Su mirada

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-Alí-

Zehra... su mirada me parte el alma, ha llorado tanto después de llegar a casa, me duele tanto el llanto que derrama... hoy su hermanita la ha visitado así que ha estado algo animada, y yo cada vez me estoy más amargado, más encerrado, más inútil. Sentado en la sala la Abuela Nujin me ha felicitado por haber tomado una "sabia decisión", Zehra la escucha y al acercarse se dirije a mi

-¿por qué me hiciste esto? ¡Mírame!- arrodillándose frente a mí – Me habías hecho una promesa ¿por qué jugaste así con mis sueños? ¡¡¡Dime por qué!!!-grita y llora- ¿no tienes piedad de mí?

No soy capaz de mirarla, secando mis lágrimas me alejo, no quiero que me mire así, pero si le dijera que he matado a alguien su mirada me dolería aún más.

-¿No estabas en contra de lo que le pasó a Suna?- me mira con desprecio- No eres diferente a Semsit ¡ojalá hubieses muerto tú y no ella!- esas últimas palabras me acaban de destrozar y me marcho.

En la noche Devrán me dice que lo mejor para estar lejos de todo y evitar el riesgo de ser asesinado por la venganza del hermano del guardia es que vaya con un envío a Irak, y decido aceptar su oferta.

-Zehra-

Aún no puedo creer que Alí se negara al divorcio, pero hoy la visita de mi hermanita Elif me ha alegrado mucho, no solo por su presencia sino porque me infirmó que mi madre y Azad tienen un plan para que escapemos

Tiempo después...

Como siempre todo ha salido mal, Azad y Alí están perdidos en Irak, y yo he terminado secuestrada por los mismos hombres que supuestamente nos ayudarían a escapar, mi madre se ha metido en una gran deuda tratando de rescatarme para que al final Devran me encontrara y llevara de vuelta a la mansión, esta es la historio de nunca acabar... ya no tengo esperanzas y Azad... pasan los días y ni él ni Alí aparecen

-Alí-

He regresado a la mansión con Devran, él me rescató de morir en Irak, pero mi hermano... él ha fallecido, me niego a creerlo, me siento culpable, sí, todo es culpa mía, todos piensan que lo es aunque nadie lo diga, esta vez yo no tuve nada que ver con las drogas, pero todo empezó por mi adicción, si yo no hubiera matado a aquel hombre Azad y yo no hubiéramos caído en esa trampa.

Zehra me mira con más dolor todavía, piensa que miento respecto a la droga, no la culpo, me ha visto muchas veces drogado y me encierro en la habitación, aun así ella se acerca a llevarme los alimentos, pero le digo que no quiero hablar con nadie ni comer.

Pasan las horas y tras la puerta escucho a personas discutiendo, están regañando a Zehra...

-¡Acaso no puedes hacer nada bien niña!-Grita mi madre

-Algo tan simple como alimentar a su esposo le queda grande a esta inútil- comenta mi tía

-No es mi culpa- se defiende Zehra mientras la jalonean y en ese momento salgo

-¿Qué sucede aquí?- pregunto enojado- No me dejan descansar- agrego

-¿Por qué no quieres comer hijo? – Dice acercándose- Esta niña no es capaz de hacer que te alimentes, ¡es una inútil!

-Lo he intentado- responde Zehra- él no quería, no lo puedo obligar

-¡¿Acaso planeas dejarme sin hijos malagradecida contestona?!- grita mi madre mientras levanta su mano para abofetear a Zehra, pero yo detengo su mano con fuerza

-No te atreva madre- Le digo con firmeza- No te atrevas a maltratarla más, ella no ha hecho nada más que dejarme tranquilo tal y cómo le pedí

-Alí...-susurra Zehra quien se acaba de ocultar de tras mío

-Pero hijo

-Si no la castigamos no aprenderá- comenta mi tía con cizaña

-¿Aprender qué Behiye?- Digo duramente- Yo le he dicho que no quería ser molestado y ella cumplía mi orden hasta que ustedes empezaron a molestar-Entra al cuarto- digo dirigiéndome a Zehra y lo hace – Lo dije antes y lo vuelvo a repetir, quiero que mi palabra sea respetada, y si ella es mi esposa tal y como ustedes decidieron por mí, entonces soy el único, escúchenme bien- repito señalando con mi índice- ¡el único! que debe decidir sobre ella, y decido defender a mi Joven esposa de este nido de maldiciones- e ingresé a la habitación sin dar más explicaciones

Zehra está de pie en la habitación observándome sorprendida por lo que acaba de suceder, y le digo:

-Te he fallado antes, no porque quisiera hacerlo, lo juro- refiriéndome al divorcio- quería decir que si, pero...

-Te amenazaron

-Si-agacho la cabeza- con algo muy grave de lo que no quiero hablar

-Tal y como siempre hacen- dice mirando por la ventana

-Sé que no debí dejar chantajearme, te fallé Zehra, perdóname, es por esto que me esforzaré por defenderte, tal y como mi hermano hubiera querido

-Gracias Alí-contesta simplemente, pero dedicándome una sonrisa y una mirada que después de tanto tiempo me hacen sonreír a mí también

Inevitable amor (Zehrali)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora