Capítulo 4

809 109 6
                                        

Camine hacia ese tatuaje, el que debía suponer pertenecía a mi repentino hermano.

-¡Oye!- Grite acercándome hacia donde se encontraba. Estaba en la pista de baile con una chica, la cual no pude detallar ya que estaba de espaldas. Pero el brazo de el la tenía sujeta por la cintura, su camisa estaba abierta lo cual le dejaba a la vista el tatuaje, sin ningún disimulo.

A medida de que me acercaba pude darme cuenta de que luego no sabía que haría con el. Qué le diría, no podía llegar y simplemente decir "Hey Hazz. Soy tu oponente, pero también tu hermano ¿Que hacemos?". Así que trate de disminuir el paso, pensar en lo que podría pasar, o buscar una salida a ese problema. Pero me encontré tocándole el brazo viendo de reojo su tatuaje del pecho.

La chica que se encuentraba abrazada a el volteo al momento de que su brazo se bajará de golpe y su mirada color esmeralda perforara mi rostro, en modo de confusión pero igualmente de reprenda.

La chica era Kendall...

-¡Louis!.- Exclamó ella muy entusiasmada, demasiado. Y con una sonrisa gigante para dejar totalmente expuesto al chico detrás de ella. Era alto, músculoso, tenía el cabello rizado y levemente largo color chocolate, sus ojos eran verdes totalmente dilatados aunque había luces golpeándo su rostro podía distinguirlos.

-El es de quién te había estado hablando antes- Kendall seguía parloteando, pero no había prestado atención a mucho de lo que antes estaba diciendo, yo solo podía preguntarme ¿Como iba a matar a esta semejante monstruosidad de ser?, ¿Si quiera era humano?. Kendall chasqueo sus dedos delante de mis ojos sacándome de mi trance.

-Disculpa, ¿que?

-El es Hazz, mi novio- Todo el mundo se detuvo un instante. Una eternidad. Todo el tiempo fue insuficiente para mí. - Su nombre es Harry Styles realmente.- Sonreí falsamente y tendi mi brazo para estrechar nuestras manos. Mi tatuaje quedó expuesto, y por más rápido que lo baje estaba seguro que el lo había visto.

-Pero me gusta ponerle seudónimos a las personas louih.-

-¿Louih?.- pregunté por inercia, el chico a su lado rió por lo bajo. Kendall asintió enfusiva. -Solo Louis.- Murmuré

-Te diré Lou.

-Como quieras

-¿Querías algo?.- Preguntó.

-¿Qué?.

-Veniste hasta acá. ¿Necesitas algo?.

-Solo avisar que me voy.- Me excusé. Con algo muy estupido ya que realmente no tenía a donde ir y Kendall lo sabía.

-¿Tienes a donde?- negué un tanto incomodo. Ella sonrió

-Ten.- dijo sacando y extendiendo unas llaves. -Son copias de mi departamento, mi compañera me abandono, así que hay un espacio.- Me dio la dirección y me dijo que nos encontraríamos más tarde para conversar acerca de algunas cosas. Yo asentí y me aleje. Sin saludar al chico ni verlo nuevamente.

El frío de la madrugada se hizo presente, las desoladas calles no dejaban de llamar al peligro. Camine evitando los malos pensamientos que amenazaban con gobernar mi mente... Hasta que depronto una gruesa mano tomo mi brazo marcado, obligándome a retroceder al mismo tiempo que me volteaba. El sonido de su brusca y áspera voz resonó dentro de mis oídos:

-Si eres tú; muchachos, si es él.- Y eso fue lo último que llegue a oír ya que un trapo negro cubrió mi nariz, adormeciendome repentinamente. Por mi mente llegó la imágen de Harry y la suposición de que el fue quien dio la idea que me secuestraran. Porque por más drogado que estaba, sabía perfectamente lo que estaban haciendo conmigo. Pero la persona que estaba delante mío no tenía su contextura. Y cuando se quitó su pasamontañas pude notar que en efecto no se trataba de el. Mi vista se nublo aún mas, eso fue lo que finalizó con mi fuerza. Quede profundamente dormido.

La última Mariposa Del Jardín (L.S)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora