Estuvimos casi una hora yendo de aquí para allá sin saber cómo irnos hacia el lugar, ningún colectivo, taxi ni mucho menos micro y ya nos estaba empezando la peralta porque en volá nos violaban o quién sabe. Todas estaban con sus celulares haciendo llamadas para cachar si alguien nos podría ir a dejar y en ese momento mi cabeza hizo click - por fin - y recordé que existe uber, les dije a las cabras las cuales me miraron como "¿Quién diría que la huasa cata se avisparía?"
Sí, "huasa cata" y se preguntarán por qué me llaman de esa forma; Pues resulta que como la Sofea es mucho más intelectual y vivaracha que yo, siente que yo soy súper aweoná, ignorante y huasa para algunas weás, pero las cosas no son así po, admito que tengo un cierto porcentaje de aweonadéz, pero nunca tanto como ella lo exagera.
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El uber llegó casi a los 10 minutos de que lo pedimos y nos tocó un chofer terrible simpático que nos contó anécdotas y consejos para el lov. Fue entretenido el largo viaje hasta la parcela pero por fin, después de casi una hora, llegamos sanas y salvas.
Nos daba perso gritar "¡JOACO ÁBRENOS!" así que lo llamamos por teléfono y nos abrió. Miramos a los lados y nos dimos cuenta que no era ná una juntita piola po, era una carrete y habían muchas personas que no conocíamos, supongo que personas de los colegios antiguos de los cabros, pero también estaban los de nuestro curso. Me dio pánico la weá y quería puro irme, no estaba preparada para un carrete.
- Joaco ¿Qué weá? — soltó la Sofea.
- ¿No que era una junta entre nosotros?
- Chiquillas no se enojen conmigo, estos weones invitaron a más gente y se pasaron po.
Un poco enojadas entramos, ya estábamos ahí y pasamos mucho tiempo arreglándonos, todo ese esfuerzo no sería por nada. Por lo menos me quedo con la tranquilidad de que al dormir si estaremos sólo los de nuestro squad.
Me acerqué hacia el Vicho, que estaba con un cigarro y la mirada perdida; Me extrañó verlo así, él suele andar súper feliz, tirando tallas o simplemente riéndose de lo que le pongan en su paso, pero hoy no y me preocupó. Al estar enfrente de él ni siquiera notó mi presencia y dudé un poco en si hablarle o no, sin embargo se notaba que por alguna razón no se sentía bien anímicamente y yo lo quería ayudar, sólo espero o me rechace.
- Vicho – dije un poco dudosa.
Y sus ojos se encontraron con los míos, lo vi, lo pude notar. Él realmente no estaba bien.
- Cata, hola. — trató de sonreírme.
- Cuéntame, ¿Qué te pasó?
Noté que se sorprendió al escuchar eso provenir de mi.
Después de un largo rato en donde el me negaba su mal estar emocional, logré que soltara la pepa y evidentemente ¿Cómo de iba a encontrar feliz?- Se murió mi abuelo. — Hizo una pausa y sus ojos de a poco se llenaron de lágrimas.
No sabía cómo se actuaba en estas situaciones, lo primero que atiné a hacer fue lanzarme y darle un abrazo, sus manos lentas e inseguras pasaron por mi cintura. Se sentía tan bien, un abrazo tan cálido que ninguno de los dos se quería separar, un largo rato estuvimos así y ya sentía que el Vicho se había quedado dormido en mi hombro, confirmé mis pensamientos, me pareció extraño, no lo veía cansado ni curao ni nada ¿Qué weá? Le pedí ayuda a un culiao que estaba por ahí pelándose para que me ayudara a llevarlo a la pieza, la primera que encontramos y lo metimos ahí. Agradecí al mino y me quedé un ratito más observando a la bella durmiente, puta que era lindo el conchesumadre. Me sentía como una mamá cuidando a su guagua.
Salí de la pieza y lo primero que hice fue tomar en mis manos el bazo del cual había tomado el Vicente, luego lo olí y eso definitivamente no olía a sólo copete. Me emputeció la weá porque quizás que la habían dado y era culpa de los demás weones que trajeron más gente a la casa. Fui donde el Joaco y le hice saber la cuestión, con un tono algo brusco y desagradable.
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Me tomé uno que otro pisco sour, michelada y la mota no estaba de más.
Miré hacia muchos lados y no encontraba a nadie que me animara a conversar, luego de un tiempo comencé a sentir que me veía demasiado aweoná parada ahí mirando hacia todos lados sin saber qué hacer, por lo que tomé mi celular para parecer más interesante o algo por el estilo. En cuestión de un segundo siento como alguien me agarra de los hombros y hace "¡BÚ!" Tratando de asustarme, lo cual fue un intento bastante fallido. Miré hacia la persona y me encontré con el Rorro.
My pussy conchesumadre.
Le di una sonrisa y recordé que la Caro se lo quería comer, calmé mis tetas y empecé a sacarle temas para después hacerle un poquito de gancho a mi nueva amiga. El weón era muy simpático, me contó temas personales; Como que sufrió caleta por una mina, La mala relación con su familia y que tras una operación tuvo que renunciar a uno de sus mayores sueños. También jugamos al típico verdad o reto para conocernos un poco más y se interesó bastante en todo lo que yo le contaba, de mi vida, de mis propósitos, sueños, anécdotas y fue bacán porque sentí que realmente a alguien le importaba hablar conmigo y saber de mi.
- Ya, dale ¿Verdad o reto? — dije rezando para que eligiera verdad y así poder hacerle la pregunta para comenzar mi táctica.
- Verdad.
- Ya. Si tuvieras que elegir a una de las minas de nuestro grupo para comértela o pololear en un futuro ¿Quién sería?
La pensó caleta de rato, como que sabía su respuesta pero no la quería decir.
Di que la Caro.
Di que la Caro.
Di que la Caro.
Di que la Caro.- Tú.
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Ni al metro con vo | chilensis.
RandomDonde supero a mi ex y dos minos complican todo mi año de tercero medio