-Louis Tomlinson, otra vez esta aquí, supongo que esta vez decidió tomarse la molestia de traer una enorme caja con usted- dijo la directora con su tono monótono, misma cara, misma voz.
-En realidad es mi regalo de cumpleaños que Claire me regalo- le explicó von una voz que ella no conocía, lo cual la desconcertó.
-¿Hoy es su cumpleaños señor Tomlinson?- le preguntó la directora en un tono diferente también, pero el solo estaba ahora mirando por la ventana.
-Tiene que ver esto.
La directora, cansada de todo, se levantó y fue con él, pero lo que vio no fue la broma que esperaba, sino a su mejor maestro con una de sus mejores alumnas subirse a un coche e irse del colegio.
-Sabía que él solo le traería problemas, pero no me escuchó- dijo Louis al aire, sin recordar dónde estaba.
-¿Ya había pasado esto antes?- exclamó la directora con mucho disgusto.
-No, bueno, no que yo sepa, solo los encontré muy "juntos" el otro día- respondió enojado Louis, pero a la vez contento de que alguien pensara como él.
-Bueno, la politica estrictamente prohibe el contacto de un maestro y una alumna, pero, hasta que consiga evidencias contra él, no puedo hacer nada- le explicó la directora tratando de calmarlo, sin saber que solo le daba el verde para seguirlos a todos lados y conseguir esa evidencia.
Salió de la oficina con su caja enorme y la directora no lo detuvo porque sabía como se sentía, traicionado en su propio cumpleaños.
Al salir, vio de lejos a Ivy, parecía pasmada por algo y se acercó a ella para averiguarlo.
-Hey, ¿qué te pasó?- le preguntó él un poco divertido, viendo como la sacaba de su trance.
-Eh, yo, estem, paso que, hum...
Louis rió, habia regresado la Ivy que él conocía, aún así, decidió no darle mucho significado y fue a su punto.
-Bueno, voy a seguir a Claire para ver que nada suceda entre ella y ese profesor, ¿vienes?
-¿Estás loco? Gracias por la invitación, pero no- le contestó, ya que aunque hubieran terminado las clases para ella, no quería involucrarse en eso.
-Es una oportunidad entre mil- le dijo Louis mientras se alejaba de poco en poco caminando hacia atras arrastrandio la caja. -Tal vez aprendas un poco de Harry.
Ivy tuvo una discución consigo misma por unos cortos segundos y decidió algo que nunca hubiera pensado hacer.
-¿Dónde está tu carro?- le preguntó corriendo hacia donde él estaba. Louis solo rió y penso "tal vez esta chica sea diferente a como yo creí".
Después de meter el caballete y dejar la caja en la basura, subieron al auto y Louis puso el GPS en dirección a mi teléfono.
-¿Por qué tienes un GPS en su celular? ¿Ella sabe?- le preguntó Ivy y él solo puso su dedo índice en sus labios y dijo 《sshhhh》
Louis manejó siguiendo las instrucciones del GPS, Ivy solo sentía que estaban dando vueltas y en cada una se sentía cada vez peor por haber accedido. Después de unos veinte minutos, llegaron al restaurante 'Tokios'.
-¿Cómo sabe él que tipo de comida le gusta a Claire?- pensó en voz alta Louis.
-Tal vez la acosó, ¿no es eso lo que tu siempre piensas?- Ivy le respondió, intentando sonar un poco sarcástica pero fallando rotundamente.
Él bajó del coche e Ivy no podía hacer más que seguirlo, entraron al restaurante y se acercaron a la chica que estaba detrás del mostrador, se veía como de su edad y no paraba de mirar a Louis.
-Corazón, ¿crees que puedas ponerme en la mesa más cercana a esa pareja? Ya sabes, gajes del oficio- le dijo él y después le guiñó un ojo, a lo cual ella le sonrió ampliamente y los guió a la mesa contigua, donde Louis podía ver al profesor pero yo no lo podía ver ni a Ivy ni a él. Para que me entiendan, Jesse estaba sentado hacia el norte y yo hacia el sur, pero Louis estaba sentado en dirección al este e Ivy al oeste, de manera que estos dos últimos pudieran ver al profesor sin ningún problema.
-...y estábamos los cuatro sentados cuando de repente sentimos como empieza a termblar todo y...- estaba contando Jesse.
-¿Entonces solo los escucharemos y veremos a distancia?- susurró Ivy a Louis, el cuál solo le hizo un gesto a ella para que guardara silencio.
-¿Qué van a ordenar?- les preguntó un mesero, distrayendo otra vez a Louis.
-Un vaso de agua por ahora, gracias- contestó Ivy con una voz muy baja, el mesero les dejó una carta y se retiró, creyendo que ahora si le había tocado una pareja de lunáticos.
-Sabes, al final tendremos que consumir algo o nos echarán y tus supuestos "encantos" no funcionarán con ese mesero- le comentó Ivy, pero Louis estaba otra vez metido en nuestra conversación sobre la película de Media Noche en París.
-Esta dirigida por Woody Allen, pero me atrevo a decir que es una de las películas mas cuerdas que eh visto de él- dijo Jesse.
-¡Tienes tanta razón!- exclamé contenta de por fin poder platicar con alguien acerca de ello. -Si yo fuera el personaje principal también hubiera decidido quedarme en París y de vez en cuando fugarme a esas épocas doradas.
-Imagínate, ¡algún día nosotros seremos la época dorada de alguien!
-Algín día nisitris sirimos la ipoca dorada di alguien- se burló Louis mientras hacía gestos.
-Si no querías escucharlos conversar no hubieras venido- se quejó Ivy,- ¡y si no querías que hablara no me hubieras traído!
Louis bufó y rodó los ojos.
-¿Te lo debo explicar todo? Necesito hallar una razón convincente para que ese profesor se aleje de mi Claire- Ivy lo miró extrañada- Bueno, Claire.
-Bueno, ese plan tuyo no va a funcionar, no ahora- le respondió Ivy, a lo cual ahora Louis necesitaba explicación.
El mesero interrumpió al entregarles dos vasos llenos de hielo.
-¿No habiamos pedido vasos con AGUA?- preguntó Louis, claramente molesto.
-Dele tiempo y lo será- le respondió enojado el mesero. -Al parecer tienen mucho.
Mientras se alejaba, Louis le levantó el dedo medio e Ivy no pudo no reir.
En ese momento me di cuenta de que reconocía esa voz, pero dejaría que siguieran esos dos juntos, contando cuanto tiempo pasaban sin matarse.
-Bueno, a esperar se ha dicho- comentó Ivy en voz baja.
-¡¿En serio?!- casi gritó Louis, pero se tapó la boca. -¿Vas a dejar que ese mesero nos trate así?
Ivy solo se quedó mirando a su vaso, respirando hondo.
-¿Ahora no me vas a contestar? Por qué me molesto, es obvio que no.
Ivy levantó la mirada, pero no como las otras. Esta era una mirada que nunca le había visto nadie.
-Nunca sabes cuándo alguien tiene un mal día- le respondió, -y gritarles no sirve para nada, solo lo empeoras y traes problemas.
-¿Cómo lo sabes?- le dijo Louis intentando bajar la tención se sus miradas, pero falló, solo hizo que la mirada de Ivy se ensombreciera más.
Con mi boca le dije a Jesse "vamonos" y lentamente los abandonamos.
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No control
Teen FictionElla. Una chica que todavía no era mujer, y eso le preocupaba a su madre. Muy antisocial, pegada a esos libros con sus lentes todos rotos reparados burdamente con un poco de cinta adhesiva. Locamente enamorada de el mariscal de campo, aunque el lo s...
