Capítulo 4
La belleza ...
Complace a los ojos,
Pero es la dulzura de las acciones
La que encanta el alma.
Clark
No entendía porque me afectaba mucho verla al lado de ese sujeto y como él se tomaba atribuciones era lógico que era su novio, pude notar que el chico me veía con cierto desagrado lo salude por pura cordialidad pero realmente no era de mi agrado, menos sabiendo que podía ser el novio de Amélie, salí de ese lugar antes de comer alguna tontería.
Llegue a mi casa y me distraje ayudando a mi hermana Adeline con una tarea tenía apenas 18 años era la más pequeña de la familia, era mi consentida, recuerdo lo pequeña y frágil que era, es idéntica a mi abuela materna la duquesa Aby, siempre estaban tan alegres y a pesar de nuestra clase social ayudaban a las personas con sus fundaciones y servios.
Estaba muy metido en ayudarle a mi hermana cuando mi teléfono sonó, era mi abogado así que tome la llamada en el patio sin que nadie me viera.
— que me tienes Alfred ?
— señor ya tengo su encargo, no fue fácil pero logré obtener una copia de las cláusulas que su difunto abuelo dejó para su testamento.
— perfecto, mañana a primera hora te veo en mi oficina, sé discreto no quiero que mi padre se de cuenta.
— claro que si señor.
Era estupendo, mi abuelo había dejado su herencia a mi padre la cual era la empresa pero astutamente el tenía otra empresa encargada a la realización de piezas para aviones y autos, era mi pez gordo, según las especulaciones el 60% de esas ganancias me pertenecían a mi, luego estaba Bill con un 20% y por último Liz y Adeline con el 10% a cada una, pero las cosas no serían fáciles, no para mi difunto abuelo, había cláusulas las cuales no se dirían después de tres años de que el muriera, por fortuna yo había sido más listo al infiltrar a uno de mis abogados en la firma de la familia, tuve que sobornarlo y el tenía que obtener una copia de las cláusulas que me correspondían a mi.
Estaba muy contento por fin sabré de que se trataba tanto misterio, si no cumplía con dichas cláusulas mi parte pasaría a manos de inversionistas japoneses y otra parte a manos de compradores, eso no lo permitiría, así que decidí arriesgarme, solo tenía que esperar unas cuantas horas para saber cuánto misterio se tenía ese testamento.
Como cada mañana me dirigía al trabajo en mi mente solo estaba ese maldito testamento y las dichosas cláusulas, entre a mi piso y me llamó la atención darme cuenta que Amélie no se encontraba aún, era raro ya que ella siempre llegaba muy temprano, según Agnes aviso que no podría llegar a causa de un problema familiar, tenía curiosidad por saber pero alguien ya me estaba esperando en mi oficina.
— que yo que ? No, no, no !!! Esto no me puede pasar a mi.
— lo siento señor esas son las cláusulas y tiene cinco meses para cumplirlas antes de que este testamento sea leído y aprobado.
— está bien, gracias por tus servicio, puedes retirarte.
Mi abuelo supo como vengarse de mí aún estando muerto, mira que casarme con una mujer de clase baja eso no venia conmigo, que voy a ser, y mientras estaba metido en mis pensamientos ok a Agnes llamarme por el comunicador.
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Vuelve a mi
RomanceElla es humilde y pobre, solo vive para su padre y ella, su madre los abandonó cuando ella tenía 6 años, pero su padre supo sacarla adelante hasta que una terrible enfermedad lo está consumiendo, entonces cuando lo vio perdió lo encontró a él, el so...
