La miseria necesita compañía

1.1K 190 19
                                        

Me prometí a mí misma ser sincera por al menos una vez en la vida, Billy, y voy a serlo.

Creo que siempre vamos a tener una historia triste para contar porque se supone que todos tenemos alguien que nos marca de esta forma pero termina por cambiar o irse.

Tú hiciste ambos.

Todavía no entiendo por qué tuvimos que despedirnos así. Ya sabes, fue simple. Pum. Y te fuiste. Ya no estabas ahí. Pum. Y grité, pero nadie pudo escucharme. También creo que me ahogué. Pum

Y se acabó. 

No hubo cosa que permaneciera igual después de eso, ni hay día en el que no piense en ti, en lo estúpida que fui por miedo, en lo culpable que me siento por esto. Intento convencerme de que ambos fuimos idiotas, de que tenía razón con respecto al karma, pero duele. No es broma, todavía te veo cada noche que escapo de casa para subir al tejado a escuchar música, a estar contigo sin tenerte conmigo. No olvido tu sonrisa, no olvido ningún momento, grande o pequeño, por difícil que se vuelva esto.

A veces es demasiado. Se vuelve imposible tomarlo todo, pero cada vez me acostumbro un poco más a tu ausencia.

Pasaron seis meses de eso pero todavía sigo sin poder decirte adiós porque sigo sin ver nada de bueno en hacerlo. No sé en dónde estarás justo ahora pero espero y rezo por volver a verte porque duele, duele no poder mirarte cada mañana, no poder reír o compartir contigo, duele no poder llorar por ti porque ya no puedo hacer que ninguna otra lágrima caiga. Me aferro a cada memoria que tengo de nosotros, cada broma, eso que compartimos y no puedo sufrir. No siento que sea correcto llorar por eso si se supone que es una buena memoria, eras tú, éramos nosotros.

Al final del día es eso lo que nos llevamos. No personas, no guitarras, no música. Vida. Recuerdos. Memorias. Eso es lo que sigue con nosotros cuando todo cambia, son como un tatuaje y me alegro de que nunca se borre. No me gustaría pensar en un pasado sin ti, a pesar de todo. Es difícil decirte adiós y no le prometí a nadie seguir adelante, pero quiero hacerlo. Te llevo conmigo de alguna forma, te llevo conmigo en cada momento que puedo mantener, cada cosa que hicimos juntos. 

La miseria necesita compañía, y fuiste la mejor que podría haber pedido.

Hiciste verdad mi mayor miedo, cambiaste todas las estructuras que pensé que no podrían caer. Las tiraste. Las destruiste por completo. No puedo odiarte por eso.

Me gustaría poder decir que te valoré, pero sé que no lo hice. Es ahora, mientras escribo esto, que todo parece caer sobre mí. Por eso creo que puedo hacerlo, que no me derribo mientras pienso en ti y anoto cada palabra en esta hoja. Me gustaría que sepas que, a pesar de mis palabras, yo también te quería de esa forma. 

No me creíste cuando te lo dije.

Lo hice parecer como si no pudiese quererte con esa facilidad que tenías tú para quererme a mí.

Pero supongo que esa fue la diferencia, Billy.

Tú nunca tuviste miedo.

No el que yo tenía al menos.

En el fondo estoy agradecida de haberte hablado aquella vez, de haber cambiado las cosas sin saberlo y sin pensar en eso, tal y como me dijiste que comience a hacer. Agradezco el haber dejado que recojas cada pieza y lo reconstruyas aunque ahora se esté cayendo otra vez porque siento que, gracias a eso, hoy yo soy capaz de rearmar mi corazón sola. Por mi propia cuenta, como debe ser.

Sé que fuiste la persona más real que tuve alrededor. Era como si el miedo no te importara. Decías y hacías lo que querías y necesitabas a pesar de él. Por eso no tengo ninguna duda de que estuviste conmigo de verdad, de la forma más genuina posible, y eso me hace detestar aun más el no haberme dado cuenta a tiempo.

Estoy feliz por todo, por ti, por tus sentimientos, por esa cosa extraña que yo sigo pensando que es «todo» y nos unió. Me enseñaste que no está tan mal estar sola si puedo disfrutar de mí misma. Soy suficiente. No dejabas de repetirme eso, y no sabes cuánto me sirvió.

Fuiste literalmente el Emo de mi Estrellita. Opuestos complementarios. Me rompiste la cabeza para que ponga en palabras algo tan inexplicable como el amor. Te dije que le damos sentido a través de vivirlo, y eso es lo que terminaste haciendo. Le diste una razón al amor para existir en mi vida. No sabes cuánto desearía que estuvieras aquí para seguir haciéndolo.

Y te quiero. A pesar de todo.


Con amor, Ellie.



ilusmDonde viven las historias. Descúbrelo ahora