Recuerdo haberte dicho cosas de mí que nadie sabe, ¿y yo qué se de ti?
Ni siquiera sabes mi nombre.
¡Exacto!
Es muy gracioso.
Sólo dímelo.
¿Por qué nadie más puede decírtelo?
¿Y por qué no puedes decírmelo tú?
Porque no suelo dejar que cualquier desconocido sepa mi nombre.
Auch, eso dolió.
Lo dije con ese propósito.
Al menos dime tu signo del zodíaco.
Escorpio.
Me lo esperaba. Eres muy...
¿Edgy?
Escorpio.
Vaya, qué sorpresa. El lado bueno es que los astros inclinan, no determinan. No soy solo un signo.
Por supuesto que no. Es como el amor.
No vayas por ese camino cursi.
En fin. Yo soy de tauro así que según la astrología, o nos odiamos o nos amamos. ¡Somos opuestos complementarios!
Esas cosas no nos determinan, acabo de decírtelo.
Podrías comenzar a creer que sí.
Inténtalo.
Lo haría si tan solo supiese tu nombre.
Venga, Ellie...
Tú sabes el mío. Merezco saber el tuyo.
Está bien.
Entonces...
¿Vas a reírte?
¿Qué clase de pregunta es esa? Me sorprende más que provenga de ti, ¿sabes?
¿Quieres que te diga mi nombre o vas a seguir hablando?
Perdón. Suéltalo.
Me llamo Billy.
