Capítulo 30: Locura
Chanyeol se siente físicamente recuperado, pero sabe que Baekhyun no esta bien. Debido al accidente, ambos se quedan un tiempo en la casa del gigante, ya que su madre quiere cuidar de ambos y darles mucho apoyo, por lo tanto los deja dormir en la misma habitación y los alimenta y mima con mucho empeño. Los chicos se sienten un poco incómodos, porque la pareja de la madre de Chanyeol no sabe oficialmente sobre su relación. De todas formas, los chicos suponen que sospecha algo por la forma en que la mujer los trata y cómo duermen en el mismo cuarto, cuando hay otro disponible. Pero, debido a la situación, hablar al respecto no era una opción, porque la prioridad era mantener a Chanyeol a salvo. Baekhyun no deja de asistir a la universidad, pero sus nervios están peor que nunca. Toma pastillas e intenta relajarse, pero parece que nada lo calma. Su estado lo tenía muy distraído y paranoico, pensando que cualquier cosa puede terminar por lastimar a Chanyeol de muerte, incluso si las explicaciones de los doctores calman a s u madre. Aprovechando que Baekhyun estaba fuera, la madre del gigante aprovecha para pasar tiempo a su lado, además tenía varias conversaciones pendientes con él, incluida una sobre su relación. Estaba contenta, porque puede ver el amor genuino entre los chicos, algo que la tranquilizaba, pero estaba un poco preocupada de ver a la pareja de su hijo tan ansioso, tan exagerado y tan nervioso.
–Deberías hablar con él, me preocupa un poco, hijo.
–Estoy lastimándolo, mamá. Ya no sé que hacer– admite el chico, había un todo de culpa en su voz.
–Él se preocupa tanto porque te quiere. Piensa que si estuvieras en su lugar, fueras incluso más exagerado. No lo estás lastimando, lo que debes hacer es ayudarlo a entender que estás bien, que las cosas no son tan malas como él piensa.
–Mamá, él sufre. Se está enfermando por mi culpa. Quiero ayudarlo a calmar su dolor de alguna manera, tranquilizarlo y que se libere de este peso que lo atormenta. No lo conoces como yo, podría terminar muy mal.
–Bueno, aprovecha que lo conoces mejor que yo. Debe haber algo que puedas hacer para ayudarlo, hijo– la mujer le sirvió un poco de té.
–He tenido una idea. Baek me contó sobre su perrito que murió. Dijo que le dolió mucho, porque lo adoraba, pero que la falta de costumbre lo ayudó a aliviar su dolor. Para esa época no pasaba tanto en casa y no lo veía todo el tiempo, así que fue menos doloroso para él.
–¿Y eso qué tiene que ver contigo?– quiso saber su madre, un tanto extrañada.
–Creo que es lo mejor si puede hacer lo mismo conmigo.
–¿Qué?– la cara de la mujer cambió e hizo una mueca extraña, luego terminó con una risa incrédula ante las ideas absurdas de su hijo.
–Creo que es una opción, si poco a poco me ve menos, podría afectarle de otra forma, sin lastimarlo tanto– explicó muy serio.
–Hijo, por favor. ¿Te das cuenta de lo que dices? ¡Estás comparando su relación con la que tenía con un perro!– la carcajada fue inevitable, el chico frunció el ceño.
–La fórmula es la misma, mamá. Si ya no me ve con frecuencia y pierde la costumbre de estar conmigo, cuando yo no esté va a doler menos.
–Querido, estás ahogándote en un vaso de agua. No tienes que alejarte de tu novio, no tienes que huir a la situación difícil. Tienes que hacerle frente, si terminas con él, sólo vas a causarle más dolor aún.
–Mamá, se está volviendo loco por mi culpa. Yo... en serio le amo. Pero él piensa constantemente que me voy a morir y esta vez... estuvo muy cerca de tener razón. Lo mejor es que se aleje de mi para que pueda estar en paz.
ESTÁS LEYENDO
Time's up
FanfictionTres parejas de amigos descubren el duro camino hacia la madurez, pasando por muchos obstáculos típicos de la juventud: padres, estudios y prejuicios. (Este es el primer fanfic que escribí como Ranamai. Originalmente estaba mal estructurado porque...
