Estaba en una fase de aceptación. Ya comenzaba a asimilar lo que me había pasado. Sin embargo, eso no significaba que lograse superarlo.
Me había convertido, en pocas palabras, en una amargada, resentida de la vida. ¿Y como no hacerlo?. No era fácil vivir con ello.
Hacia poco mas de una semana que había salido del hospital. Mañana seria el dia en que me haría la prueba de embarazo. No iba a mentir que no estaba nerviosa, porque lo estaba, y mucho. Las cosas en casa, marchaban...mal, ¿Para qué engañar?. Nada era igual. El problema era yo. La mayor parte de mi tiempo me la pasaba en mi habitación. No quería gente revoloteando a mi alrededor. Si salia, era para ir al baño. Y se puede decir que solo comía, cuando mamá o alguno de mis hermanos, dejaba la comida en mi puerta. Porque ni si quiera a ellos, deseaba ver.
Mamá había tomado una licencia en el trabajo, con la excusa de pasar tiempo conmigo. Pero como es obvio, eso no ocurría. Y mis hermanos, bueno, se puede decir que ellos respetaban mi decisión de no querer verlos.
En lo único en lo que pensaba era en aquello que me había sucedido. Parecía como si en mi mente no hubiera otra cosa que no fuera eso. Me preocupaba. Pero supongo que era normal. Estaba en un estado de depresión.
Exactamente en eso estaba pensando cuando escuche vibrar el celular que se encontraba en el cajón de mi escritorio. Allí lo había guardado, ya que el simple sonido me molestaba. Me levante de la cama, aunque ya tenia cierta certeza de quien podía estar llamando a las 11 de la noche. Abrí el cajón y me fije en la pantalla del móvil. Si, efectivamente era Ally. Cuando regrese del hospital, me encontré con muchas llamadas perdidas suyas. Era obvio, fue como si yo hubiera desaparecido del mapa, no hablaba con nadie y no había regresado al instituto. Sin embargo, aún después de varios días, Ally no dejaba de marcar. Y yo seguía sin responderle. ¿Qué se supone que debía decirle?. ¿La verdad?. Eso jamas pasaría. Yo confiaba mucho en ella, pero ese tipo de problemas no era para andar divulgando. Además estaba el hecho de que sentía que Allison también tenia gran parte de la culpa de lo que había sucedido, aunque el principal autor de esto haya sido Evan, eso lo tenia claro, por supuesto. Pero Ally en cierta forma, me había dejado sola con él. Aunque quizás solo estaba intentando echar la culpa a otros, no lo sé.
Unos golpes en mi puerta me despertaron...¿En que momento me había quedado dormida?. Mire el reloj... Solo había pasado un cuarto de hora.
- Kat... Ábreme la puerta... Necesito verte- pidió la voz de Alan. Ese era otro detalle, yo siempre cerraba la puerta con llave. Me hacia sentir mas protegida...- Por favor...- suplicó.
No se que fue lo que me hizo levantarme y dirigirme hacia la puerta para abrirla. Lo cierto es que yo también necesitaba de mi hermano. Ese hermano que siempre había estado ahí para mi. Sin importar cuantas veces yo cometiera una travesura en su contra... Él nunca se enfadaba conmigo. Sin embargo, ahora se encontraba en otra actitud, suplicándome que le abriera. Era evidente el malestar en su voz, no se escuchaba bien.
No pude reprimir las lagrimas cuando lo vi. Estaba allí, como siempre. En su mirada se reflejaba el dolor que estaba soportando. Cuando me vio, no supo como reaccionar. No debió haber esperado que por fin yo, me decidiera a hablar con él.
- Hola- dije. Intente forzar una sonrisa, pero esta, no salió de forma natural como solía hacerlo antes.
- Puedo darte un abrazo pequeña?- me sorprendió con su pregunta. Lo único en que podía pensar es que a pesar de ser hombre, era mi hermano. No era Evan. Nunca lo seria. Por esa misma razón, no tenia motivos para desconfiar de él. Así que solo me vasto asentir, para segundos después, encontrarme envuelta en uno de sus abrazos.
- Te extrañe mucho hermanita... Nunca mas vuelvas a pasar tanto tiempo lejos de mi- dijo separándose y mirándome a los ojos.
- Es que... Necesitaba estar sola...- respondí secando mis lagrimas.
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Un Nuevo Comienzo
RomanceEsta es la historia de Katia, una adolescente de 16 años, que aun estando en la secundaria deberá enfrentarse a una serie de sucesos que cambiara su vida para siempre. Ella tan solo intentaba ser feliz, pero el ser mas perverso y sin escrúpulos se c...