Capítulo XI

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Un mar embravecido

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(Narra Lorena)

-¡Se nota que eres nuestra hermana!-Dijo Ampa abrazándome.- ¡Ese carácter es de familia!

-Bueno, Logan nunca lo ha mostrado...-Contestó Rubén.

-Porque es joven.-Dije

Logan simplemente me abrazó.

-Te echaba de menos.

-Y yo a ti...

-Will y yo iremos a nuestros asientos. Nos vemos después... ¡Mucha suerte Lore!-Dije Jem posando su mano en el hombro de Will.

Este deshizo mi agarre de su brazo.

-Suerte Lorena.-Dijo con voz neutra.

Cuando se marcharon Amparo me miró con cara seria.

-¿Qué narices hace aquí William?-Preguntó a la defensiva.

-Si te soy sincera, no tengo ni idea. –Contesté.

Mientras la conversación se tornaba algo más calmada, vi de reojo a mi tío dirigirse hacia mí.

De la mano, llevaba a un chico que no pude ver muy bien.

-¡Estás preciosa sobrina mía!-Dijo mientras me abrazaba.

-Gracias tío. –Contesté mientras al oído le decía-Bueno, preséntame.

Se separó de mí y tomó de la mano a un chico que estaba con la cabeza girada mirando en otra dirección y haciendo gestos raros a alguien.

-Frank, esta es mi sobrina Lorena. Lorena este es Frank. Mi novio.

-Un pla...-Iba a decir cuando, al darse la vuelta comprobé que su cara me era conocida.- ¿Tú eres el que estaba en De Luque Enterprise?

-El mismo. Un placer poder conocernos formalmente Lorena. –Dijo con un tono alegre y sincero.

Iba a contestar pero el director nos informó que los alumnos que se sentaban con el profesorado tenían que ir acomodándose.

Me despedí de todos, al igual que mi tío, y nos fuimos hacia la parte del estrado.

-Dentro de poco dejarás de estudiar oficialmente, ¿nerviosa?-Me preguntó.

-No mucho. Aunque eso de no estudiar... Tiene cierta atracción.-Reí.

Luzu también rió.

Mientras subía las escaleras, elevé mi cabeza únicamente una milésima de segundo, pero lo vi.

Mi corazón empezó a latir con fuerza.

Sentía que mis mejillas se tornaban rojas.

Apreté mis puños con fuerza.

Samuel de Luque estaba justamente estado a la izquierda de mi asiento, asignado por el director.

-Genial.-Pensé

Cuando me dispuse a sentarme Samuel se levantó de su asiento.

-Es un placer volverla a ver señorita Lorena. –Dijo mientras hacia una pequeña reverencia con la cabeza.

-Lo mismo digo señor De Luque.-Contesté.

Ambos tomamos asiento, cuando una alborotada Mónica se acercó a mí.

-¡¡Suerte Lore!!-Me dijo mientras se colocaba en su asiento.

De lo nerviosa que estaba ni se percató de quién estaba a mi lado.

Esta niña...

Samuel miró en mi dirección y sonrió, yo le devolví la sonrisa.

Agarré con fuerza la del vestido. Van a ser unas horas largas.

Horas después...

La alegría se palpaba en el ambiente.

Todo el mundo reía, hablaba, se abrazaba...

Mis hermanos se me acercaron y me abrazaron de tal modo que parecíamos una piña.

-¡Hora de ir de marcha!-Dijo Amparo mientras hacía unos gestos raros con los brazos.

Yo simplemente reí.

Mi tío, Jem y Will se acercaron en nuestra dirección.

-Ahora ya sí, enhorabuena sobrina. –Dijo Luzu mientras me abrazaba.

-Gracias tío.-Contesté devolviéndole el abrazo con la misma calidad.

Jem me entregó una pequeña caja en la que había un colgante con un pequeño violín colgando y un pequeño dragón.

-Esperamos que te guste.-Dijo Will.

-Muchas gracias.-Contesté con una sonrisa en su dirección que hizo que apartara la vista.

Mi cara se tornó sería.

La misma historia se volvía a repetir y lo peor de todo; no sabía como cambiar el final.

Todos salimos fuera del recinto en dirección a los coches cuando mi tío me agarró del brazo, demasiado fuerte.

-¿Qué ocurre?- Pregunté intentando zafarme de su agarre.

Levanté la cabeza y dirigí mi vista hacía donde estaba mirando.

Una pareja de señores mayores, sobrepasarían los 60 años, estaba parada mirándonos, en especial a Luzu y a mí.

-¿Quiénes son tío?-pregunté

A mi lado apareció Will quien también miraba bastante serio hacia esas personas, y al lado de mi tío, Frank. Quien le tomó de la mano.

-¿Quieres contestar?-Alcé el tono de voz cuando se empezó a acercar la pareja.

-Son... Son mis padres... tus abuelos...-Dijo mientras su cara se volvía aun más seria y su agarre se volvía aun más fuerte.

Mi cara en esos momentos era un poema. Jamás había conocido a mis abuelos. Según me había dicho mi tío no es que fueran unas personas muy.... Abiertas de mente que digamos.

Luzu deshizo su agarre de mi brazo y se adelantó antes de que llegaran a donde todos estábamos. Frank le acompañó.

Will intentó agarrarme pero no le deje.

Le di mi diploma y mi toga a Amparo y fui en dirección a mi tío y a los que acababa de saber que eran mis abuelos.

Cuando llegué Frank me intentó llevar de nuevo hacia los otros pero no le dejé.

-Tengo derecho.-Le dije.-Son los padres de mi padre.

Luzu miró en mi dirección cuando me puse a mi lado.

El hombre mayor me miró con unos ojos abiertos y la señora intentó tocarme el brazo pero mi tío se lo impidió.

-Renunciasteis a ella. No entiendo que hacéis aquí. –Dijo mientras estos se miraban entre sí.

En mi cabeza aparecieron imágenes y pequeños fragmentos de conversaciones que ni siquiera sabía que tenía.

-La adoptaremos, he llamado a los padres de Jace y me han dicho que no quieren tener nada que ver con ella.

-¿Porqué?

-Acuérdate de lo que nos contó Jace... Es mejor que esté con nosotros.

-Cariño... Nosotros...-Empezó a decir quien es mi abuela cuando la interrumpí.

-¿Por qué no querías tener nada que ver conmigo y que le hicisteis a mi padre y a mi tío?-Pregunté sin rodeos.

Luzu se tensó.

Quería respuestas. Y las quería ya. 

50 Sombras de LuqueHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora