Esperé varios minutos a que Julen me respondiera pero como no lo hacía le volví a hacer la misma pregunta.
-Julen, ¿Qué qué era lo que me tenías que decir?
EL me miró y cogiendo aire, como si eso le infundiera valor me dijo:
-Marta, ¿quieres casarte conmigo?
-¿Qué? -Dije, no me puedo creer que me esté haciendo esta propuesta.
-Casate conmigo. -Insistió.
-¿Estás loco? Llevamos meses sin hablar y lo primero que se te ocurre es pedirme matrimonio, esto es increíble.
-Marta venga ya, no te pongas a la defensiva.
-Julen, ni loca me caso contigo. Adiós.
-Pues andate con ojo, porque si no vas a ser mía, no serás de nadie.
Si os soy sincera, sentí pánico. Puede que solo fuera una simple amenaza y que no llegase a más, pero, algo en sus ojos me decía que iba enserio. Lo primero que hice fue correr hacia el coche y alejarme de él lo antes posible. ¿Cómo puede decirme algo así después de tanto tiempo? Cuando ya estuve lo suficientemente alejada de Maspalomas, me paré en los aparcamientos de la parte trasera de una gasolinera y llamé a mi hermana.
-¿Diga?
-Clara, soy yo, Marta. Necesito hablar contigo urgentemente. Hace un rato quedé con Julen, me había estado llamando durante toda la mañana y me pudo la curiosidad. El caso es que fuimos a recoger mi coche, y menos mal que primero fuimos al taller, y después a Maspalomas porque quería decirme algo importante…
-¿Y qué pasó? ¿Por qué estás tan alterada?
-Me pidió matrimonio Clara, y lo peor de todo es que me dijo que si no soy de él no seré de nadie más. Clara, me amenazó… ¿Qué hago?
-Llamar a la policía.
-No puedo Clara… es Julen, lo conozco desde siempre.
-Pues a él no le ha importado conocerte desde que erais unos críos, te ha amenazado igual.
En ese momento vi aparecer el coche de Julen y pararse en uno de los surtidores, esperé hasta que entrase a pagar y entonces salí pintando de la gasolinera. Le colgué a mi hermana sin ni siquiera responderle, creo que me cogieron unos cuantos radares por el camino pero ya tendré tiempo de lamentarme por eso. Llegué a casa y metí el coche en el garaje y fui directa a la cama. Cuando ya estaba cogiendo el sueño me llegó un whatsap.
-Bonita casa. No tenías que haber salido tan rápido, llamaste mucho la atención. Piensa las cosas, lo mejor es que vuelvas conmigo y nos casemos. Buenas noches preciosa.
Era Julen, como no. ¿Me había seguido? No puede ser… Quizás Clara tenga razón y lo mejor sea denunciar, pero, ¿y si al llegarle la denuncia Julen actúa antes debido a los nervios? Sinceramente no creo que él sea capaz de hacerme daño, es una persona buena… Me volvió a sonar el móvil, esta vez una llamada, miré y era Charlotte, mi mejor amiga, así que decidí relajarme y hablar un poco con ella que hace tiempo que no tenía noticias suyas.
Estuvimos hablando durante mas de tres horas, yo que quería dormir y olvidarme de todo y mira. La verdad es que hablar con ella siempre me anima, es tan extrovertida que te hace olvidar todo lo malo. Obviamente omití que Julen y yo habíamos quedado y por lo tanto omití también la amenaza. Al poco de colgar el teléfono me quede frita.
Al día siguiente me desperté, recogí las casa un poco y fui para casa de mis padres, había quedado en que iría hoy a comer con ellos y con mi hermana. Cuando llegué, mi madre me mandó al supermercado a comprar algunas cosas que necesitaba, perfecto, así aprovecharé yo para hacer la compra para mi casa. Al salir de casa de mis padres vi pasar el coche de Julen, ¿me estaba espiando? No… no puede ser, él tiene muchísimos amigos por la zona y puede que haya venido a visitarlos. Aún así, para sentirme más segura, fui a casa y cogí el coche, iba a ir al supermercado pero no al de la zona no, iría a otro un poco más lejos.
Al llegar miré y no vi el coche de él así que tranquilamente entré en el supermercado. Lo primero que hice fue coger lo que mi madre me había pedido, si se me quedaba algo me mataba, ya sabéis como son las madres. Una vez acabé con lo que ella me había pedido empecé con lo mío y finalmente fui a pagar. Pero, cuando iba a darle la tarjeta a la chica vi a Julen entrar, automáticamente tire la tarjeta para tener una excusa para agacharme y que no me viera. Cuando vi que desapareció por uno de los pasillos, me levanté y le di la tarjeta a la cajera a la vez que me disculpaba. Después salí lo más rápido posible del supermercado.
Al llegar al coche abrí el maletero y coloqué la compra a toda prisa. Es posible que esté sacando las cosas de contexto y que esto haya sido una simple casualidad, ¿no? A lo mejor a Julen se le ha olvidado la amenaza que me hizo y ha venido aquí porque le gusta este supermercado y no porque me esté siguiendo. ¿Debería de haberle hecho caso a Carla y haber ido a denunciarlo desde que me amenazó? Sumergida en mis pensamientos coloqué el carro en su lugar y luego, mientras volvía al coche, miré a ver donde podría estar el coche de Julen, estaba más cerca del mío de lo que me esperaba así que, me dispuse a entrar en el coche lo más rápido posible pero justo cuando voy a poner un pie dentro, me tapan los ojos y la boca. No me puede estar pasando esto… ¿De verdad que era capaz de cumplir su amenaza? ¿De verdad era tan miserable de hacerme daño?
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¿Crees en el destino?
RandomMarta es una abogada muy prestigiosa, la vida le estaba sonriendo hasta que todo se empezó a torcer. ¿Sería todo una simple casualidad o Marta estaría en manos del caprichoso destino?