Me das miedo.
Genial.
Ellie.
Quédate quieto y que no se te ocurra hablar, Billy. Cornelio nos mandará a detención tres semanas más si te escucha.
No tenía idea de que podías llegar a ser así.
Lo que digas.
¿Por qué te da tanto miedo ser tu?
¿Qué?
Antes no eras así, y dudo que la Ellie de ahora sea tan nueva.
¿Por qué lo dices?
Porque eres genial siendo una maldita perra, y eso no se aprende de la noche a la mañana.
Eh...
Mucho menos si antes eras tan... bueno, ya sabes cómo eras.
No entiendo por qué hablas como si ahora fuese otra persona.
Es que... ¡mírate!
¡Sigo siendo la Ellie de antes!
La Ellie de antes, o como quieras llamarla, usaba vestidos con flores todos los días.
Eso no prueba nada.
Ajá, aunque no quieras aceptarlo, sé que estás al tanto de tu cambio.
Bien, puede ser que tengas razón.
Es que la tengo.
Pero, ¿y con eso qué?
¿Qué te ha pasado? ¿Por qué decidiste cambiar de esta forma?
Eso no te incumbe.
Pues discúlpame por intentar ayudarte.
¿Ahora eres tú la víctima?
¿Desde cuando alguien lo es? Ellie, algo te está ocurriendo y dudo que sea bueno.
¿Lo ves? Ni siquiera sabías de mi existencia.
¿Qué? ¿Y eso qué tiene que ver con esto?
Ay, Billy...
¿Estás intentado llamar mi atención? ¿Es eso?
¿Qué? ¡No!
¿Entonces qué, Ellie?
Me refiero a que tienes razón, Billy. En todo.
Dime algo que no sepa.
Dios, eres imbécil.
Ya, ya lo sé. Pero bueno, ¿a qué te referías específicamente? Porque he dicho muchas cosas.
A que sí, he cambiado, y sí, soy consciente de que lo estoy haciendo. Y sí, también. Mi actitud no es nueva.
Explícate
¡No tengo por qué explicarme, maldita sea! ¡Siempre he sido así!
No conmigo.
¡Exacto! ¡Y ni siquiera te habías dado cuenta!
¿Y por qué eso te altera tanto?
Tú... Billy...
¿Te enoja que no te haya visto antes?
Vete a la mierda.
