Capítulo 31: Desesperación
La puerta de la casa familiar es golpeada con fuerza. Era de madrugada y los padres de Jongin bajan preocupados y asustados al escuchar su voz. El chico estaba completamente borracho, llorando como un niño, escuchándose totalmente desesperado.
–¡Terminó conmigo! Me dejó– balbuceó en los brazos de su madre.
Su padre estaba dispuesto a retarlo por todo el escándalo y, además, lo que se había enterado, pero terminó acariciando su cabello cuando una expresión infantil y de sincero dolor apareció frente a sus ojos. Parecía ser el primer desamor de su pequeño hijo. La madre de Jongin lo llevó hasta su antigua habitación, lo ayudó a cambiarse y se sentó en la cama para consolarlo mientras el chico seguía llorando, sin poder controlarse.
–¿Qué paso, amor mío?– le preguntó cuando pensó que se había calmado.
–Pien...sa... él piensa que yo.... q-que yo estuve con otro... pero... –Jongin quería explicar la situación, pero entre los hipos y la lengua trabada por los tragos que tenía encima, además del llanto, no podía avanzar fácilmente. –Cree... q-que fui infiel. Pero, m-mamá... yo no lo hice... nada... lo j-juro, mamá– Jongin la abrazó con fuerza y se quedó completamente dormido.
Unas horas después, pasadas las nueve de la mañana, el chico se despertó y tenía el desayuno en su mesa. Estaba mucho más tranquilo, pero tenía una resaca monumental. Su madre lo vio despertarse y, cuando él se encontró con ella mirándolo preocupada, se sintió extremadamente culpable.
–Lo lamento tanto– se disculpó el chico con voz ronca.
–No te preocupes por mí, hijo. ¿Te sientes mejor? ¿Quieres hablar ahora?
–Me dejó, mamá. Kyungsoo terminó conmigo.
–Kyungsoo– repitió ella, mirando a su alrededor. Su padre no estaba cerca.
–Mamá, Kyungsoo me dejó porque piensa que estuve con otra persona, pero no es así. Yo jamás podría engañarlo, jamás podría estar con otra persona que no fuera él. Es en serio, no tienes idea de cuánto lo amo.
–Tranquilo, cariño, tranquilo– su madre toma su mano. Todavía está impactada por la información, pero no es el momento de lastimar a su hijo, bastante tenía con un corazón roto.
–¿Estás decepcionada de mí?– la mujer sintió verdadero dolor físico cuando los rojos ojos de su hijo la miraron directamente y negó con la cabeza. –¿Piensas que estoy loco? Esto ya es horrible, amarlo tanto ya es lo suficientemente peligroso. ¿Vamos a ser libres algún día? ¿Crees que llegará un momento de mi vida cuando diga el nombre de la persona que amo sin que eso pueda representar un peligro para nosotros?
–Cariño...
–¿Y si en serio se acabó? No podré soportarlo, se supone que iba a ser para siempre. Él es mi persona especial. He sacrificado tanto para poder vivir con él, maldición, ¿cómo pude arruinarlo con una broma tan estúpida? Pero no hice nada, lo juro... no hice nada. Ayúdame, mamá, ayúdame por favor. No puedo perderlo, no puedo– Jongin lloró por más tiempo en los brazos de su madre hasta quedarse dormido de nuevo.
La mujer dejó la habitación con el corazón roto. Su hijo le había confesado sus más grandes secretos, se había refugiado en ella para buscar consuelo a su dolor. Tenía que ser fuerte, le había impactado mucho todo, pero realmente debía guiar y ayudar a su hijo. Salió un momento, pero luego regresó para asegurarse que su hijo comiera. Antes de entrar, escuchó a su hijo hablar solo.
–No ha pasado ni un día y yo ya lo extraño, ¿cómo me quito este absurdo sentimiento? ¡Sólo quiero que todo termine!
–Jongin, tienes que comer– interrumpió la mujer, el chico sonrió con tristeza.
ESTÁS LEYENDO
Time's up
FanfictionTres parejas de amigos descubren el duro camino hacia la madurez, pasando por muchos obstáculos típicos de la juventud: padres, estudios y prejuicios. (Este es el primer fanfic que escribí como Ranamai. Originalmente estaba mal estructurado porque...
