Capítulo 23: Miedos
Minseok pasa por la cocina de su local para darles indicaciones a su ayudante y logra ver que Luhan está hablando por teléfono. La curiosidad es demasiado grande, sabe que el chico jamás contesta o descuida su trabajo si no es por Sehun. Si bien odia la idea de comportarse de manera tan patética, no puede evitarlo. Se acerca lentamente para tratar de escuchar, fingiendo estar ocupado.
–Pero yo te avisé que dos días iba a hacer el turno completo. ¡No me prestas atención, yo sí te lo dije!– el chico sube la voz, guarda silencio un momento para dejarle al otro hablar y luego continúa. –Sehun, por favor. Parece que... por su puesto que lo digo, no seas injusto conmigo. ¿Acaso me escuchas cuando te informo las cosas?
Luhan se revuelve el cabello frustrado y camina mientras sigue hablando. A veces lo hace alto y se lo puede escuchar, pero otras no. Finalmente, coloca una mano en su cadera, hace la cabeza hacia atrás y parece muy frustrado.
–¿Por qué no confías en mí?– esa simple pregunta llamó mucho la atención de Minseok. –No me voy a ir a ninguna parte, ni me voy a ver con nadie. Deja de imaginarte cosas absurdas. ¿Quieres saber algo? Me lastima que piensas cosas de mí cuando estoy trabajando extra para nuestro viaje. ¿Te acuerdas de eso? ¿No estamos reuniendo dinero para eso?
Luhan tiene una expresión que Minseok interpreta como sufrimiento. Odia verlo sufrir, odia verlo dar explicaciones y suspirar frustrado. Siente la necesidad de hacer algo al respecto, porque los sentimientos del pelirrojo son importantes para él. Verlo pelear con su pareja le hace sentir fatal, porque no se decide en estar feliz o triste por él. No sabe si es bueno o malo. Los ojos vidriosos de Luhan le provocan dolor, un dolor real.
–Sí, yo también te amo. Nos vemos más tarde– y, por supuesto, escuchar esas palabras dolía aún más. Pero estaba decidido, no quería permitir que alguien hiriera a la persona que quería. Así que, lleno de valor, Minseok calculó la hora en la que Sehun iba a encontrar a Luhan y decidió encontrarse con él.
–¿Necesitas algo?– el chico no parecía en lo más mínimo sorprendido de verlo ahí y, además, decidió omitir los honoríficos.
–Quería conversa un rato. Sé que eres muy inteligente, así que iré al grano. Hiciste que llore hoy, otra vez. Han sido demasiadas ya por tu culpa y me cansé. Él no lo sabe, por supuesto, porque lo hace a escondidas y en silencio. Ya no lo soporto. En el fondo, creo que merezco más estar con él, yo puedo darle tantas cosas que tú no. Me siento horrible al decirte esto, pero entendí que estoy enamorado de él y que soy capaz de sacrificar mucho para verlo feliz. Pero tú ya lo sabes, ¿verdad? Lo que siento por él.
–Lo sé, has sido evidente desde hace tiempo– el muchacho no se inmuta, como si no le importara.
–Entonces supongo que también sabes que voy a intentarlo hasta lograrlo.
–Lo intentarás, pero no creo que lo logres– respondió de inmediato.
–¿Xiumin-hyung?– Luhan apareció y Sehun lo besó en los labios como saludo. Minseok hizo mala cara y luego se arrepintió por su actitud. Así que respiró y sonrió, buscando una buena razón para haber abordado al chico.
–Luhan, que bueno que vienes. La verdad, quiero inaugurar el departamento oficialmente. Sabes que no tengo muchos amigos aquí y no me apetece invitar a los anteriores. Creo que es tiempo de conocer gente nueva. ¿Les parece venir con todo su grupo para comer algo delicioso el fin de semana?
–¡Omo! Eso es muy generoso, hyung. Sehunnie, no tienes idea de cómo cocina este hombre– comentó Luhan emocionado.
–Bien, no voy a negar comida gratis para mis amigos y para mi. Nos vemos entonces, adiós– el chico omitió cualquier otra cortesía y prácticamente arrastró a Luhan, quien sonreía y se despedía con la mano, un poco confundido por la situación.
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Time's up
FanfictionTres parejas de amigos descubren el duro camino hacia la madurez, pasando por muchos obstáculos típicos de la juventud: padres, estudios y prejuicios. (Este es el primer fanfic que escribí como Ranamai. Originalmente estaba mal estructurado porque...
