Estaba sola. Completamente sola, hace un mes me diagnosticaron, fue aquel día que me desmaye en la casa del árbol, y ahora después de severas discuciones con mi tía, había logrado convencerla de volver a la escuela. Prefiero ser un muerto sabio, así podría ser profesora en el infierno, o donde sea que se vayan las almas pérdidas, como yo.
—Te odio Zoey—Aleph repetía lo mismo cada que se topaba con un semáforo—¿Porque haces eso? ¿Porque sabiendo que tienes cáncer, decides ir a la estúpida escuela?
—Aleph, déjame tranquila, suficientes problemas tengo por el momento, no quiero escucharte, quiero morirme de cáncer, pero cuando me muera quiero ser inteligente, me darán empleo de maestra en el inframundo, será genial—Trate de sonar feliz. Pero no lo logre.
—Si no cierras la boca Zoey, iré yo personalmente a golpearte hasta que mueras—La voz de Charlotte era dulce y melosa—Tu no serás maestra, incluso en la otra vida sabrán que eres demasiado torpe— Espetó en tono irónico.
Guarde silencio, no porque pensara que la discusión no tenía sentido, sino porque de alguna forma ese par era mi familia y quería que se llevarán un buen recuerdo mío, no a una chica problemática.
(.............)
—No se a que volvió, estábamos muy bien sin ella, Alex estaba a punto de invitarme a salir, pero regreso esa—Una voz chillona me penetró los oídos.
—Lo se, nadie la necesita, Alex ya no necesita más traumas como los que ella tiene, está loca, ¿La has visto? Esta demasiado delgada y pálida, seguro la encerraron en un manicomnio este tiempo—Ambas rieron, estaba en el cubículo del baño, y fuera, estaban un par de chicas que comentaban sobre mí. No eran las primeras, pero si las más contundentes.
—Ya lo se, es una loca, Alex, debe fijarse en alguien como yo, no en alguien como ella—Una lágrima salió por mi mejilla y seguida de esta otra y otra.
Me senté en el retrete y apreté mi estómago con ambas manos. Me sentía fatal. Saque de mi pequeña mochila una cajetilla de cigarrillos, era la última cajetilla que le había quitado a Alex. Saque el primer cigarrillo con la mano temblorosa y me lo puse en los labios, estaba sudando, mi respiración estaba agitada, mis labios temblaban y no era capaz de encenderlo, el encendedor se resbalaba entre los dedos. Al tercer intento lo logre, y la primera mota de humo salió tras de mi.
Fumar era lo único me recordaba a Alex.
Si tenía cáncer terminal, y aún con eso me fumaba un cigarillo para recordarte sin hacerte daño. Así de mucho lo quería.
15 minutos después salí del cubículo, el cigarrillo se había extinguido, sólo quedó la colilla, la cual me guarde para recordarme lo que era morir por alguien.
Me mire en el espejo del lavamanos y me quedé petrificada. Apenas hace un mes me habían detectado aquel cáncer y ya me estaba matando. Me veía fatal, más delgada, demacrada, supe que ya nadie me diría que aparento menos años de los que tengo. Me vi en el espejo, pero no me vi a mi, mire a una chica, que a juzgar por su apariencia, estaba muerta.
(...................)
—¿Han visto a Zoey?—La voz de Alex retumbo en la biblioteca, sólo estaba a unos estantes de diferencia.
—Claro que si, ¿La flacucha y pálida, con cabellos rizados?—Alex asintió
—¡Hermano! No pierdas el corazón por esa estúpida loca, búscate algo mejor, ¡Por dios!—Se escuchó un golpe, y después muchos libros en cayendo—
—¡Vuelves a llamarla así y te golpeare tan fuerte que pedirias que no haber nacido nunca, ¿Escuchaste bien?—Alex gritó—Zoey es mi chica, si tan sólo vuelves a voltear en su dirección, te haré sufrir como nunca nadie volver a hacerlo—Otro libro caído, una lástima que los libros se desperdicien de esa forma—¿Donde está?—Se escucharon pasos en mi dirección.
Quería me tragara la tierra, ¿O los libros? Abrí el primer ejemplar que encontré, Alex llegó hasta el pasillo que me servía de escondite.
—¿Zoey?—Su voz sono llena de esperanza.
Ignore su llamado y pegue más el libro a mis narices.
Un paso, dos, tres, estaba sobre mi, una mano, que no fue bienvenida a mi jugosa lectura, se posó sobre mi libro y lo bajo lentamente. El mismísimo Leonard Alexander estaba frente a mí, con su sonrisa torcida y los ojos desorbitados.
—¿Que es lo que haces Zoey?
—Disfrutando de mi lectura—Le respondí tratando de sonar convincente.
—¡Por favor! Geometría y Trigonometria segundo grado ¿Es un texto de Universiad no?—Mire el título del libro, tenía razón.
—A cualquiera le interesan las matemáticas de vez en cuando—Dije en mi defensa.
—Te extrañe tanto enana, los días se me hicieron eternos sin ti, sin tus sonrisas y sin tu chispa—Trate de sonreír. Me fue imposible.
—Vete Alex, vete a casa—
—¿Donde es mi casa?
—Muy muy lejos de mi, ahí está tu casa Alex—Le respondí en un tono alto.
—Dame un abrazo enana—Se acercó a mi un poco. Retrocedi, Alex se quedó pasmado no se si por mi aspecto o por mi rechazo
—¿Te estás tratando?—
—No Alex, no tomo ningún tipo de medicina, soy una persona libre—
—No puedo creerlo, no puedo, ¿Tu tía lo sabe?—Me recargue en el estante del libro. Alex se acercó a mi, pero su cuerpo al mío.
—No te acerques más Alex, ¿Me estás escuchando?
—Te voy a besar—Me dijo con toda tranquilidad. Cerré los ojos y me aparte de ahí, di media vuelta y me puse de espalda a el, Alex se fue de largo y tiró el estante, todos los libros cayeron al piso haciendo un estruendoso sonido. Alex cayó al piso y por poco se pierde entre tantos libros.
—¡Los libros!—Grité horrorizada—¡Quiero decir, Alex—Corrí al montón de libros y comencé a buscar, arrojaba los libros con furia.
Lo siento Shakespeare, lo siento.
Me repetía una y otra vez.
Alex apareció en medio de tantos libros, se acercó a mi con expresión malhumorada.
—¡Zoey, ya estoy harto! Te amo Zoey, entiende de una vez, pero no creo que tus actitudes demuestren que me quieres igual que yo—
—¿Quien dijo que te quiero?—Eso fue todo, Alex salió de la biblioteca.
Hoy en día
Alex, lamentó haber dicho eso, me hubiera gustado besarte, lo siento Alex, lo siento tanto, te amo, por favor Alex, vuelve a fumar.
¿Estrellitas donde estan? ¿Donde están? 🌟
Como la canción, bueno, quería agradecer a las personas que se toman el tiempo para enviarme un mensaje y decirme que les gusta la historia, enserio, muchas gracias, yo aprecio a cada una de estas personas, les debo una estrella, de mi cielo, del cielo de Andrés🌟😁
Bien, lo importante de esto, estoy pensando en crear un nuevo proyecto se llama "¡Hey pelirroja!" y narra las crónicas de una obsesión, la historia es contada a través de notas escritas por un chico, pienso publicarla pero quería pedir su opinión estrellas.
Bueno los dejó, ya saben llenen de amor y sonrisas al mundo❤
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Zoey
Short StorySe ha acabado. Simplemente se ha acabado. Uno nunca aprecia al tiempo realmente, siempre lo culpan de todo, nadie lo ve como lo que es, un regalo precioso, algo valioso que no se compra, mucho menos se vende, se puede vivir una vida entera en un se...
