Me levanté de inmediato de la cama para correr a buscar mi maleta.
Estaba tan emocionada por empezar a empacar de una vez, que no noté la mirada que Zacky me disparó desde ahí donde se había quedado sobre sus rodillas.
-En serio Jamie, vas a matarme - Dijo con voz atormentada y giré para verlo.
Tenía su boca ligeramente abierta. Sus ojos se habían desviado para mirar perdidamente hacia la curva de mi trasero.
Tuve que reconocer que me sentía orgullosa de mí misma al verlo así sabiendo que yo había provocado ese estado en él.
-¿Ah, sí? - Le dije con inocencia en mi voz. Él volteó a mirarme a la cara medio divertido y medio perdido en la lujuria.
-Maldición cariño. Sí.
-No veo por qué - Le contesté. Quería sonar exactamente igual de engreída como él había sonado cada vez que hacía algo como quitarse su camisa para dejarme totalmente idiotizada al verlo. Quería que él se perdiera en mí.
-Pues yo estoy viendo dos grandes razones para levantarme de aquí y enseñarte de lo que hablo - Su mirada se clavó en el escote de mi vestido haciendo demasiado obvias sus intenciones.
Tuve que respirar tratando de tranquilizarme e ignorar la forma en que su mirada hacía que todo dentro de mí ardiera para que él no supiera cuanto lo deseaba.
-Tal vez debería matarte, ya sabes, como una pequeña venganza por todas las veces que me has tomado el pelo - Le dije divertida. Él arqueó una ceja y pude ver un atisbo de sonrisa en sus labios.
-¿Ahora los papeles se invierten? Eso no es justo, cariño. Aprendiste del maestro de la venganza.
-Bueno, algo hiciste bien enseñándome después de todo - Respondí con una media sonrisa. Me dí la vuelta para contonear ligeramente mis caderas al caminar hacia el closet donde guardaba mi maleta.
Era consciente de que el vestido seguía ceñido a mi cintura y que sólo llevaba puesta ropa interior negra de encaje que remarcaba mi trasero. Quizás debía cubrirme. Pero recordé todas las veces que Zacky me había visto usando solamente el bikini rosa cuando ibamos a nadar y le resté importancia.
-Puedo enseñarte algo mucho más divertido y que te va a gustar aún más que eso - Me dijo en voz baja. Podía sentir su mirada sobre mí como si estuviera acariciando mi piel aunque sólo estuviera ahí incado sin apartar los ojos como un león acecharía a su presa.
-No lo sé. Eres un pésimo maestro. Aún no me has enseñado a nadar del todo bien - Seguí dándole la espalda para rebuscar entre mi closet.
-No me refiero a enseñarte a hacer algo... - Dijo, y de pronto lo sentí detrás de mí. Reprimí un sobresalto cuando sus manos buscaron mi vientre donde se posaron enviando una onda de electricidad y calor a través de todo mi cuerpo -Me refiero a mostrarte una parte de mí que sé que te encantará - Dijo con voz ronca en mi oído.
Comencé a respirar con dificultad.
Yo había querido jugar con Zacky y tentarlo como tantas veces él lo había hecho conmigo pero parecía que todo se estaba volviendo en mi contra debido a los instintos que inevitablemente provocaba en mí.
Recordé lo que me había dicho momentos antes sobre no querer joder las cosas conmigo y tuve que admitirme a mí misma que yo fuí quien estuvo a punto de decirle en ese momento que no importaba. Que lo necesitaba.
Aaahg maldito Zacky. ¿Por qué tenía que hacerme sentir así?
Reuní cada pizca de fuerza de voluntad que aún tenía y le dije:
-Eso te encantaría ¿No? - Tragué saliva. Mi voz no había sonado tan convincente como hubiera querido y me odié por eso.
Zacky me giró para mirarlo y pasó una mano por mi cabello apartando un mechón de mi rostro.
-Sí. Como el infierno que sí. No lo voy a negar. Y creo que viviré los próximos meses con las bolas azules pero está bien.
-¿De verdad lo está? - Le pregunté con la incredulidad en mi voz y una ceja arqueada.
Yo sabía cual era exactamente el tipo de vida que llevaba Zacky antes de conocerme y dudaba que él hubiera dejado atrás por completo su vieja vida. No era como si él fuera a hacer un voto de castidad por mí.
Además no sabía hasta que punto él iba conmigo en serio y me volvería a romper el corazón si un día lo encontraba besando a otra grupie o haciendo otra cosa peor. No lo soportaría.
-Sé lo que estás pensando - Me dijo como si de verdad pudiera leer mi mente y fruncí el ceño.
Él no podía hacer eso... ¿Verdad?
-No, no sabes - Le contesté a la defensiva.
-Te sorprendería lo bien que te conozco, Jamie Sanders - El maldito tenía esa sonrisa en su rostro que me provocaba darle un puñetazo. Todo engreído y arrogante... Y malditamente sexy.
-Tal vez conoces mi forma de pensar y actuar. Pero te va a costar poder conocer ciertas partes de mí - Le dije desafiándolo. Él pareció divertido ante mis palabras con la promesa de un reto brillando en sus ojos y tuve que contenerme con todas mis fuerzas de golpearlo para borrar su sonrisa... O de arrojarme a besar sus labios. Lo que primero pasara.
Lentamente lo ví acercarse hasta que susurró en mi oído con esa voz baja que hacía reaccionar a una parte en especial de mi cuerpo:
-Estoy seguro de que disfrutaré cada idea que tenga para poder lograrlo.
-Ya veremos Baker... Ya veremos - Le respondí con un suspiro que pareció un jadeo reprimido.
-Y no, Jamie. No tienes que preocuparte de que seguiré con mi viejo estilo de vida - Dijo respondiendo la pregunta que me atormentaba en silencio.
Tomó mi rostro entre sus manos mirándome intensamente. El tipo de mirada que te dice que todo estará bien aunque a tu alrededor el mundo entero colisione.
-No pienso hacerte daño, cariño. Eso no está en mis planes - Su voz sonó tan sincera y odié que él me conociera lo suficiente como para saber exactamente lo que pasaba por mi mente.
Sólo asentí ante mi falta de palabras.
Sus ojos seguían viendo los míos. Esa conexión que existía entre nosotros se hizo presente con cada latido, con cada respiración entrecortada.
Zacky me hizo retroceder lentamente hasta que sentí la pared contra mi espalda donde me acorraló.
Puso ambas manos a cada lado de mi cabeza antes de bajar su rostro para buscar mis labios dulcemente.
Cerré los ojos y mis manos volaron para sugetarlo del cuello con mis dedos enredandose en su cabello. Su boca parecía experta sobre la mía como si la conociera a la perfección.
Y aunque quería perderme en ese momento, seguía presente esa molesta vocecita dentro de mi cabeza que no paraba de susurrarme que Zacky tenía un pasado, una reputación.
No podía hacer nada al respecto más que esperar que él me hubiera hablado con la verdad al decirme que no pensaba lastimarme e ignorar que esto podría acabarse tan rápido como empezó.
ESTÁS LEYENDO
Afterlife [TERMINADA]
Fiksi PenggemarElla es una chica huérfana con miedo a los lazos emocionales. Él es un famoso guitarrista que consigue a la chica que quiere, cuando quiere, sin darle importancia al compromiso. ¿Pero qué pasa cuando en un concierto ellos se conocen? Juntos aprender...
![Afterlife [TERMINADA]](https://img.wattpad.com/cover/24984172-64-k716601.jpg)