Capítulo 24.

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—¿Hey ya ordenaron?
Les pregunto a los chicos

—No sólo las bebidas, mira prueba esta, es una margarita- dice David

—Está rica, yo quiero una.
Le digo levantando la mano para llamar a la señorita.

—Si, que se le ofrece.
Dice con una sonrisa pero al ver quien soy la borra.

—Jazz.
Le pregunto sin creerlo.

—Venus.
Dice ella muy pálida.

—Trabajas aquí.

—Si, ¿qué ordenarán?
Dice ignorando lo que pasa.

—Quiero a otra mesera.
Dice Emma.

—Lo siento querida no hay otra.
Dice sonriendo falsamente.

—No pasa nada Emma, bueno yo quiero bouneless de búfalo.
Le digo sonriendo.

—Nosotras igual.
Contestan al unísono. Me están colmando la paciencia.

—A nosotros tráenos alitas de pepper lemon, parmesano y bufalo.
Dice David.

—¿Cuántas?

—20 de cada una.
Dice Daniel.

—Ok, ahorita regreso.
Dice Jazz.

—Bueno chicas, ¿y que cuentan?
Dice Alejandro.

—Nada, en 3 horas tenemos ensayo del baile de graduación y del vals.
Dice Abril.

—¿Enserio tenemos ensayo?
Le digo cansada.

—Si, tenemos ensayo.
Dice Sofía.

—¿No se supone que deberíamos estar en la iglesia?
Pregunta Emma.

—Así es, se supone, pero todo vale dick en esta vida.
Le digo abrazando a David.

—Aquí esta su comida.
Dice Jazz entregando cada uno de los platos.

—Gracias.

Empezamos a comer, platicar y así se nos pasaron las horas, hasta que nos dimos cuenta que tenemos una hora para llegar al ensayo y el estudio queda un poco lejos así que decidimos irnos.

—Solo tenemos una hora para llegar y no tenemos las cosas, vamonos ya— les digo parándome —chicos aqui esta el dinero— les digo entregándoles dinero al igual que Emma, Sofía y Abril.

—¿Y como se irán?
Pregunta Sofía

—Mi papá vive a unas cuadras— dice Daniel —no se preocupen.

—Los veo de rato, bye.
Les digo saliendo, bajamos las escaleras y nos subimos rapido a la camioneta, hicimos 15 minutos en llegar a la iglesia.

—¿Y las llaves del cuarto?
Pregunta Emma.

—Abril.
Le digo cerrando la puerta.

—Vamos, yo las tengo.
Dice Abril, corrimos y entramos al cuarto.

—Que perro asco, ¿A que huele?
Pregunta Sofía casi vomitando.

—Ignora el olor, recoge tus cosas y salgamos con cuidado, vamos.
Les digo apurada con la nariz tapada.

—Agarramos nuestras cosas y salimos por la ventana ya que vimos que la catequista venia, ¿cómo salimos?, no sé pero salimos y corrimos rápido hacia la camioneta, hasta que siento que topo con algo y me tira al suelo.

—Ten cuidado idiota.
Le digo tocándome la cabeza.

—Lo siento, fue mi error.
Dice el chico extendiendo una mano para ayudarme.

—Gracias.
Le dico recogiendo mi mochila.

—En verdad lo siento, no llames a Jazz.
Dice el chico suplicando.

—¿Qué? ¿llamar a Jazz?
Le pregunto confundida

—¡Venus!
Gritan Emma, Sofía y Abril.

—¡Ya voy!
Les grito.

—Ella es mala y sé que tú eres su mejor amiga.
Dice el chico aún con miedo.

—Pues no, no soy nada de ella y esto fue un accidente, gusto en conocerte, soy Venus.
Sonreí y me fui con mis amigas.

Subí a la camioneta –como quisiera que Javier nos llevara el maneja muy rapido–¿qué tienes mente?, cállate. Empecé a manejar y llegamos casi a las 2:00 de la tarde, bajamos rápido y entramos.

—Hola niñas, justo a tiempo.— dice la maestra —posiciones rápido.

Nos ponemos en nuestro lugar y empezamos a ensayar, lo que no me gusta de este estudio es que hay una ventana enfrente y se ve lo que hacemos, es incómodo ya que muchas veces se paran a tomar fotos o vídeos.

—Dime que es una broma.
Dice Abril mirando hacia la ventana.

—¿Qué?
Pregunta Sofía.

—Los perros de Iker pasaran por aquí y nos verán.
Dice Emma.

—No es cierto, dime que estas jugando.
Digo asomándome.

La música empieza y empezamos a bailar cuando justo iban pasando los perros de Iker junto a él.

—No es cierto.
Les digo mirando a mis chicas.

—¿Y si agachamos las caras?
Argumenta Sofía.

—Seguramente.
Dice Emma rodando los ojos.

—Esas caderas muévanlas bien niñas, la vuelta bien marcada.
Dice la maestra. Genial, ellos nos ven y nosotras bailando.

—¿Que tanto se murmuran?
Pregunta Abril.

—No sé, solo ignóralos y baila.
Le dice Sofía nerviosa.

—Tranquilas, solo saquen sus mejores pasos y jueguen con su cuerpo.
Digo sonriendo y hago más marcados los pasos, en una de las vueltas miro a Javier y me sonrojo un poco.

—Muy bien, un descanso niñas.
Dice la maestra poniendo pausa a la música.

—¡Ah!, estoy cansada, después tenemos que ir a la escuela y soy la encargada de la decoración junto a Emma y Jazz.
Digo con poca respiración.

—¿Entonces cuando iremos por los vestidos?, mañana es martes y después Miercoles y el Jueves es el bailable.
Dice Abril.

—Ademas no tengo pareja.
Dice Sofía.

—¿Y los amigos de David?, También están los perros de Iker.
Dice Abril mirando a Sofía.

—No, o bueno no sé, tal vez, lo pensaré.
Dice Sofía agarrando su botella.

—Emma tenemos que irnos, ya son las 3:40 y el ensayo acabara hasta las 5:30, ¿nos vemos en el centro?
Les pregunto agarrando mi mochila.

—Si.
Dice Abril.

—En Paseo Reynosa.
Dice Sofía.

—Ok está bien, las veo de rato, les mandare mensaje.
Les digo  saliendo del estudio.

Subimos a la camioneta y nos dirigimos a la escuela, para los adornos del bailable.

—Bueno vamos que se nos hace tarde.
Le digo bajandome de la camioneta.

...

—Lo del bailable lo tenemos que empezar ahorita, aquí tengo la lista de que va hacer cada uno.
Les digo entregándoles la lista a los chicos.

—Esto quedará hermoso.
Le digo a Emma.

...

—Mañana continuaremos ya que para el miércoles ya tiene que estar todo listo.
Les digo sonriendo.

—Bueno vamonos al centro— le digo a Emma y ella solo asiente, agarro mi celular y llamo a Abril —Oye ¿sigue en pie lo del centro?

—No, mejor cancela los planes, quiero llegar a dormir.
Dice Abril cansada.

Ellas se van a la iglesia y ahí se la pasan hasta el día siguiente.

MALA REPUTACIÓN. //EDICIÓN//Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora