Capitulo 4

94 10 0
                                        

-Mierda, mierda, mierda...- Luke se bajo furioso del auto para segundos después darle un portazo y por poco azotar la puerta.  Yo me quede estática del lado del copiloto analizando su ataque de locura para segundos después salir, darle la vuelta al vehículo y pararme cerca de él.

-Tranquilo. ¿Bien? – Dije pacifica para que me copiara- Es solo una carrera Luke, no seas niño- le dije un tanto asustada por su ataque absurdo y repentino. Cerró el Box de manera brusca e hizo una sonrisa sarcástica para luego tocarse el pelo con frustración.

-¿Tranquilo? Já, Claro, ¿por qué no estarlo?- dijo dando una vuelta con sus manos entrelazadas por su nuca. ¿Qué le pasaba? Era solo una carrera.  Había salido en segundo lugar y capas que si, le molestaba el hecho de haber perdido con Tanner, pero flaco, es una maldita carrera, no el fin del mundo.

-Luke, estas exagerando, de verdad, ¿podes tranquilizarte?- repetí. Nuevamente me dirigí a donde él estaba y conecte mi mirada con la de él. Frustración, rencor y tristeza era lo que sus ojos azules demostraban- Está todo bien Luke, ya paso, ¿sí?- dije regalándole una sonrisa para luego acercarme y abrazarlo. Cuando mi cuerpo encajo en es suyo, pude notar de inmediato que estaba extremadamente tenso.

-Si...-dijo devolviéndome el abrazo- tenes razón- froto sus manos en mi espalda con delicadeza. Pude ver como se tranquilizaba y su cuerpo se relajaba.

-¡CHICOS!- grito Gaia, que supuse que se acercaba hacia nosotros. Me separe de Luke y me coloque al lado para que luego el posicionara su brazo en mis hombros- ¿Cómo están?- pregunto mi amiga quien venía con su hermano.

-Bien- respondió Luke distraído- ¿Vamos a la fiesta? O ¿La dejamos para otra?- pregunto cambiando el tema de manera veloz. De cierta forma yo quería ir, quería disfrutar, bailar y tomar para distraerme. Yo me conozco y se controlarme muy bien, nunca tuve un problema en ningún evento y hoy no sería la excepción. Sin formular una palabra asentimos todos con la cabeza.

Caminamos directo a la salida sin zafarme del agarre de Luke. Seguía frio, pero se podía distinguir que el cielo estaba despejado y al mismo tiempo se podía disfrutar de la frescura del aire.

Entramos al auto y me senté en la parte trasera con mi amiga sin protestar por eso.  Simplemente me puse el cinturón de seguridad y mire por la ventana todo el viaje. Me di cuenta al instante que estábamos llegando por el fuerte sonido de la música que mas adelante me di cuenta que provenía de una casa bastante lujosa, de donde se venía alguna que otra luces de colores y varios autos aparcados alrededor de ella.

Estacionamos el auto y los cuatro salimos al mismo tiempo. Realmente esa casa valía una fortuna por donde la miraras. Piso de cerámica a conjunto de unas altas y elegantes columnas de mármol y ventanales realmente amplios para poder observar lo lujosa que también era por dentro. Obviamente la opacaba la multitud de adolecentes bebiendo, fumando, drogándose y besándose por cualquier lado. El olor a alcohol era lo primero que mis fosas nasales percibían para luego darle paso al olor inconfundible al tabaco.

Puaj.

Nos adentramos a la casa y lo primero que distinguí entre la gente fue que las chicas parecían unas arrastradas bailando y tomando alcohol como si no hubiera un mañana acompañadas de ropa demasiado diminuta para mí. Los cuatro caminamos entre la multitud hasta llegar a lo que se suponía que era el jardín. Se podía decir que lo primero que localice era una piscina donde personas nadaban y hacían cosas raras en ella.

Esta casa estaba hecha un despelote. Todas las cosas estaban tiradas por todos lados, vasos y botellas por donde miraras. Cigarrillos en el piso y alguna que otra ropa también.

-¿Vamos a tomar algo?- pregunto Gaia que era la única que quedaba al lado mío. Seguramente los chicos se fueron con alguna rubia de piernas largas que se encontraron por el camino.

El otroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora