Capitulo 12

32 6 1
                                        

Creo que no puedo saber lo que es estar separada de ti, no sé que implica el estar alejada de ti más de dos días.

Es curioso, lo dejamos oficialmente. Bueno, lo dejaste. Y, ahora, en el día de recuperaciones, justo cuando llevo una semana sin ti y creo estar bien me abres por whatsapp. Se que no dijiste nada, pero a penas vi que el mensaje era tuyo algo comenzó a latir de nuevo en mi interior, algo que no palpitaba desde hacía tiempo, desde ese jueves que decidiste acabar con todo. 

Te creí superado, te creí olvidado y regresaste a mí y yo te lo permití, porque no puedo no estar contigo. 

Decir que al verte sentí la mayor felicidad del mundo sería mentir. No sentí la mayor felicidad, no puedo ni podré decir eso nunca, porque ese día, en tu casa, cuando me besaste y rompí a reír no fue por la peli, ni por la situación, fue porque, sin ser consciente, todo el tiempo que estuve alejada de ti estuve fingiendo sentimientos que al besarme despertaste. Cuando tus labios rozaron los míos tras esas tres semanas infernales, me di cuenta, que en todo ese tiempo no había sentido nada. Solo había vacío en mí y tú eras el único que podía llenarlo, con tus besos, abrazos, tus mi Rubita, mi pequeña, con cada gesto, sonrisa y palabra que pronunciabas relacionado a nosotros o a lo que yo creía poder ser.

¿Y lo peor de todo? Que soy feliz en este caos que nosotros mismos hemos creado. Que pasar los días contigo es el mejor entretenimiento. Que no me importa nada más. Que estas semanas junto a ti están siendo lo mejor de mi verano y que las repetiría eternamente. Que nuestra graduación, fue NUESTRA por estar juntos, por los besos a escondidas, por las fotos, por reír juntos y ser tu y yo. 

¿Y quieres saber lo que más me gusta? Me gusta que la idea de pasar un fin de semana juntos te emocione, que me digas que me harás el desayuno y saber, que aunque sea en sueños puede ser real. Que por ti iría al país de nunca jamás para no morir, y permanecer, siendo joven o vieja toda una eternidad a tu lado, con todo. Con los dolores de cabeza, las lágrimas, las risas, las pesadumbres y crear recuerdos inolvidables que contar de viejos.

Te quiero Marc.

Palabras Que Nunca Te DiréDonde viven las historias. Descúbrelo ahora