Capítulo 1.

261 20 0
                                        




Alex.

-Oh no Alex. Esto es malo, muy malo- habló Stella caminando de un lado a otro en la habitación.

-¿Quieres relajarte Stella? Me estás poniendo nerviosa.

-Tu papá nos va a matar y lo sabes- me señaló con su dedo- estamos muertas.

La verdad no sé como llegamos a esta situación, les explicaré como llegamos aquí y en que lío nos hemos metido. Estamos en el lugar donde trabaja mi papá, es, digamos, la mano derecha del dueño de la revista "Fortune", una de esas revistas para adultos que habla sobre negocios y economía. Hoy es el último día del verano, y la estoy pasando en la aburrida y enorme compañía del viejo Henry Luce, si, dije viejo. Byron, mi padre, me pidió que lo acompañara hoy porque al parecer no confía en mi estando sola en mi casa el último día de vacaciones, y hace bien.

El problema aquí es que Stella y yo nos metimos a la oficina del jefe de mi papá, forzamos la puerta solo para recuperar un anillo que ganó el novio de Stella para ella en la feria hace una semana. Se le cayó y rodó por debajo de la puerta, ella casi se pone a llorar cuando se dio cuenta de que ya no lo iba a recuperar pero como buena amiga que soy, le di mi increíble idea de entrar a la oficina, tomar el anillo y salir de ahí sin que alguien se de cuenta.

-Ni si quiera encuentro mi anillo- dice al borde del llanto.

-Cálmate, lo vamos a encontrar- eso espero, pensé.

Seguimos buscando, moviendo los sillones lujosos que están en la enorme oficina, inclusive tiene una fuente ahí...que locura. Un gritó de Stella hizo que golpeara mi cabeza con el escritorio.

-¡Lo encontré!- chilló de felicidad mientras veía con ilusión y besaba el pequeño anillo.

-Bien, ahora hay que salir de aquí antes de que alguien llegue.

Mi espalda chocó con la pared y sentí como oprimí algo, di la vuelta y es un botón, de color azul que tiene una etiqueta que dice "FUENTE". El sonido del agua retumbó en la oficina, solo era una fuente soltando agua, nada fuera de lo normal. Escuchamos pasos y voces que se dirigían a la oficina, miré a Stella con pánico y ella hizo lo mismo.

-Apaga la fuente o sabrán que alguien estuvo aquí- murmuró un poco desesperada.

-Eso intento, pero al parecer el botón se atoró- dije tratando de colocarlo en su lugar, pero en lugar de eso salió disparado, al igual que el agua de la fuente.

Stella y yo corrimos a la fuente para tapar cualquier hoyo que disparara agua, pero eran demasiado y solo somos un par de chicas que muy pronto van a estar en problemas.

-Es imposible- dice ya toda empapada mientras que el suelo de la oficina se iba mojando más y más.

-Estamos muertas Alex, ni si quiera vamos a terminar la preparatoria- lloriqueo- dile a James que lo amo.

Con Stella casi llorando y con la fuente que no deja de soltar agua van a acabar con mi paciencia.

De la nada, dejó de caer agua por la fuente. Miré a Stella y esta sonrió hacia mi contenta, hice lo mismo soltando un suspiro aliviada. Pero mi tranquilidad terminó en cuestión de segundos, cuando escuchamos voces por detrás de la puerta y trataban de girar la perilla.

Este es mi fin.

La puerta se abrió, dejando ver a algunas personas con atuendos elegantes, el jefe de papá y... mi padre. Todos nos miraron asombrados, de pies a cabeza y tal vez preguntándose que fue lo que hicimos y por qué estamos mojadas. Henry Luce miró su oficina con la boca abierta y su rostro se mostraba desesperado, entró a la oficina y nos miró algo molesto.

Running on sunshine.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora