Capítulo 30. Warmness on the soul

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Giré sobre mis tacones para ver a Dominic detrás de mí. Él se movió lo suficientemente rápido como para tomar mi cuello con una mano empujándome hacia atrás hasta que me azotó contra la pared. El aire escapó de mis pulmones sofocándome por el impacto. Mi cuerpo quedó atrapado entre el suyo y el concreto a mi espalda. No tenía a donde escapar.

No sabía lo que estaba pasando. La confusión y el miedo se apoderaron de mí cuando Dominic tomó mi trasero con su mano libre apretandolo con brusquedad.

Intenté gritar por ayuda, pero su agarre en mi cuello era tan fuerte que no me dejaba si quiera tomar aire. Entré en completo pánico mientras intentaba inhalar algo de oxígeno.

-No pensaste que me dejarías así ¿Verdad? Maldita calienta pollas. - Susurró con su cara a centímetros de la mía. El olor a alcohol en su aliento me provocó náuseas.

Traté de golpearlo pero dejó de tocar mi trasero y se las arregló para sujetar mis manos detrás de mi espalda inmovilizándome.

-Tú y Nelly deben ser iguales. Sólo que tal vez a tí te gusta con rudeza ¿No? - Una sonrisa que me heló los huesos cruzó por su cara y me dí cuenta de que estaba jodida.

Nadie sabía que yo había salido al callejón y que ahora estaba a punto de ser abusada por ese tipo.

Comencé a moverme frenéticamente luchando por liberarme. Sólo un brazo. Podía intentar sacar un brazo y golpearlo tan fuerte como pudiera pero no lograba safarme lo cual sólo hizo que mi desesperación y terror aumentaran.

-¡Quédate quieta! - Siseó enfurecido antes de golpear mi cabeza contra la pared aún sosteniendo mi cuello fuertemente.

Un dolor agudo atravesó la parte trasera de mi craneo antes de ser consciente de cómo mi visión se tornaba borrosa.

Las fuerzas parecieron abandonarme poco a poco. Podía sentir cómo mis pulmones que luchaban por conseguir aire estaban rindiéndose.

Comencé a marearme. Mis movimientos iban cediendo a pesar de que trataba con todas mis fuerzas de no darme por vencida. Mis párpados amenazaron con cerrarse pero justo en ese momento cuando creí que todo estaba perdido, sonó un grito que pareció abrir las puertas del mismo infierno de donde salió:

-¡Maldito hijo de puta! ¡Suéltala! - Zacky apareció en mi visión dándole un puñetazo en la cabeza a Dominic al nivel de su sien que lo hizo caer a un lado liberándome al instante.

Yo estuve a punto de caer sobre mis rodillas pero Zacky me sostuvo antes de que eso pasara.

-¿Jamie? Jamie... - Sus ojos buscaron los míos con la preocupación opacando su color verde y su voz como si estuviera a punto de romperse me hizo lamentar mi pequeña idea de ser como Nelly. -Todo estará bien, cariño. Lo prometo. No volveré a dejarte sola. - El dolor era claro en su voz lo cual hizo que una parte de mí se rompiera.

Aspiré aire entre bocanadas tratando de reponerme. Mi garganta ardía cada vez que lo hacía mientras escuchaba a Zacky quien no dejaba de tocar mi rostro y apartar mechones de mi cabello que ahora escurría agua debido a la lluvia que se había intensificado.

Él me miró como si esperara que yo perdiera el sentido y me desmayara en cualquier momento.

-Lo siento... - Susurré con voz débil y rasposa sin que supiera lo arrepentida que en verdad estaba.

-No hables, Jamie. No hagas ningún esfuerzo. - Me dijo.

En ese momento, mientras Zacky seguía sosteniéndome con tanta preocupación y cariño después de haberme salvado, juro que se veía como si fuera mi ángel guardian bajo la pequeña farola que iluminaba el callejón donde nos encontrábamos. Supe entonces con toda confianza que él nunca podría lastimarme intencionalmente. No tenía sentido.

Afterlife  [TERMINADA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora