Capítulo 28. Cómo se rompe algo sin lágrimas

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No sé como lo hice, pero en menos de un minuto ya estaba fuera del estadio corriendo hasta que me detuve cerca del estacionamiento.

Me encorvé con mis manos en mis rodillas aspirando aire violentamente y cerrando mis ojos con fuerza. Podía sentir mi corazón rompiéndose más al recordar a Zacky besando a aquella chica. Sus palabras resonaron en mi cabeza torturándome sin piedad... "¡Maldición Brian! ¡Ella no significa nada para mí!"

Lo sabía. Lo supe todo el tiempo. ¿Qué esperaba? ¿Tener un final feliz? Eso no pasaría. A esas alturas ya debería haberlo aceptado sólo que nunca pude ya que Zacky se había tomado muchas molestias en hacerme creer lo contrario.

Cada vez que él aparecía de la nada. Cuando inventaba cualquier excusa para seguir viéndonos. Sus brazos aferrandose a mi cintura como si su vida dependiera de ello. Cada vez que sus labios se presionaban con ternura en mi frente. Cada vez que él me miraba como si sus ojos hubieran sido hechos para mirarme sólo a mí. En su esmero por no dejarme sola y ver en su mirada que sería capaz de protegerme de lo que fuera... Como si de verdad yo le importara.

Él me lo había hecho más difícil todo al hacer que mi corazón se ilusionara con algo que no podía ser. Algo que construí en mi mente a base de una mentira que se nos salió de las manos.

Zacky tenía una naturaleza. Jimmy me lo advirtió claramente. Ahora tenía que afrontar la realidad que me negué a ver por meses junto con el dolor que parecía carcomerme el alma.

Alcé mi mirada al cielo conteniendo las lágrimas lo mejor que pude y me dí cuenta de que estaba parada exactamente donde Zacky había aparecido detrás de mí aquel día cuando lo ví en concierto por primera vez.

"No pensarías que te dejaría ir sola a tu casa ¿Verdad?"

Escuché su voz en mi cabeza claramente llevándome a ese momento cuando él me encontró y como si se tratara de una conexión inexplicable, giré hacia atrás lentamente.
Zacky no estaba parado detrás de mí como ese día, pero sí lo ví salir del estadio justo en ese momento corriendo con una expresión en su rostro de desesperación.

Él se detuvo cuando me miró. Habían unos 5 metros de distancia entre él y yo. Podía ver claramente como sus hombros subían y bajaban rápidamente con respiraciones agitadas. Se veía tan miserable como me sentía yo pero sabía que él sólo estaba fingiendo. Era un maldito experto en eso.

Zacky dió un paso tentativamete hacia adelante, yo retrocí dos. Sentí que me oprimían el pecho y mis piernas seguían débiles pero esta vez, no dejé que mi tristeza tomara el control. Dejé que la ira me dominara y negué con la cabeza. Esta vez no volvería a caer. Ya no más.

-¡Jamie! - Escuché que gritó. Gire en dirección a la carretera y corrí lo más rápido que pude. No tardé en escuchar que Zacky tambien había comenzado a correr detrás de mí pero no le daría la oportunidad de alcanzarme.

Divisé un taxi que se aproximaba y comencé a agitar mis manos con la esperanza de que se detuviera.

Casi se sentía como una broma cruel del destino el estar en la misma situación como aquella noche cuando lo conocí. Sólo que esta vez, estaba totalmente deshecha y deseando jamás haberlo conocido.

El chofer aparcó a unos pasos de mí y no perdí tiempo. Entré justo en el momento en que Zacky llegó hasta nosotros. Inmediatamente cerre la puerta con seguro evitando que él entrara.

-¡No puedes irte así, Jamie! ¡Espera! - Eschuché que gritó con desesperación antes de golpear la puerta.

-¡Acelere! - Le dije con urgencia al conductor ignorándolo totalmente. Las llantas chirriaron sobre el pavimento cuando él hizo lo que le pedí. Ví por el espejo retrovisor que Zacky siguió corriendo unos metros más detrás del taxi hasta que en medio de la carretera fue disminuyendo su paso al ver que no nos alcanzaría y se detuvo sólo mirando en mi dirección.

Afterlife  [TERMINADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora