-¿Estás preparado para correr?- dije entrando el auto. El entro en el asiento del piloto y arrancó.
-Si, como siempre- dijo orgulloso- Igual no me agrada la idea de tener que correr con Dante- dijo un tanto molesto.
-¿Dante?- ¿Quién era Dante?
-Dante Tanner- dijo sin quitar los ojos del camino.
-Ahhh, si- masculle. Ese tal "Dante Tanner" es el típico que quiere hacerse resaltar haciendo estupideces y vistiendo como chico malo. Simplemente es un idiota, que por mala suerte desperdicia su capacidad e inteligencia. Hace mucho que no lo veo, no sé si es porque no me importa su vida o porque él definitivamente no va a clases. De igual forma Luke le tiene cierto odio, un odio diferente. No sé por qué y tampoco se lo voy a preguntar.- Igual no te preocupes, va a salir todo bien- dije sonriendo.
-Si, eso espero.
Cuando quería ver ya estábamos estacionando en la entrada de la casa de Gaia y Jaxon. Baje sin preguntarle a Luke si iba a ir él y me encamine a la puerta, toque un par de veces y enseguida apareció Jaxon.
Jaxon, él es una persona admirable, muy simpática y con un sentido del humor único. Es un chico muy atractivo por donde lo mires, es alto, ojos oscuros y cabello castaño. Pero lo que más me gusta de él es su hermosa sonrisa. Tengo que decir que estuvimos en algo hace un par de años atrás. El sentía cosas por mí y yo por él, pero al final lo dejamos como amigos, teníamos miedo de que nuestros años de amistad terminen en la basura por una estupidez como esa.
-Jaxon- dije regalandole una sonrisa- ¿Cómo estas?
- ¿Qué, ahora no me vas a saludar?-dijo dibujando un adorable puchero en su rostro. Rodee los ojos y fui a abrazarlo, me lo devolvió y me aleje. -Mucho mejor- sonrió- Gaia está arriba haciendo no se qué cosa. Yo voy subiendo al auto, cuando estén, bajen- Asentí con la cabeza y subí por las escaleras directamente para el cuarto de Gaia.
Esta casa me la sabia de memoria.
Cuando llegue a su habitación golpe la puerta un par de veces sin recibir respuesta. Golpe la puerta de nuevo y nada.
-¿Gaia?- dije desde afuera algo preocupada.
-No está- sentí del otro lado.
Idiota.
Sin pensarlo dos veces entre a su habitación y la encontré tirada en la cama boca abajo con el pijama puesto. ¿Qué carajos estaba haciendo?
-¿Se puede saber qué te pasa niña?- dije acercándome para sentarme en el filo de la cama.
-No quiero ir- dijo sin sacar su cara de la almohada. ¿Qué le pasaba? Ella era la que quería ir a la carrera, no yo.
-Levantate, dale. Tú fuiste la que quiso que yo vaya, ahora aguántatela, levantate y vestite. Y que sea rápido que Luke y Jax están abajo esperando- dije irritada levantándome de la cama.
-De verdad Bett, no quiero ir.
-Hoy a vos no te importo que no quisiera ir, así que te la hago fácil, levanta tu culo de la cama y empeza a vestirte, porque sino, yo, personalmente, me encargo de vestirte a la fuerza y sabes que no me importa hacerlo.
-No sé que ponerme- dijo como escusa sacando su cara de la almohada, y cuando la vi supe que había llorado.
-Bien, yo te la elijo- dije dirigiéndome a su armario.
Abrí su ropero y simplemente saque un jean básico y una remera negra. Se la tire a la cama y abrí el cajón de los zapatos. Saque las mismas convers negras que las que yo llevaba puesta y se las tire al lado de la cama. Cerré el armario y la mire. Estaba sentada con la mirada perdida esperando a que definitivamente yo la vistiera a prepo.
ESTÁS LEYENDO
El otro
Mistero / ThrillerTe quiero y te odio. Es como si quisiera dispararte y poder detener la bala con mi pecho para salvarte.
