llamado tierra, para morir en la eternidad que nos brindó ser los guardianes del árbol.

Hace tiempo nos volvimos a encontrar, unos siete años aproximadamente, pero no todos, cuando nos reunimos ellos eran cinco, Suho ya había muerto.

Al parecer su cuerpo humano se sumió en la depresión y en la melancolía, murió joven, joven humanamente, llevamos siglos aquí, pero el solo pudo disfrutar de la humanidad unos cuantos años.

Me duele saber que soy el causante de su muerte, se deprimió como yo lo hice, pero su dolor supero el mío, pero es mejor así, solo así no ve lo que ha pasado con la vida que protegimos durante diez milenios.

Cuando entregamos el corazón al árbol debía surgir una nueva era para la vida, pero no fue así, los eventos causaron estragos en los humanos, pero su naturaleza les hizo olvidarlo.

Si egoísmo y ser de poder les ha hecho destruir el planeta que habitan, y no conformes planean hacer lo mismo con el universo, expandiendo su veneno llamado progreso sin límites, a un lugar que no les corresponde.

Pero no todo es malo, la humanidad se ha condenado a sí misma, no hay nada que podamos hacer por ellos, que pueda hacer en este momento.

En nuestra época de juventud humana, nuestros cuerpos experimentaron cambios y sensaciones nuevas.

El cansancio y el hambre son cosas realmente tortuosas, pero el descanso y el placer de comer, saborear cada trozo te hacen querer seguir vivo.

También aprendimos he imitamos algunas costumbres humanas, como trabajar, vacacionar, y casarse.

Titanomaquia -- EXOHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora