Capítulo 39. La noche en que perdí todo

184 7 3
                                        

Zacky se acercó a mí, y juro que olvidé por completo que estaba en otro país, a escondidas de tía Caroline, con su compañero de banda repudiándome hasta los huesos y que Nelly seguramente seguía igual de molesta como la última vez que la ví.

Todo desapareció menos los labios de Zacky que encontraron los míos haciendo que perdiera el hilo de mis pensamientos. Debía admitir que eso era exactamente lo que necesitaba después de haberlo escuchado diciendo algo que ni en sueños hubiera imaginado...

Dios. Zacky y yo, juntos...

Enterré mis dedos en su cabello y sólo pude dejarme llevar por la sensación de su boca moldeándose a la mía con total perfección y con el pensamiento en mi mente de que el mundo podía irse al infierno en ese momento. Zacky era mío...

Ese día él no llevaba sus piercings lo cual hizo que pudiera sentir cada milímetro de sus labios y cada roce que daba.
Mi respiración se volvió pesada e irregular y justo cuando pensé que aquel beso que había iniciado totalmente suave se convertiría en algo más duro, Zacky se separó de mi boca lentamente y pegó su frente con la mía.

Sus ojos seguían cerrados, parecía que respiraba con dificultad, sus manos aún sostenían mi rostro con delicadeza entre sus dedos. Lo miré, y me quedé sin habla al recordar todo lo que había pasado entre nosotros desde el primer día que nos vimos, sin haber imaginado alguna vez que estaríamos juntos en Ontario.

-Lamento si a veces jodo las cosas - Me dijo en un susurro sin apartarse -Pero todo esto es nuevo para mí. Nunca antes había estado en algo parecido con otra chica... - Hizo una pequeña pausa. -A veces no sé qué hacer... - Zacky lucía tan vulnerable en ese momento, que mi pecho se contrajo al escucharlo. Él abrió sus ojos y yo le dí una media sonrisa.

-Eso no es cierto. Tú siempre sabes qué hacer - Zacky dudó un segundo, pero igualó mi sonrisa con el destello del chico engreído asomandose en un rincón -O al menos siempre das en el clavo para hacerme perder la paciencia. Eres un experto en eso.

-¿Qué puedo decir? Nací con un don especial para hacerte enojar.

-Cómo negarlo - Le dí un pequeño empujón en el pecho con el rastro de una sonrisa en mi boca pero enseguida ésta murió cuando Zacky dijo después:

-Lo que no entiendo es por qué nunca me contaste que tus padres murieron. Todas las veces cuando te llevé a tu casa pensé que al entrar estarías bien. Que no estarías sola - Zacky se separó más de mí para examinar mis reacciones.
Tuve que hacer un enorme esfuerzo por mantenerme firme sobre mis piernas que de pronto se sintieron débiles.

-No quería que sintieras lástima por mí. No lo hubiera soportado - Le contesté inhalando aire. Zacky pareció ofendido al escucharme.

-Yo nunca podría sentir lástima por tí, Jamie. Jamás.

-Bueno, eso no lo sabía. No tenía idea de que tú llegarías a interesarte por mí de esa manera.

-Habría sido un imbécil si te hubiera dejado escapar el día que te conocí tras bastidores - Me contestó extendiendo su mano para tomar la mía en una invitación silenciosa.

Comenzamos a caminar nuevamente por el parque. Mi mirada vagaba en cualquier sitio que no fuera el rostro de Zacky pero por mucho que intentara ignorarlo, sabía que él merecía la verdad. Ya no podía seguir guardando mi pasado aunque todavía dolía recordarlo como si estuviera reviviendo exactamente todo lo que pasó.

-Tú sabías cuánto deseaba regresar aquí, a Ontario - Le dije a Zacky quien asintió.

-Sí. Me lo dijiste cuando te llevé a comer ese día que te encontré en la playa - Debía darle créditos. El chico de verdad tenía buena memoria -Dijiste que regresarías en cuanto acabaras tus prácticas. Sonabas muy en serio sobre eso.

Afterlife  [TERMINADA]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora