Capítulo 2. Algo se avecina.

4.7K 305 23
                                        

Mientras en la aldea todo transcurría normalmente, a kilómetros de distancia  allá donde habitan las bestias, los monstruos y los demonios, Sesshomaru se encontraba en el palacio que su padre le había heredado.
Sesshomaru al ser el demonio más poderoso, tenia a su disposición al resto de los monstruos y las bestias que habitaban el lugar,  pero por supuesto el era el responsable del mismo. Cualquier demonio, monstruo o incluso humano que osara atacar aquel sitio debía retar a Seshomaru primero; afortunadamente (y a pesar de que muchos insolentes lo habían retado) en los últimos años Seshomaru no había perdido una sola pelea.

En esta ocasión Sesshomaru se encontraba tomando un baño para descansar un poco, ya que recién había vuelto de una batalla. A pesar de que no lo habían herido gravemente ni cosa parecida, el olor a sangre humana había impregnado su cuerpo...
La batalla había sido librada gracias a un rebelde Kasekague que había reunido a todo un ejército para retar y tratar de terminar con Seshomaru... después de tantos años, aún había humanos que temían tanto a las bestias que cometían el error de intentar vencerlos en una batalla; Sesshomaru ya no mataba humanos solo por que podía hacerlo, pero tampoco los protegía, de hecho los evitaba tanto como le era posible, pero si un humano osaba invadir el valle con un ejército y además tener la insolencia de retarlo, no estaba a discusión, ese humano moriría.
El poderoso demonio estaba en su bañera, rodeado de vaporosa agua caliente, con los ojos cerrados y la cabeza baja, como si en verdad estuviese sumido en un profundo sueño, cuando de repente:

- Amo Sesshomaru! Amo Sesshomaru!

El demonio abrió los ojos y los dirigió a donde se dirigía la voz: la entrada de la habitación.

- Que quieres Jaken? te dije claramente que no molestaras.

- Perdóneme amo bonito- Dijo Jaken poniendo las manos en el piso para reverenciar al demonio a manera de disculpa.-- Pero ese demonio del bosque del oeste trae consigo a un insolente humano que osa decir que quiere hablar con usted. Según el, es muy urgente.

-- Un humano dijiste?

-- Si amo, un humano. Se hace llamar capitán Hen.

Sesshomaru suspiró con pesadés, levantó su mano izquierda y la puso frente a su rostro para observarla; sus garras estaban llenas de sangre, ya que sus brazos colgaban de los lados de la bañera, aun no estaban limpios... se preguntó si tendría que volver a bañarse después de aquella visita.

-- Diles a ambos que bajaré en un momento.-- Respondió secamente.

-- Si amo.-- Dijo Jaken haciendo una ultima reverencia y saliendo de la habitación.

Abajo, en el enorme salón que servía como recibidor se encontraban el demonio Mokuzai (quien era un demonio con aspecto de ardilla y perro que habitaba en los bosques del oeste y que conocía a Sesshomaru de anteriores batallas por aquellos lados) y el capitán Hen, quien era el supremo samurai de una lejana aldea del mismo oeste.
Ambos se encontraban de pie conversando cuando llego Jaken:

-- Mi supremo amo bajará en un momento.

--Gracias Jaken.-- Dijo amablemente Mokuzai.

No tuvieron que esperar mucho, casi de inmediato apareció Sesshomaru :

-- Veo que me has traído un visitante Mokuzai.--- Dijo Sesshomaru mientras bajaba la escalera que estaba justo frente a sus visitantes.

-- Lamento tanto importunarlo señor Sesshomaru-- se disculpó Mokuzai con una reverencia.--Pero he venido a comunicarle algo muy importante y el capitán Hen me ha pedido venir ya que el tiene mejor conocimiento de ello.

La voz de aquel demonio era  nerviosa, torpe, ansiosa... a Sesshomaru no le extrañó, todos hablaban así cuando se dirigían a el.

-- Nunca un humano me había visitado desde tan lejos-- Dijo Sesshomaru en un ligero tono de burla mientras se paraba frente los dos individuos.

Aclisolar Donde viven las historias. Descúbrelo ahora