~9~

1K 59 5
                                        


-¡Despierta! .- susurra en mi oído, aunque lo sentí como un grito. -ya llegamos. - dijo agitando su cuerpo, mientras aun me cargaba en su espalda.

- No, cinco minutos más - Me queje, di un suspiro antes de abrir mis ojos lentamente, ya que la luz de el día no me dejaban poder ver, su voz era cansada, aunque era muy egocéntrico siempre se preocupaba por mi.

-Nada de cinco minutos mas, ya no siento absolutamente ninguna parte de mi cuerpo - dijo angustiado mientras yo recién levantaba la cabeza, confesaba que su espalda era super cómoda, y calidad, no quería bajar de ella, la luz del día podía permitirme ver su rostro a mas detalle, esas hermosas pecas estaban por todos lados de el. -Por favor, deja de babear mi espalda que la siento húmeda. - finalizó quejándose. - "Cerdita".

- ¿¡Que me has dicho Pecoso del demonio!? Yo no soy ninguna cerdita, quizás pese por que tengo curvas, pero al final fuiste tú quien se ofreció. - respondí indignada, no me molestaba la idea de "cerdita" pero que me lo diga este pecoso me saca de mis casillas.

Cuando observo su espalda, teñí razón estaba húmedo por mi saliva, ¿¡Porque!? Por que hoy, por que justo con el, a mi cuerpo se le ocurre babear.

- ¡Si! cerdita con todas sus letras. - decía entre carcajadas después de escuchar mi reacción. - C- E - R -D-I-T-A tarara.- seguía hablando aunque aun no me bajaba de sus hombros y seguía caminando, su broma estaba apunto conocer mi lado oscuro, y no es tan bonito que digamos.

- ¡BAJAME! .-grite en su oído apropósito.

-¡No quiero!.- respondió y comenzó a correr, sujetándome fuertemente de el, su olor natural era adictivo, era mejor de cualquier colonia. 

-¡Bájame pendejo! .- gritaba pero creó que eso más le divertía, no paraba de reír.

Hasta que paró al seco, aun decirme nada me dejo en el suelo, me sorprendió mucho, ya que su reacción fue como la de un robot que se le acabó la batería y dejo de funcionar.

Hubo un silencio incomodo, trate de entablar nuevamente una conversación, aunque el seguía distraído, dando como resultado un ambiente tenso por las dos partes.

-Cameron... ¿Dónde se supone que estamos?.- Hable, pero el no se inmuto de mirarme, me estaba ignorando. -Solo veo un desierto. Y si, para mi un desierto consistía en solo una pista sin fin con tierra seca a los lados, un cactus tratando de sobrevivir en un desolado desierto.

-Voltea. - dijo sin más, estuve unos segundos esperando alguna palabras más, pero no dijo nada, sin más obedecí sus palabras y volteo, y pensando que esto iba a estar mejor, en realidad mis pensamientos se llenaron de más dudas.

- Claro, ¿Entonces que se supone que haremos ahora? Pecas. - respondí resaltando la palabra "PECAS".

- Cerdita.. Como es posible que no te dieras cuenta de lo que es. -dijo cada palabra sarcásticamente. -Es una gasolinera .- era una respuesta muy obvia pero siguió hablando. - Pero, también venden autos robados. No entendí en un primer momento, lo de "autos robados" ,hasta que todo tuvo sentido en mi mente, íbamos a robar unos autos robados, fue muy irónico esta situación recordé la frase de una serie  "si robas a un pirata no es un robo", y esta tenia toda la razón.

Estábamos apunto de entrar a la gasolinera, pero algo nos detuvo, en el televisor de este lugar resonaba fuertemente las noticias con un caso tan singular, seguíamos en mas problemas.

En este salieron nuestros rostros con nuestros datos, dando aviso sobre el joven de veinte años era alguien peligroso que si lo llegaban a ver, solo reportarlo mas no acercarse.

¿Quién era realmente Cameron?

- ¡No puede ser!, ¡como han podido sacar esta foto es la peor que tengo porque no sacaron otra!.- tenía sentimientos encontrados, no sabia si enojarme por ser la primera vez que aparecía en la televisión y sacaba mi peor foto o enterarme que Cameron era un ex-militar.

-¡No!, no mira esa foto salgo horrible, solo mira mi cara.- hablaba mientras se miraba en el reflejo de la ventana y mostrarán una mejor cara. - ¡Voltea!.- antes que escuche esa palabra, jalo mi brazo empujándome hacia la pared.

Cuando se dio cuenta de lo cerca que nos encontramos, se alejó de mi bruscamente y solo se limitó a decir.

- Lo siento, no quería hacer eso, pero si el te ve, estamos acabados. - dijo,  no sabia que responder , cuando volví a ver, tenía razón el hombre que se encontraba en la caja casi nos mira.

-Pero tendremos que robar ese auto. - dijo señalando un auto rojo muy bonito.

-¡No! No puedo hacer eso. -respondí exaltada, tratando de controlar mis nervios y que mi pulso vuelva a l normalidad, este chico me esta volviendo loca pero de muchas formas ahora.

-no tenemos otra .- dijo con expresión preocupación. -así que este será el plan. - se acerco un poco más a mi, yo amo asentí.

(...)

Después de unos 10 minutos de insistir me que tendría que ser "la carnada " , acepte, aunque aún no estaba convencida, no podía, me sentí mal por el hombre, pero recordé que el también lo había robado. En resumen el plan era: Tendría que distraer al vendedor hasta que el logre prender el carro y huir, como dos locos enamorados, esta bien, lo último no estaba en el plan pero no estaba de más imaginarlo.

Entre a la tienda un poco, demasiado tensa en realidad, antes de llegar a la caja agarre un gorro y unos lentes, me los puse antes que me reconozca.

- Perdón,  ¿Cuánto esta esto?. - dije  señalando gomitas, cuando recordé un pequeño detalle, no tenía dinero, y tampoco le había pedido al pecas, estaba en problemas.

-Señorita, ¿Va a comprarlo?. - pregunto al darse cuenta que tocaba mis bolsillos desesperada buscando por lo meno una moneda.

Ahora... ¿Qué hago?

Me quede unos cinco minutos mirando la cara del el vendedor con una sonrisa sin saber que hacer o decir .

(...)

Tuve una corta platica con el vendedor, esperando que el plan funcione, solo unos minutos mas.

Converse un buen rato con el vendedor, hablando de cosas tan simples como el alza de los precios, y como todo el gobierno estaba cambiando, el por ello me dio una respuesta super larga y complicada, dando quejas incluso alzando la voz por el tema mencionado. 

Se olvido por completo lo que se escucho por la televisión, incluso me dijo que le recordaba a su ex novia y me conto sobre su ruptura, al observar a Cameron mientras me hacia señas que vaya con el, me apresure a despedirme de el vendedor que era una persona de mediana edad, para luego salir apresurada del local...

-Señorita.-Aza la voz. - Se ha olvidado sus gomitas. - Espere yo la reconozco tu eres la chica secuestrada, ¿No es cierto?

-No claro que no yo no soy, esa chica. - Rei ante su comentario, disimulando calma y confusión al mismo tiempo . - bueno, muchas gracias por avisarme de las gomitas me tengo que ir, gracias. Sali apresurada, con los nervios desbordados sin fuerza de nada mas

❤ ❤ ❤ ❤ ❤

Hola, niñas bonitas. espero que les guste como estoy editando esta historia :( si aun hay fallas ortográficas tratare de modificarlos por favor ténganme paciencia, cuídense las amo :,3  (16/08/2021)

Sin Límites (Cameron Boyce)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora