Capítulo 10: Somos una familia

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Capítulo 10: Somos una familia

–¿Puedo saber por qué cada vez que venimos a visitarlos, Jongin no está?– Junmyeon borró la sonrisa de su rostro al escuchar la queja de su padre.

–Oh, vamos, papá. Tiene veinte años, está de vacaciones y la no vive con sus padres. ¿Qué esperabas? No va a estar todo el día metido en el departamento con su hermano mayor.

–Le falta un año para ser mayor de edad, por lo tanto eres responsable de él si aceptas que viva contigo. Si no quieres o no puedes hacerlo, tendrás que dejar de ayudarlo y convencerlo de que regrese a casa.

–Está sano y salvo, se divierte con sus amigos y hace mucho deporte– se justificó el muchacho y volvió a sonreír.

–Es verdad, Jongin es un chico sano y responsable. ¿Qué podría estar haciendo?– intervino la madre de los muchachos intentando sonar conciliadora.

–Omo, voy a tener muchos celos. Rara vez me visitan, pero desde que Jongin se mudó no han parado de venir. Al parecer tienen un favorito– los intentos de Junmyeon por amenizar la conversación no parecían funcionar, su padre no parecía tener ánimo para bromas.

–¿Cuántas personas viven aquí?– quiso saber el hombre.

–Cin-co. No, seis desde que llegó Jongin. Todos somos estudiantes– respondió el muchacho un poco nervioso.

–Bueno, no está aquí. Confirmamos que está en buenas manos y creo que debemos irnos. Espero que podamos encontrarlo la próxima vez– la madre de Junmyeon se puso de pie y tomó su bolso, el marido la siguió y parecía que estaban por marcharse.

–Dile que venga a comer el fin de semana, que conteste su celular por las noches y que se cuide mucho. Sabes que los amamos a los dos– la mujer le dio un beso en la frente a su hijo mayor que lo recibió gustoso.

–Vivir fuera de la casa familiar no quiere decir que debe alejarse de nosotros. Deberían visitarnos con más frecuencia, los dos– ordenó el padre son seriedad y Junmyeon se limitó a asentir con la cabeza.

***

Cuando Baekhyun abrió un ojo, la luz clara del día le dio una pista de que podía ser muy tarde. El reloj de su teléfono marcaba las once de la mañana, se sintió sofocado y le dolía la cabeza. Chanyeol seguía dormido a su lado, profundamente, lo más probable era que debió trabajar hasta la madrugada. El chico se levantó de mala gana, poniéndose lo primero que encontró y salió por la cocina para llenar de alguna forma su estómago, a pesar de que no tenía mucha hambre. Cuando salió, encontró a los hermanos Kim en medio de una conversación que parecía seria.

–Visítame con más frecuencia, quédate a dormir alguna noche conmigo y, especialmente, deja cosas tuyas en mi departamento. Mamá piensa que vives en otro lugar, pero en el mismo edificio. No dejes que nos atrapen en la mentira. Además, papá tiene razón, que seas independiente no quiere decir que hayas dejado de ser parte de la familia.

–Lo lamento, hyung. He estado ocupado con el trabajo. Estamos empezando y necesitamos más dinero que nunca– Jongin bajó la cabeza, parecía avergonzado.

Baek se hizo notar y saludó con la mano a Junmyeon, quien estaba sentado sobre los cojines de su sala, junto con su hermano. Fingió hacerse el despreocupado, pero prestó especial atención a la conversación que tenían.

–Kai, estoy orgulloso de que hayas formado una nueva familia y que ustedes lo estén haciendo bien.

–Exacto, hyung. Somos una familia– comentó Jongin emocionado.

–Haré todo lo posible para que nuestros padres sean capaces de aceptar tu realidad, porque en algún momento tendrán que enterarse. Lo único que te pido es que no dejes tus estudios. Sé que puedes trabajar y estudiar al mismo tiempo.

Time's upHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora