#17. El beso

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Alessandra: Podrías contarme el chiste? Para reírme contigo - dijo un poco cabreada por la repentina actitud de él-

Christopher: Hermosa, solo bromeaba, obvio que sé lo que significa, solo quería ver tu reacción y fue muy graciosa, pero regresando al tema, sí te llamé pendeja -empezó a caminar hacia ella y ella retrocedía - Y eres una cobarde también

Alessandra: Y puedo saber por qué soy cobarde?

Christopher: Simple, cada que me acerco tu te alejas, cielo - dio otro paso hacia ella pero Alex no se inmutó en un intento de parecer valiente-

Alessandra: Eso no es cierto -contradijo nerviosa-

Christopher: Entonces -le acarició una mejilla-

Alessandra: Entonces - repitió ella invitándolo a continuar hablando-

Christopher: Bésame -concluyó él y ella no mostró ninguna emoción- Realmente eres buena -agregó más cerca de su rostro-

Alessandra: En qué?

Christopher: En tu trabajo, eres buena psicóloga, casi no demuestras tus emociones -respondió sin alejarse-

Alessandra: Cómo sabes eso?


Christopher: Tu hermano - respondió con simplicidad- Pero tu desviaste el tema de nuevo, pequeña

Alessandra: Es que si lo hago estaría cediendo a tu presión psicológica pero si no lo hago entonces...

Christopher: Espera -detuvo sus divagaciones- Deja a tu psicóloga y sus análisis de lado, si lo haces será por que quieras hacerlo

Entonces ella se armó de valor y dejó a un lado sus miedos, al menos por un momento, caminó los pasos que los separaban, acunó su rostro entre sus delicadas manos y reclamó su boca con la suya, al principio él no respondió el beso ya que estaba un poco impresionado, pero al reaccionar lo que empezó como un simple y tierno roce de labios  pasó a uno  donde cada uno luchaba por mantener el control.

El beso se volvió realmente intenso, empezaron a tocarse con desesperación como si sus vidas dependieran de ello, él se pegó mas a ella lo excitado que estaba, pero luego se separaron por que se acordaron que estaban en un lugar público.

Christopher: Joder, eso fue intenso -dijo con la respiración agitada-

Alessandra: Tu lo pediste -agregó con una sonrisa pero con la respiración igual de agitada que la de él-

Christopher: Vamos, te llevaré a casa - la tomó de la mano y empezaron a caminar hacia el auto- ¡Wow! ¡Necesito una ducha fría! ¡Joder! - se frotó el rostro con la mano libre en una evidente muestra de frustación-

Automáticamente ella bajó la vista a su entrepierna y soltó una risita burlona.

Christopher: Me cuentas el chiste para reírme también? - preguntó utilizando la misma pregunta que ella le había hecho-

Alessandra: Nada, no es nada -respondió con una sonrisa en el rostro en un intento de no reír nuevamente-

Christopher: Espera -la detuvo- ya que tú provocaste este problema, tú deberías de ayudarme con el

Alessandra: Detén tu tren amigo, no pienso hacerte ningún favor -le respondió enojada-

Christopher: Espera pandita no seas mal pensada -dijo riendo- Debemos ir un poco cercanos y acaramelados, ya sabes, para que la gente no vea que mi amigo despertó, por favosito -rogó-

Alessandra: Está bien -rodó los ojos- si no me queda de otra


Tu Luz (#2 Emma y el Italiano)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora