Capítulo 17

369 41 3
                                        

-Esta noche serás mío, bebé.

Jungkook asintió, mordiéndose el labio inferior... me deseaba al igual que yo a él.

Antes de que reaccionara, ya tenía los pantalones bajos y su remera encima de la lámpara. Toqué todo su abdomen ferozmente, repasando cada rincón.

Ágilmente, me saqué la remera que impedía el paso del roce suave de su mano. Jungkook se ofreció a arrancarme los pantalones de un tirón, y yo accedí.

Por fin, estábamos tumbados en la cama semidesnudos. Él arriba mío, rozando nuestros miembros, excitándonos a más no poder.

Jungkook bajó dándome pequeños besos por todo mi torso, haciéndo que me arqueara completamente. Llegó a mis muslos, mordiendo suavemente mi entrepierna, dando besos cortos sobre mi pene.

Rápidamente, lo puse abajo mío. Por puro reflejo, él se puso en posición de perro, dejándome ver su redondo culo.

-Chupa.

Sin protestar, lo hizo. Lamió hasta lo más profundo de mis tres dedos.

Comencé con uno. Metiendo, sacando. Repitiendo esta acción por bastante tiempo.

Era turno del segundo. Lo metí con suavidad, abriendo y cerrando mis dedos dentro suyo. A cambio recibí un gemido y un "más", por lo cual me dio a entender que necesitaba el tercero.

Ya con mis tres dedos adentro, hice movimientos de círculo, saliendo y entrando. Gemía tan fuerte...

-¿Estás listo, amor? -le pregunté, dándole besos en el cuello-.

-...hazlo ya.

Sin preámbulos, ya se la había metido.

Mis movimientos de cadera eran fuertes y rápidos. Escuchar como resonaban mis muslos contra los suyos era excitante.

Jungkook, mientras se aferraba a las sábanas blancas cubiertas ya por sudor, reposaba su cabeza en la almohada, pidiendo más en casi un susurro sordo, que apenas podía oír.

Después de un tiempo, tiraba sus caderas contra mí de una forma brusca. Le dí lo que quería. Embestidas fuertes y constantes. Cada vez aumentaba más la rapidez de nuestros cuerpos, el sudor se resbalaba por todo nuestro torso, nuestros corazones parecían que iban a estallar... simplemente acelerados por lo que nos provocamos mutuamente.

Termine viniendome en él.

Me tiré a su lado, y el seguía boca abajo.

Todavía agitados, nos miramos al mismo tiempo, como si quisiéramos decir algo, pero que no nos atrevemos a soltarlo. Esa mirada de amor mezclada con lujuria que tenía Jungkook en ese momento, era perfecta.

Realmente sentía amor. Lo amo.

Lo abracé por el costado, tomando su cintura, viendonos cara a cara. Que hermosas facciones tiene...

Ambos sonreímos como tontos enamorados. Por fin conocía lo que verdaderamente es el amor.

-Mochi...

-¿Mh?

Me miraba con tanta dulzura, que me provocaba ganas de mimarlo.

-Jungkook, te amo -dije, acercándome a su hermosa carita-.

-También te amo, Jimin.

Nos cambiamos y nos fuimos de nuevo a la fiesta, tomados de la mano.

Siempre contigo.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora