Al día siguiente nos despertamos, prácticamente, a la vez. Todo por culpa de un diminuto y ruidoso Tofu que se dedicó a gritarnos a todos. Tori se disculpó diciendo que ese Tofu era su amigo. Su nombre era Mak, y era un animal con mala leche, pero al parecer él y Az se llevaban bien.
Nos sentamos en las mismas hojas de la noche anterior. Todos, incluido Pinpan, estábamos de mejor humor.
-¿Qué hay para desayunar, Tori?-exclamó el Yopuka.
Tori sacó de detrás de las hojas en las que estaba sentada algo grande y redondo del tamaño de un jalató envuelto en hojas. Desató el cordón que sujetaba las hojas y dejó al descubierto un montón de frutas de diferentes formas, tamaños y colores. Como las del día anterior, no las conocía. No me sorprendió que Amalia preguntara.
-Son frutas de nuestro planeta-explicó Tori-Aprendí a reproducir las semillas de los frutos y llevo cultivándolas un tiempo.
-¿Nuestro planeta?-inquirió Yugo.
Tori asintió.
-Nosotros no somos del Mundo de los Doce, Yugo-respondió la Selatrop-Venimos de un planeta muy lejano, a miles de años luz en los confines del Krosmoz.
-Si somos de otro planeta, ¿cómo acabamos aquí?
Tori suspiró.
-Os explicaré primero la inusualidad de mi existencia. Soy hija de una de los Seis Primordiales, de los cuales tú eres uno. Los Seis Primordiales son los primeros Selatrop, acompañados de sus dragones. Los Seis Primordiales sois tú, Mina, Glip, Chibi, Quilby y Nora, mi madre. Sois los Selatrop más poderosos ya que sois capaces de renacer de vuestro propio wakfu. Ninguno recuerda nada de sus vidas pasadas, excepto Quilby. Cada uno de vosotros tiene un papel en el mundo de los Selatrop. Mina, la sabia, solucionaba todos los conflictos acompañada de su dragón, Phaeris. Glip, el maestro, se ocupaba de la enseñanza de los Selatrop jóvenes con su dragón Balthazar. Chibi, el ingenioso, junto a Grougaloragran crearon grandes avances tecnológicos basados en la energía del wakfu. Quilby, el historiador, su capacidad para recordar sus vidas pasadas ayudaba a no repetir errores y mejorar la forma de vida, muy unido a su dragona Shinonome. Nora, la alegre, junto a su hermano Ephrim, veía el lado positivo de todo y ayudaba a las personas a divertirse y ser felices. Y tú, Yugo, el aventurero y defensor de nuestro pueblo, acompañado de Adamai, defendíais a nuestro pueblo de las amenazas. Yo, extrañamente, heredé las memorias perdidas de mi madre, y conozco toda la historia de los Selatrop y lo que les ha sucedido a lo largo de estos siglos.
-Dijiste amenazas-intervino Ruel-¿A qué clase de amenazas te refieres?
Tori bajó la mirada, había miedo en sus pupilas.
-Mecasmes-musitó la muchacha.
-¿Mecasmes?-repetí.
Tori asintió levemente antes de volver a alzar la mirada. Tenía el ceño fruncido.
-Seres terriblemente poderosos que poblaban nuestro planeta. Fueron los culpables de que nuestro planeta fuera arrasado y tuvierais que salir de allí en el Zenit, una nave propulsada por wakfu. Pasasteis mucho tiempo en ella, hasta que alcanzasteis el Mundo de los Doce. Este es un planeta impregnado de wakfu, y era el más similar al nuestro, pero siempre habría una pequeña parte de nosotros que añoraría los ríos flotantes y los cantos de los dragones a la medianoche, momento sagrado para los Selatrop. Desde entonces estuvimos viviendo en el Mundo de los Doce.
-¿Cómo fue entonces el hecho de que los Selatrop desaparecieran?-inquirió Yugo.
Tori abrió la boca y alzó un dedo, pero ahí se quedó. Cerró la boca, pensativa.
ESTÁS LEYENDO
Wakfu - La Yopuka Selatrop
Fanfiction-Mi nombre es Torilenda de Percedal, Tori para los amigos, y es probable que no me conozcáis. Mi padre fue un Yopuka y mi madre Selatrop. Es por eso que, a pesar de mi apariencia Yopuka, mi carácter y mis poderes pertenecen a la raza Selatrop... -No...
