Capitulo 25: Lulú
N. Calem
-"Lola, ya me cansé de jugar has visto a mamá?
-Mi amor creo que está en su habitación porqué no la buscas?- me respondió tiernamente lola
Cuando estaba subiendo pude notar como se oscurecía el camino, los pasillos estaban completamente oscuros, tanto que daba terror, al pasar a la habitación de mis padres, mi madre no se encontraba, al contrario estaba vacía, al ver por la ventana pude ver como caía nieve, me sentía feliz, amaba cuando nevaba
Salí corriendo de la habitación y baje las escaleras apresuradamente, no sin antes escuchar un "Ten cuidado, cielo" Por parte de mi niñera, era como mi tercera madre, puesto que la segunda era mi tierna tía gemela de mamá, al salir al patio trasero pude ver el cielo, blanquecino sin ganas de nebar pero al fijarme a un lado mi madre estaba en la ventana sostenida del muro de esta, pensé que estaba jugando, hasta sonreía pero me preocupé cuando pude observar una lágrima que caía de su mejilla y sin yo pensarlo mi madre simplemente saltó, escuché un impacto, mi corazón latía tan apresuradamente que pensé que explotaría, había mucha nieve, en el suelo tal vez.. la nieve la ha protegido, me acerqué con temor hasta donde estaba mi madre y pude ver sus ojos abiertos mirando a la nada y un líquido rojo que se esparcía por la nieve y esta la absorvía
-Mamá?
-Mamá contéstame, este juego no me gusta- dije con miedo
-mamá por favor contesta- supliqué con lágrimas en los ojos tenía miedo mucho y solo pudre gritar una vez más
-MAMÁ"
Abrí los ojos y desperté de esa pesadilla, tenía meses que no la tenía, pero al parecer visitar su tumba despertó ese miedo que tuve cuando solo era un niño, mi respiración era agitada y pude notar un leve sudor que corría por mi frente, algo ilógico por estar en pleno invierno y 4° de temperatura sentía un peso en mi estómago que dificultaba más mi respiración al bajar la mirada pude observar un pequeño brazo rodeando la mitad de mi cuerpo, abrí los ojos como platos, que mierda era esto?
Al ver a mi supuesta acompañante, pude observar a Mackenzie dormida plácidamente a mi lado con su brazo extendido hasta mi persona, su rostro era sereno y su respiración pausada pero el punto que más me llamó la atención es que estaba en mi casa, mi habitación y en mi cama, no entendía el por qué pero tampoco quería saberlo, tenerla aquí a mi lado, hacía que una estúpida sonrisa se formara en mi rostro, y pude deleitarme en observarla sin pudor alguno, sus mejillas ligeramente sonrosadas por el frío, sus párpados cerrados donde se podía ver sus pestañas largas y delgadas, su cabello rubio extendido por toda la almohada y algunos mechones rebeldes que se situaban en su rostro lo cual daba sensualidad, sus labios rosados que pedían a gritos un despertar de los míos, los cuales no dudaron en responder al llamado
no sé porqué y tampoco me lo pregunten pero verla así despertaba en mi algo que ninguna otra mujer había echo en mi vida, mi corazón estaba latiendo a mil por hora, tenía nervios por besarla, si nervios, sentía un leve cosquilleo en mi estómago lo cual me resultaba molesto pero a la vez extrañamente bien, me acerqué con sumo cuidado para no levantar sospechas de mi "atrevimiento" hacia ella hasta que mis labios rosaron los suyos, traté de separarme pero mi cuerpo pedía más de ella y yo estaba ansioso por complacerlo, corté la distancia que nos separaba y uní mis labios con los suyos, quería moverlos necesitaba moverlos me situé de perfil mientras su brazo aún rodeándome pero ahora en la cadera se apegaba más a mi al ver ese gesto abrí los ojos y pude notar como ella había despertado, en el momento que quise separarme por ser tan estúpido, ella cerró los ojos para corresponderme y fue ella quien dió la iniciativa y movió sus labios contra los míos.
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¿Quieres jugar? Juguemos.
RomansaMe llamo Candelaria Figueroa y tengo 16 años estudio en un internado de ricos mi vida parece un completa y normal, pero no todo es lo que parece... sinceramente si quieren saber en sí de que se trata este libro solo léanlo y ya pero claro tengo que...
