Capítulo 8: La caída mas epica del mundo y un corazón roto

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Busque como loco por dos horas mi skateboard para que al fin y al cabo estuviera debajo de la cama. Lo tome y baje los escalones para luego encontrarme con mis padres sentados en el sofá viendo una película de que no se que cosa aburrida.

- ¿A donde vas? - Preguntó mama antes de que yo abriera la puerta.

- A patinar con Nate, Aria y Hanna - Le respondí.

- Ten cuidado - Ordeno papa con la vista aun en la película.

- Esta bien - Abrí la puerta y me fui directo a la casa de Nate ya que allí era donde nos íbamos a encontrar todos y luego iríamos al parqué.

Le di dos golpes a la puerta y no demoraron en abrirla. Salude a Nate y el me dejo pasar.

- Hola - Les dije a Aria y Hanna quienes se encontraban riéndose como locas retrasadas en el sofá de mi mejor amigo.

Luego de que Nate nos avisara que ya podíamos irnos, las chicas se colocaron los patines y nos fuimos directo al parque. Para buscar algo con que divertirnos en el camino todos empezamos a hablar sobre lo genial que la pasamos en el parque de diversiones y también del chofer frustrado.

Sentí un escalofrío recorrer por mi cuerpo al darme cuenta que posiblemente no había traído mi teléfono. Con temor metí mi mano en uno de los bolsillos y milagrosamente mi celular se encontraba allí. Lo saque y note que tenía mensajes de mi mejor amiga hablando de su estúpido novio.

Ella: Mike es un encanto.

Tienes que conocerlo

Es el chico mas lindo que he visto en mi vida

Solté un bufido tras terminar de leer todo eso. Sentía como mi corazón se debilitaba cada vez mas y eso no era algo lindo.

Mis amigos notaron mi depresión tras que mi rostro se tornara rabioso y triste. Ellos se acercaron a mi y me abrazaron sin saber la magnitud de lo que estaba pasando.

- Myah Harper - Dije tratando de contener las lágrimas.

- Entonces no estaba equivocado - Habló Nate tratando de levantarme el animo.

- Te has enamorado - Se unieron Aria y Hanna.

Seguimos el trayecto hacia el parque, yo ya había mejorado gracias a los chistes de mis amigos quienes no me quitaron en ningún momento la mirada de encima, lo cual me daba un poco de miedo por como Nate abría sus ojos al verme. Nos detuvimos en la entrada del parque, luego Aria se le acerco a un vendedor y compro cuatro bolsas de agua.

- ¡Es hora de divertirse! - Grito Hanna cuando entramos.

Todos nos reímos, incluida ella, por su actitud.

Empezamos a patinar alrededor del lugar, el cual era afortunadamente demasiado grande para que las personas tuvieran mas espacio, pero sin haber pasado cinco minutos Nate se encontraba en el piso. Yo fui el único que presencie su caída ya que las chicas estaban por otro lado, lo ayude a pararse mientras me reía con mis dos mejores amigas.

- No es gracioso - Hace un puchero después de sentarse en una de las bancas.

- Si que lo es - Se acerco Aria y se sentó a su lado.

Pude ver como mi mejor amigo sonrió tras que Aria se sentara a su lado. El estaba enamorado de ella desde que éramos pequeños pero nunca había tenido el valor para decírselo.

- ¿Puedes volver a patinar?
- Pregunte después de haber esperado que el se reposara.

- Si - Respondió y así se levantó con una sonrisa victoriosa.

La horas pasaron y volvimos a casa ya que estábamos demasiado cansados como para volver a patinar. En el camino, sin que se dieran cuenta, le envíe un mensaje a Myah.

Yo: Bien por ti.

Ella: Gracias Jake, eres el mejor amigo del mundo.

Mire a mis amigos para asegurarme de que no me estuvieran vigilando y no lo hacían.

Ahí fue donde el corazón quedo completamente en dos y también me di cuenta que yo era solo su mejor amigo y ella era solo mi mejor amiga. Termine en el lugar en el que ninguna persona en el universo quiere estar: La Friendzone.

Amor a distancia Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora