Capítulo 1 Despierta (Quinta parte)

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El desayuno fue dentro de la carpa, la misma chica entro con la bandeja y me observo nerviosa, luego salió sin decir más. Comimos esperando a la tarde, quizás alguien se dignara a entrar y decirnos que era lo que ocurría. Aunque intente dormir, era inútil, mi mente aún se hallaba en las palabras de aquél chico sobre Dannus. ¿Por qué nos mantenía encerradas? Di vueltas en la litera intentando encontrar una explicación. Luego de un tiempo, un chico entro en la carpa, con la bandeja del almuerzo, viéndome con el mismo gesto que lo había hecho la chica, fijamente. Mantenía la mirada fija en ellos, pero me era incomodo su manera de verme, era como si viesen alguien de otro planeta. Y aunque todas dentro de la carpa se dieron cuenta de ello, ninguna hizo algún comentario al respecto, solamente se limitaron a comer y a esperar a la noche. Observe a Rhus que yacía sentada en su litera, con los ojos cerrados, profundamente dormida.

Me levante observando por la rendija de la carapa hacia afuera, al escuchar varias voces que se acercaban, los pasos de varios chicos avanzaban fuera de la carpa, entonces pude ver que la mayoría de los chicos entraba en la carpa más grande seguido de dos guardias que cuidaban la entrada. Me volví observando al suelo confundida, debería salir de allí y saber que ocurría. Hesperia se había recostado viendo al techo, y Oryza, mantenía la mirada perdida en la nada, pensando. No sabía que hacia allí, no sabía quién eran ellos, y no sabía quién era yo. Y aunque debía estar aterrada por ello, ya no me importaba. Solo podía pensar en mis padres y Helix. Suspire sentándome en la cama, pasando mi cabello hacia tras, escuchando con atención, que ya nadie pasaba cerca de la carpa, entonces me puse en pie y tras de mi Hesperia y Oryza que despertaba a Rhus, que se levantó de un brinco observando a Oryza, que le hacía un gesto con su dedo, posándolo en sus labios para que no hiciese ruido. Observe por la rendija de la entrada al par de chicos que seguían vigilando, con las armas en las manos. Entonces fui hasta la mesa y tome uno de los tenedores que habían traído en la bandeja del almuerzo, y me acerque a la parte trasera de la carpa, y lo clave en esta, rasgando un gran agujero, que dejo entrar la brisa de la noche a través de este. Me volví hacia Oryza y Hesperia, que me observaron un segundo antes de asentir. Entonces salí de la carpa observando los árboles que cubrían nuestro escape. No podía ver a nadie, el suelo era arenoso en aquella parte, y los arbustos crecían alrededor de la carpa, mientras los arboles extendían sus ramas sobre nuestras cabezas. Me recosté contra la tela de la carpa y observe por la esquina. Desde ahí, pude ver a un grupo de tres chicas que caminaban en dirección a los camiones, cada una llevaba un arma en la mano o colgada en la espalda o cintura. Levante mi mano para que Hesperia y las demás se detuvieran en tanto estas pasaban. Del otro lado podía ver la gran carpa donde Dannus Y Otikus, habían entrado con Júntus y la chica llamada Laris. No podíamos rodear el campamento, de seguro habría vigilantes cuidando los alrededores, así que era tan simple como correr desde allí hasta la carpa, cruzando el campamento. —Fácil decirlo—, pensé.

— Cuando les haga esta señal —dije, levantando mi mano tal cual mi madre me había enseñado, llevando mi dedo índice y medio desde mi frente bajándolo lentamente—, síganme.

Hesperia asintió, seguido de Oryza, Rhus solo me observo, me volví viendo a cada lado, no había nadie allí. Levante mi mano al estar seguro que nadie venia, y la baje rápidamente, corriendo hacia la carpa sintiendo el aire frio que llegaba desde las montañas, entrando a mis pulmones. Cruce la entrada de está viendo un larga mesa en madera, seguido de diez rostros que se volvían viéndonos fijamente.

Júntus se puso de pie observándonos claramente enojado, seguido de Laris, que se volvía en su silla y me observaba tal como lo había hecho la chica que llevo la comida. Con los ojos abiertos como platos y una expresión de sorpresa. Del otro lado estaba Dannus, que me observo desde su silla, contrariado. Otikus arqueo una ceja y una sonrisa baja escapo, acallada inmediatamente, ya que al parecer era muy importante lo que hablaban y yo acaba de interrumpir. Hellian se puso de pie y fue hasta mí, colocándose a mi lado. Sentado a la mesa se hallaban Thérium, Livia, Dannus, Guethius, Otikus, Laris, Júntus, Pendra, Dercas, y Roxus. Dannus se puso en pie y camino hasta mí tomándome de la mano. Que ardió al sentir su cercanía, deseaba darle un golpe en el rostro, y muy lentamente deje su mano, viendo su rostro contrariado al ver mi negativa.

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