Es extraño, es extraño, no me miro, no me hablo; no te miro, no te quiero, ¡Pero esa soy yo! Y no es quien quiero. Mi querida Prudence, sal de ahí, mi alma, mis nubes, ¡Déjate ir! Baila, danza y escóndete otra vez. Mi querida Prudence, cuán bella es tu piel. Colores y colores salen de ti, ojalá vea cerca el día en que te unas a mí. Eres quien escribe estas bellas palabras, eres quien pronuncia las que salen de mi alma. Un día Prudence, tú ya lo verás, con estos labios míos tú hablarás, ¡Danzaremos, Prudence, descalzas en la sal! Y con una reverencia saltaremos hacia el mar. Nos presentaremos como una sola, y ese será el día donde no quedarán sobras de ti ni de mí escondidas en el cuarto donde ahora hemos de vivir. Hablaremos en poesías, acertijos y refranes; nunca explicando lo que pensamos al hablar. ¡Un misterio, un misterio! Descúbreme si te atreves, he de decir que si no lo haces, para mí nunca valdrás la pena. ¡Pero crueles son mis palabras! Para alguien que no debería, para alguien que nunca ha importado, ni siquiera en las pesadillas. Si estoy, estoy y si no, no; nadie me ha pedido que esté porque hago falta, en falta me echan pero no intentan recuperarme, por eso deseo ser Prudence, que no le importa ni le atañe. Te enseño mi pensar pero mi pensar es incierto; soy yo en mi máxima expresión sólo dentro de estas líneas, dentro de estas paredes, dentro de esta casa; el día en que pueda expresarme y sea escuchada, será el día en que Prudence será liberada.
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No quiero pensar lo que piensas que debo pensar
Non-FictionNo sé qué voy a escribir aquí, no sé qué va a pasar, solo me dejo fluir; al final se sabrá que dije, al final se sabrá que siento, por ahora, no me comprendo, intento averiguar. ¿Quién soy, qué quiero? Me aburren y abruman las preguntas, y en medio...
