- y ¿ya sabes que te vas a poner? - me pregunto Sallie sentada en mi cama mientras jugaba con Max.
Sallie es mi mejor amiga, hemos estado juntas desde que el segundo día de clases del primer grado me derrame jugo en la blusa y su madre le había mandado una blusa extra en caso de accidentes ¡¡ Gracias Tía May !!.
- umm... Tierra llamando a Sue... - dijó ella moviendo su mano en frente de mi rostro.
- ahh... si, ya se, creo... - dije llevandome la mano a la cabeza para masajearme la cabeza con mis dedos. ¡demonios! por que le habre dicho que si a Hurley, esto me esta volviendo loca. En todo el año no he de asistir a mas de cinco fiestas y creanme ninguna de esas han estado llenas de famosos, paparazzi y muchas miradas sobre mi.
- Bueno, entonces muestrame que te vas a poner - dijó Sall dando brinquitos en la cama.
-Sall, me estas volviendo loca, ¿quieres porfavor quedarte quieta? - dije abriendo mi armario y preparandome para encontrar el vestido que tenía planeado ponerme, lo cual no era muy diferente a buscar una aguja en un pajar considerando lo desordenada que soy.
Después de unos cinco minutos de intensa busqueda, encontre el vestido turquesa con piedreria que creo yo no desentonara mucho en esa fiesta. Lo saque lo acomodé en la cama para mejor vista de Sallie y ví que era demasiado, seguro con tantas piedras encima y esas monumentales plataformas tendría que hacer un gran esfuerzo por no perder el equilibrio. En cambio a juzgar por su cara Sallie no parecía opinar lo mismo.
- Anda, dilo - dije tirandome en la cama a lado de ella y a lado del vestido mientras me restregaba los ojos, que ya empezaban a picarme debido al estrés.
- es solo que a menos que quieras las revistas digan: '' Hurley, tiene una chica que viaja en el tiempo con su desactualizado guardarropa '' - dijó y luego empezó a reirse de su propio chiste.
y ¿ahora que se supone que voy a hacer? ¿no podría simplemente ir con este vestido pasado de moda y ya? me refiero a que como este vestida no va a impedir que sea la ''novia'' de Hurley. Si, eso es lo que voy a hacer, déspues de todo no tengo otra opción.
- Bueno, pues entonces me prepare para las críticas - dije y en el instante Sallie paró de reirse viendome con su cara de ''no puedes estar hablando en serio''
- ¿acaso estás loca? no puedes ir con eso, no solo por que esta completamente pasado de moda, sino porque también tienes que pensar que si la señora Clydde tiene aunque sea un poco de buen gusto para elegir increibles novelas, entonces tu tienes asegurada un libro publicado, lo que significa que miles de millones de personas compraran tus libros, lo que significa que seras famosa y no ceo que quieres que te recuerden como '' la escritora que no se sabe vestir ''
Esta bien tiene un punto, pero que se supone que voy a hacer ¿esperar que un grupo de ratones y pajaros aparecieran un vestido o quizas deberia llorar hasta que mi hada madrina aparezca?. Me sente en la cama. La cara de Sallie iba de preocupación a miedo y luego de nuevo a preocupación, claro ya había empezado a respirar de forma agitada.
- Estoy bien, Sall; enserio veintiún años de amistad y aún te asustas cuando respiro asi - dije e immediatamente sonó el estruendoso timbre de mi casa.
- Ya, lo siento; supongo que tendrias que ir a ver quien es y de paso coger unas cuantas bolas del helado de fresa que te traje, suele servirte de tranquilizante - dijo mientras cogia el vestido de la cama y lo guardaba en mi armario. Bueno, tenía razón; tengo que relajarme. Asi que me levante cogí mi bata de salida de cama, ya que estaba vestida con unos shorts super cortos y un top de tirantes, sin sostén y despeinada como estaba fuí a ver a quien se le había ocurrido molestarme a las once de la mañana un día sabado.
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Los polos opuestos se atraen
RomanceElla, una escritora con muchas esperanzas, una chica alegre, soñadora y divertida, que ve por los demás y su mayor pasatiempo: leer un buen libro en casa. El, un surfista famoso en todo el mundo, no solo gracias al surf, sino también a sus diversas...
