Joshua siempre se caracterizaba por llegar al instituto con una sonrisa aunque la primera clase fuera matemáticas, era común de él hablar sobre un montón de cosas sin medir su importancia y ya que todo eso le faltaba aquel miércoles, Chan sabía que algo le sucedía a su amigo.
El martes lo había dejado completamente solo y había tenido que juntarse con chicos mayores, con los que no tenía mucho que hablar. Estaba a punto de hacer lo mismo, cuando Joshua decidió hablar.
—¿Vino Jeonghan ayer?
Dino juró que una ampolleta se había encendido en su cabeza, ¡Claro! Estaba así por Jeonghan.
—No lo se —se encogió de hombros mientras intentaba buscar la sombra bajo el árbol—, tu eres quien está pendiente de él siempre.
Jisoo bufo y se acomodo al lado de su amigo.
Jeonghan no había dicho absolutamente nada cuando se le confeso, y la verdad es que no sabia como sentirse sobre eso, ¿Era algo bueno? ¿O todo lo contrario?, era muy confuso.
Seungkwan se había saltado la ultima clase para tener todo listo, había comprado muchas golosinas para celebrar que eran -oficialmente- un club, él era el único en el gimnasio, cuando Hansol entró. Ya no le sorprendía.
—¿Que quieres? —preguntó ignorándolo.
—Ouch —sonrió—, creí que estábamos bien.
—Estábamos, antes de que se te ocurriera presentarme a tu novia...
Algo pesó en Vernon, le dolía recordar lo que había hecho y solo quería probar cuan arrepentido estaba.
—Sabes que llevo todos estos días intentando explicarte.
—He estado demasiado ocupado.
Seungkwan seguía arreglando cosas y hasta los mas mínimos detalles, como si una fuente estaba mas vacía que la otra o si había algún pliegue en el mantel de la mesa, cualquier persona creería que tenía una clase de trastorno obsesivo compulsivo. Vernon se decidió a que necesitaba la completa atención del castaño, y así lo hizo cuando le tomo la muñeca para que se volteara a mirarlo.
—Ya no estas ocupado, ¿Podemos hablar ahora?
Seungkwan había pasado semanas llorando, meses intentando superarlo y casi un año esperando que Hansol apareciera y le pidiera perdón, pues él había estado dispuesto a perdonarlo. Y quizá, en el fondo, aun quedaba un pedazo de ese chico de trece años que lo esperaba.
—Cinco minutos —dijo bajo.
Vernon le tomo la mano y lo llevo al centro de la cancha, no tenia algún punto el estar ahí, además de que era donde la luz mejor daba y quería ver cada detalle de la expresión del mayor cundo supiera la verdad.
—Cuando teníamos doce... yo creo que estaba demasiado enamorado de ti —aceptó poniendo un bello sonrojo en las mejillas de quien tenia al frente—, ya sabes como son los niños, exagerados, caprichosos y extremistas... Yo fui todo eso por ti.
Se quedo en silencio un momento, para apreciar como Seungkwan, muy nervioso, jugaba con sus manos y miraba hacia la puerta de entrada, esperando que todos se apresuraran en llegar.
—Cuando le conté a mi mamá todo lo que sentía por mi hermanastro, ella, se enfado mucho, y al otro día no quería reconocerlo, sentía como si mis sentimientos no fueran validos. Entonces me presento a Lisa, ella fue una buena amiga, te conoció al revés y al derecho y lloro desconsoladamente cuando te fuiste corriendo de la casa después de conocerla.
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The Glee Club - Seventeen
Fiksi PenggemarSeungkwan no se rendiría tan fácil, no, si de algo se había llegado a sentir orgulloso había sido de ese club que él y el profesor Ab habían formado hace dos años. La noticia de que cerrarían el club de glee por falta de implementos le parecía total...
