1. Bienvenido al HNAES

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A solo una semana de que la etapa más importante de su vida empezara, fue a entregar su certificado médico expedido por una institución pública, le habían regresado los tres anteriores por errores tan absurdos como, "No tiene los estándares internacionales" "El papel es el incorrecto" "No tiene tu peso actual". Al joven le habían parecido ridículo los errores imperceptibles en aquel documento, pero justo como le había dicho la enfermera que le discutía sobre lo servible de sus certifcados médicos mal hechos.

—Son errores al fin y al cabo.

KyungSoo asintió con la cabeza y entregándole la carpeta color paja, espero en la recepción a que la mujer regresara con el sello de aprobación o el de denegado que ya se conocía de sobra. Le dio un vistazo discreto al papelerio que la enfermera tenía en su estación, cientos y cientos de notas de entrada. El bajito soltó un ligero suspiro y se dio la vuelta, para poder ver el edificio en el que estaba parado.

"Lo lograste, KyungSoo" pensó, le había tomado casi 10 años llegar a ese lugar, cinco años de formación universitaria, dos años devolviéndole al estado la educación brindada y un año que tardó en tomar el valor de presentar el examen para ser aceptado en las residencias médicas. Pero con 26 años cumplidos ya no podía seguir perdiendo el tiempo, sabía que el tiempo no se iba a detener porque él aún sentía inseguridad de sí mismo y se seguía cuestionando si era lo suficientemente capaz o si cubriría todas las expectativas que todos tenían para con él.

En la recepción el ambiente del hospital parecía tranquilo, los pacientes sólo llegaban para una consulta con su médico de cabecera, pasaban con la enfermera que atendía a KyungSoo para que agendara una cita con su consultorio asignado y luego pasaban a la sala de espera con el resto de los pacientes. KyungSoo se giró sobre sus pies y le echo un vistazo a los varios consultorios que había en el primer piso. El pelinegro sabía perfectamente que el objetivo principal de un médico no era curar, su objetivo estaba justamente ahí en las cuatro paredes de un consultorio, detectando los problemas de cada persona y ver el riesgo potencial que tendrían sobre ellos en un futuro, pero a él nunca le había gustado la idea de estar sentado durante horas en un escritorio. Le gustaba más la parte donde se involucraba más activamente en los padecimientos.

Se preguntó donde estaría la estancia de los pacientes internados y donde estarían los quirófanos y los laboratorios, quiso saber dónde estaba cada cosa y pensó que sería muy buena idea darle un recorrido al hospital para familiarizarse con él y no tener ninguna traba en su primer día, quería rendir perfectamente desde el día 1 hasta el último en que se gradura o si bien le iba, hasta el día en que se jubilara, porque se iba a esforzar tanto que los directivos del hospital le ofrecerían una plaza de base para que trabajara ahí; sabía que eso era prácticamente imposible porque había toda una mafia de sindicatos y favores detrás de toda la jurisdicción médica, pero le gustaba soñar.

Cuando terminó de dar la vuelta sobre su propio eje para volver a recargarse sobre el alto escritorio de la enfermera, se percató de que había un chico del otro lado observándolo desde hacía quien sabe cuánto tiempo, el bajito desvió la mirada con rapidez cuando se dio cuenta que el par de ojos contrarios estaban fijos sobre los propios. Fingió estar relajado.

—¿Qué se te ofrece?— le preguntó el joven frente a él con una voz amable y una suave sonrisa. KyungSoo su labio inferior internamente para controlar su ansiedad y no comenzar a tartamudear, era muy malo hablando con personas nuevas. Se le quedó viendo al más alto un momento más antes de responder.

—Nada.

El otro sonrió y dejó salir una risita, negó con la cabeza y se acercó más al escritorio para revisar las carpetas que estaban junto al ordenador, KyungSoo se preguntó si aquel chico tenía la autoridad de hacer eso porque iba vestido igual de casual que él, casual y encima el cabello de color rosa. Vio como el hombre abría una carpeta y comenzaba a leer el contenido con una cara de concentración total.

Chasing dreams. [ChanSoo]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora