22. Parte de un todo

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Tras una extenuante jornada de trabajo, donde la dinámica dentro del servicio de neurología no había cambiado ni un poco, los médicos con suerte de haber obtenido un día de fin de semana libre salieron con mucha más energía de la que habían entrado luego de la jornada de 24 horas continuas.

Parecía que el Dr. Park tenía tantas ganas de marcharse del hospital como el resto de los doctores que se habían quedado de guardia aquella noche, podría haber sido cuestión personal de disfrutar un día libre o simplemente se encontraba hastiado del medio, a pesar de amar su profesión y llevarla a cabo como nadie más, solía haber ocasiones en las que no podía soportar ni un segundo más dentro del ambiente. "Quizás Lu Han tenga razón" pensó cuando estaba guardando sus cosas dentro de la maleta para llevar a casa "Tal vez... necesito reactivar mi extenuante vida sexual", dejando que los pensamientos de placer carnal invadieran su psique durante escasos segundos, dejó que su imaginación volara en un sinfín de escenarios, pero con la diferencia de que en años e incluso meses anteriores, no tenía el teléfono de nadie a la mano, había salido del juego de la galantería varios meses atrás. Se sintió medianamente frustrado así que azotando la puerta de su exclusivo casillero, tomó la maleta y salió del cuarto de médicos.

—Hazte a un lado— mencionó sin sutileza cuando se topó a uno de los residentes de años inferiores, empujándolo ligeramente contra el marco de puerta para abrirse paso.

El menor lo dejó pasar, entre el temor que le provocaba un encuentro a cercas con el jefe de residentes y la sensación de rechazó y hasta lástima que le provocó la acción ejercida por el mayor. KyungSoo frunció el entrecejo ligeramente y puso los ojos en blanco, ya era algo normal... se detuvo un segundo antes de abofetearse mentalmente por haber considerado la violencia como normal, estaba cayendo lentamente dentro del escenario anti profesional del nosocomio. Él también se acercó a uno de los cubículos que compartía con el resto de médicos y tomó todas sus cosas, las empacó en su mochila y huyó tan rápido como pudo.

Luego de bastantes horas de encierro, finalmente pudo ver la luz solar, la sensación de aire fresco y los rayos calentando su pálida piel lo hicieron sonreír, era sábado, estaba libre y no tenía ningún otro plan más que quedarse en casa a dormir hasta el día siguiente.

Recorrió la ciudad en estado automático, llegando hasta su departamento con la ruta que ya tenía trazada de memoria, aventó sus cosas en un rincón y desfalleció sobre la cama, la suavidad de una superficie cómoda y lo terso de sus sabanas lo hicieron sonreír nuevamente, sus ojos se cerraron por reflejo y en cuestión de instantes, cayó en un sueño profundo donde no supo más de sí.

Y el descanso pudo haberse prolongado durante eternas horas de no haber sido por el incesante sonido de llamada entrante desde su teléfono celular, entre sueños había intentado ignorarlo pero insistían en querer hablar con él, pensando en que podía tratarse de una urgencia, tomó el celular con una mano desde el recóndito lugar de uno de sus bolsillos y respondió sin fijarse en el número.

—¿Diga?

—¡¡KyungSoo!! ¿Por qué no respondes? ¿Qué estás haciendo? ¿Con quien estás? — dijeron del otro lado.

El joven médico, levantó una ceja al no lograr reconocer la voz, despegó el teléfono de su cara un par de centímetros y vio el nombre del otro residente. —Oh, hola JongIn.

Responde mis preguntas— pidió de manera exigente.

—Estaba dormido... conmigo... mismo— respondió sin saber muy bien si debía darle respuestas tan certeras.

Descansando, muy bien KyungSoo— elogió JongIn —Eso es lo ideal para tener toda la energía del mundo para esta tarde.

—¿Por qué? — quiso saber.

Chasing dreams. [ChanSoo]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora