No quería darte ningún gusto, pero si podíamos seguir así, hablando de noche, hasta la mitad de la madrugada, Dios.
Toma todo de mí, llevatelo y no me olvides nunca.
No quería darte ningún gusto, pero si podíamos seguir así, hablando de noche, hasta la mitad de la madrugada, Dios.
Toma todo de mí, llevatelo y no me olvides nunca.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora