11. Velocidad

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ANDREW

— ¿Te sientes mejor?— pregunté a Sussan cuando despertó.

—Andrew, yo...

—Sí, tú. Tú volviste a usar esa maldita cosa. ¿Crees que es gracioso?— me levanté de la silla— ¿Crees que puedes drogarte las veces que quieras solo porque "te hace olvidar? ¿Crees que puedes entrar a mi casa, vomitar por todos lados y hacerme pasar por esto?

—Lo siento, Andy. Me dejé llevar, me sentía mal, vivo rodeada de esa mierda. ¿Tus padres vieron?

—Por suerte no, están de viaje. Pero vienen hoy— Caminé hacia la puerta— Cuando estés lista baja para llevarte a casa.

Sin más nada que decir y ahogado de frustración entré a mi habitación dando un portazo.

Estaba cansado, molesto, agotado y aun así el recuerdo de Natalie vino a mi mente.
Si no hubiera salido de allí ¿la hubiese besado?
No lo creo.
Sussan nos dio un susto, tuve que pedirle ayuda a Chris.
Estaba pálida, sus labios estaban morados y sus ojos enrojecidos. Vomitó hasta la bilis.
Chris y yo pasamos la noche cuidándola después de llamar a un doctor amigo.

Escuché la puerta y salí.

—Estoy lista— dijo Sussan con la cara hacia abajo.

—Vamos— agarré las llaves del auto y salimos.

Por varios minutos ninguno de los dos dijo una sola palabra.

— ¿Has pensado entrar en rehabilitación o ir con un médico de nuevo?— rompí el silencio.

—No— dijo secamente— No voy a ir a un médico y menos a rehabilitación.

— ¿Entonces vas a seguir lastimándote hasta morir? ¿Es lo que quieres?

No dijo más nada, se bajó cuando llegamos a su casa y antes de cerrar la puerta se giró.

—Gracias por cuidarme— y se marchó.

***

Mi alarma sonó, debí haberme quedado dormido. No descansé nada anoche, son las cinco de la tarde. Ya mis padres debieron de haber llegado.
Tengo que terminar de archivar unos documentos.

Al salir de mi habitación el olor proveniente de la cocina me recuerda a Natalie y yo cocinando juntos.

No puedo seguir pensando en esa chica.

—Hola mamá, hola papá.

—Hola cariño— responde mamá dándome un beso en la mejilla.

—Andrew, supe que no fuiste a trabajar hoy— dice papá.

—No, tuve una mala noche. Pero estaba a punto de archivar lo que me faltaba— contesté.

—Si aún te sientes mal puedes descansar. Yo me encargo— propuso.

—Oh, no. Puedo hacerlo, estoy bien.

Terminé los documentos, tomé una ducha, cené y le escribí a Chris.

YO: Hey, hermano. 7:20pm

CHRIS: Hey, ¿cómo está todo? 7:21pm

YO: Bien. Llevé a Sussan temprano a su casa. 7:21pm

CHRIS: Mayor susto ¿eh? 7:22pm

YO: Sí. En fin... ¿Qué haces? 7:23pm

CHRIS: Terminando de cenar, mi prima cocina de maravilla :D 7:23pm

Ah, ¿En serio? Juntos cocinamos mejor. Me dije a mí mismo.

YO: Me alegro por eso :D ¿Quieres salir? 7:23pm

CHRIS: Vale, ¿le dirás al grupo? 7:24pm

En realidad pensaba en algo más tranquilo, nada de estar ebrios un lunes por la noche.

YO: No, si quieres diles a tus hijas :D 7:25pm

CHRIS: Jaja, que gracioso, vale ¿a dónde vamos? 7:25pm

YO: No sé... por ahí. 7:25pm

En quince minutos ya estábamos afuera de la casa.
Natalie llevaba un jean ajustado y un top que dejaba ver un poco su abdomen y una chaqueta.

—Déjenme adivinar... tengo que ir ahí— Natalie señaló mi auto.

—Puedes alcanzarnos caminando si lo deseas— solté y frunció el ceño.

Abrí la puerta para ella y entró.

Cam y Chris salieron primero en su auto y yo les seguí el paso.

— ¿A dónde vamos?— preguntó Natalie.

—Buena pregunta.

— ¿Qué quieres decir con eso?— se giró en su asiento para observarme.

—Relájate, solo estamos paseando. ¿Siempre eres así de terca?

— ¿Y tú siempre te comportas así?— seguía mirándome.

— ¿Cómo me comporto?— pregunté con sarcasmo.

—Vas muy rápido— no respondió mi pregunta, solo miró el kilometraje.

La avenida estaba libre de autos, apreté más el acelerador y Chris me siguió.

— ¿Carrera?— escuché a Chris por el intercomunicador del auto.

—Hasta la playa, el que gane brinda las bebidas— dije. Y solté el botón.

— ¡¿QUÉ?!— gritó Natalie— ¿Carrera?— acelere más y me enfoqué en la avenida.

Natalie sujetó fuertemente el cinturón y su cuerpo básicamente quería traspasar el asiento.
Estaba asustada.

—Confía en mí— alcancé a decir.

Ella no dijo nada.

EN UN VIAJE #PNovelDonde viven las historias. Descúbrelo ahora