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-¿Qué tal este?
-Deja eso donde lo encontraste, Lupin.
El chico puso los ojos en blanco pero devolvió el tarro de café descafeinado a la estantería correcta, soplando aire desde su boca, dejándole saber a Zara que estaba empezando a aburrirse.
-No me mires así, Teddy, no vamos a comprar café descafeinado, ¿qué demonios es eso de todas maneras? ¿Cuál es la idea? No tiene ningún sentido- dijo Zara exasperada. Los dos sabían tan poco sobre comprar comida para una casa funcional como lo hacía James, el descuidado hijo adolescente de Harry.
-¿Estás bromeando? Zara, si me hubiera enterado de que tomas mas café de lo que es saludable antes, te puedo asegurar que te lo habría quitado- exclamó Teddy poniendo un brazo alrededor de la chica, mostrándole que incluso en ese momento, cuando Zara le lanzaba miradas desagradables y a veces lo ignoraba, el chico la aguantaba, realmente lo hacía.
-¿Por qué quieres comprarlo, de todos modos? Tú no tomas café-dijo Zara en una vocecita indefensa, mirando sus zapatos mientras seguían caminando por el pasillo.
-Porque me preocupas, no estoy diciendo que el café sea la razón por la cual no puedes dormir bien, pero estoy dispuesto a apostar una gran cantidad de dinero a que si es un factor bastante importante.
Zara se volteó y frunció el ceño-¿De eso se trata el repentino interés en lo que compro?
Teddy pestañeo rápidamente dandole a la chica una mirada confundida cuando ella se libró del brazo del chico.
-¿A qué te refieres?-dijo después de un segundo.
Zara resopló e intentó calmarse, no había ninguna razón para atormentar a Teddy porque ella estaba de mal humor. Negó la cabeza con una pequeña sonrisa forzada para decirle al chico que solo lo olvidara y Zara vio las dudas correr por su cabeza antes de que el pusiera el café descafeinado en el carrito de compras. Zara no se quejó así que Teddy supuso que esa era su manera de rendirse, nunca lo había visto antes y no esperaba verlo nuevamente pronto.
Era la primera vez que había un silencio incomodo entre ellos y Zara no sabía que hacer, solo dijo lo primero que se le vino a la cabeza- Creo que sería genial conocer al resto de tu familia, pero... esta vez sin que mi madre interrumpa las historias adorables del bebé Teddy- terminó Zara con una risa.
En ese momento el chico de cabello azul no sabía si debía estar feliz porque Zara estaba tomando la iniciativa o avergonzado porque había recordado las historias.
-¿En serio? Eso es excelente, espera que le diga a Lily, va a estar encantada, oh a todos los demás, déjame decirte, Fleur a estado hablando mucho de ti, dice que te pareces a una de sus primas lejanas- Teddy estaba divagando en la mitad de un pasillo de vinos- Espera, no hay una posibilidad de que seas en realidad su prima, ¿cierto?
-Te puedo asegurar que no.
:::
El teléfono de Zara despertó a Teddy de una siesta no planeada y este la llamó por todo el apartamento pero no hubo respuesta. Le dio una mirada al identificador y se encontró sonriendo al nombre "Sammy", no había visto a su amigo en poco menos de un mes, la anticipación de hablar con él era emocionante.
Tomó el móvil y presionó contestar, la voz de Sam entró al segundo- ¡Dios mío! Zara nunca creerás esto, acabo de encontrar una pastelería de veinticuatro horas...
-¿Sam?-habló Teddy, confundido.
-¿Teddy? Hombre, ¿qué haces con el teléfono de mi maldita prima?
-Desperté y Zara no estaba así que conteste el teléfono de tu maldita prima-dijo el chico con un tono confundido, escondiendo una carcajada dirigida a lo desorientado que había sonado Sam.
-¿Te despertaste? ¿Qué demonios? Oh no, dime que no te estas acostando con Zara, de hecho no respondas eso, no lo quiero saber-Sam sonaba increíblemente disgustado con solo pensarlo.
Teddy solo se quedó callado y quieto. Al no escuchar una respuesta de parte de su amigo, Sam asumió sus dudas.
-No puedo creer que hayan escondido esto de mí, soy tu mejor amigo, Lupin.
-¿Qué? ¡No! No estoy con Zara, bueno, si me estoy quedando con ella pero no estoy con ella.
Teddy habló rápido pero Sam entendió de todas maneras. Siempre había sido capaz de entenderlo y el chico esperaba por el bien de su amistad que no estuviera molesto.
-Está bien, creo que entiendo lo que ocurre aquí. Voy para allá.
Sam terminó la llamada y Teddy sabía que estaría en el departamento de Zara en cuarenta minutos. Pensó en no avisarle a la chica pero temía que reaccionara de mala manera, incluso si Sam era uno de los amigos de Zara, su aversión hacia los Callaghan, su propia familia era obvia y no importara lo cercanos que fueran, Sam seguía siendo su primo. Esa clase de relación era algo que Teddy nunca terminaría de entender. No podía imaginarse tener pensamientos repulsivos si le mencionaran el nombre de cualquier miembro de su familia pero en algún grado entendía que todos debían ser desagradables a su propia manera.
Se volvió a sentar en el sofá y pensó en la inesperada visita de Kathryn hace unos días. Zara era increíblemente buena evadiendo temas e incluso mejor en cambiar conversaciones de rumbo. Hubo muchas ocasiones en la que Teddy intentaba tocar temas delicados, como el hecho de que era una banshee o a veces tan solo preguntas incumbiendo su horario de sueño o por que había faltado a sus clases de ballet los últimos días. Todas y cada una de esas ocasiones habían terminado hablando de cosas triviales sin siquiera prestarle atención. Por lo menos el estaba mejorando también, ahora la conocía lo suficiente para sacarle información de vez en cuando. Era algo de lo que estaba bastante orgulloso.
Escuchó la puerta de Zara abrirse.
-¿Call? ¿Dónde estabas?-Teddy habló sin molestarse en mirar a quien estaba parado bajo el marco de la puerta, mirando fijamente su cabello azul con una expresión entre satisfecha y presumida.