【Capítulo 3】

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Me desperté y me encontré a un Jude dormido. ¿Había hecho bien en confiar en él? La verdad es que no lo sé, sólo espero que no me traicione y que no tenga que hacerlo desaparecer.
Quité lentamente su mano de mi cintura y abrió los ojos adormilado.

-Sal, me voy a vestir.-Le pedí cogiendo la camisa blanca del uniforme.

-Quiero que hoy vengas al entrenamiento, te disculpes y juegues con nosotros.-Abrió la puerta pero se quedó ahí.

-Claro que me disculparé.-Reí cruzandome de brazos.

-Para Mark el fútbol es muy importante, así que, debes hacerlo.

-Y para mí el orgullo es muy importante y aquí estamos.

-Karma, por favor hazlo. Seguramente a tu hermano...-Intentó persuadirme.

-Porqué todos sois iguales.-Mascullé.

-Bueno, vale, pero...-Le corté la frase con un empujón y un portazo.

-Mira que es pesadito.-Después de ducharme me vestí y metí algo de ropa deportiva en la mochila. Bajé, cogí una manzana del frutero y salí.
Por el camino me encontré al peli crema, creo que su nombre era Axel Blaze.

-No le vuelvas a hablar así a Mark o te las verás conmigo.-Habló cuando estábamos a punto de llegar al centro.

-Cobarde. Siempre amenazáis pero nunca movéis un músculo.

-¿Ah si?-Me dió un codazo en las costillas y me empujó contra la pared. Yo reí divertida.

-Pensaba que al menos sabrías pegar.-Seguí riendo. Moví bruscamente mi rodilla hacia arriba y Axel quedó paralizado de dolor- Ni defenderte siquiera.-Reí una última vez y seguí mi camino.

[...]

Tocó la campana. Esperé a que la clase se vaciara para recoger los libros e irme. Recordé que Jude me dijo que fuera a jugar con ellos. Con un suspiro me levanté y salí de clase. Bajé hasta aquel campo. Estaban las gerentes y los jugadores hablando.

-Hablando del rey de Roma, por la puerta asoma.-Dijo Axel con una sonrisa torcida.

-Cállate, idiota.-Dije molesta.

-Jude dijo que ibas a jugar.-Dijo dudoso Mark.

-Si, no tengo otra opción.-Suspiré.

Nos pusimos todos en posición y comenzó el partido. Yo tenia buena condición física y velocidad gracias a persecuciones entre las calles de la ciudad.

Estaba empezando a alucinar. Cada vez que miraba la portería todos los jugadores se desvanecíany aparecía el pequeño parque donde, Caleb y yo, jugabamos de pequeños. No podría aguantar más. Me fui corriendo sin rumbo por la ciudad. Alguien chocó conmigo, hice caso omiso a sus quejidos y me fui.
Llegué a un pequeño descampado. Seguí corriendo pero una raíz hizo que tropezara. Quedé ahí tendida.

-Oye, chica, ¿estás bien?-Preguntó una voz masculina. Le miré y me senté a su lado.

-Y a ti que te importa.-Dije molesta.

-Soy Archer Hawkins.-¿Sería su hermano?

-Karma Stonewall.-Me quedé con algo de dudas por haberle dicho mi apellido. Me di la vuelta para quedar boca arriba.

-¿Te acompaño a casa?.-Me tendió la mano.

-No, gracias.-Rechacé su mano y me levanté.

Fui a la tienda del otro día. Ya era de noche, pero esperaba ver a Edward en la salida. A medio camino las farolas se encendieron.

-Hola Karma, ¿qué haces tan tarde por aquí?-Preguntó Edward en la entrada, cuando llegué.

-¿Tú tienes algún familiar que se llame Archer?-Él se quedó en silencio- Edw...Ethan, dímelo, por favor.

-Esta bien, pero que conste que porque has dicho por favor.-Suspiró- Es mi hermano menor.

-¡¿Qué?!-Dije con los ojos como platos-¡¿Por qué nunca me dijiste eso?!

-No quería que lo supieras.-Miró para el lado contrario nervioso- Perdón.

-No importa.-Dije seca. Después me fui a casa.

-Karma, tienes suerte de que te abra la puerta.-Dijo un Jude enfadado.

-Lo...siento-Dije entrando en la casa, bueno, en la mansión.

Una vez me cambié y me puse un pijama, me apoyé en la ventana y miré las estrellas.
Jude silencioso se acercó a mi lado y contempló el nocturno paisaje. Estuvimos así un rato hasta que se nos hizo algo incómodo y el de rastras rompiera el silencio.

-Karma.-Suspiró-¿Te encuentras bien?

-¿Por qué preguntas?-Dije extrañada.

-Estas algo rara.-Se detuvo un instante- O diferente, no se como explicarlo.

-Después del día que llevo...-Susurré.

-Te conozco de poco, pero es la primera vez que no eres tan...¿tu?

-A veces pienso como seria mi vida si no hubiera ocurrido todo esto.-Observo con tristeza la luna-Todo sería tan diferente. Sería una adolescente normal en un instituto normal.

-Pero, ¿lo normal no es aburrido?

-Puede ser.-Me encongí de hombros.

-Vamos a dormir.-Asentí y me senté encima de la cama- Buenas noches.

-Buenas noches.-Jude salió de la habitación. Me quedé mirando el blanco techo en la oscuridad.

En mitad de la noche me desperté agitada. Las últimas imágenes de aquella pesadilla aparecía yo como una asesina de sangre fría. Jamás había matado sin una razón de peso, como para defenderme o conseguir algo. Me levanté y caminé a tientas en la oscuridad hasta la puerta. Toqué la puerta de Jude y en unos segundos abrió la puerta.

-¿Tú tampoco puedes dormir?-Sonrió cansado. Yo asentí levemente-Cuéntame.

-Tengo pesadillas de mi, siendo una asesina que mata a sangre fría. Me preocupa por si eso puede suceder en un futuro.-Él sin decir nada me abrazó.

-No te puedo decir si eso ocurrirá o no pero aquí te doy todo mi apoyo. Y también el cariño de una "familia"-Dijo haciendo las comillas con los dedos, sonreí levemente.

-Y, ¿a ti que te ocurre?

-Estoy feliz por esta familia. Sin embargo hay ocasiones en las que me siento sólo, mi padre casi nunca está en casa y los que trabajan aquí me tratan demasiado bien, me refiero como a alguien muy importante y eso me incomoda.-Aclaró.

-Tu no elegiste tu familia, pero recuerda tener siempre amigos y compañeros en los que puedas confiar tus miedos y alegrías y lógicamente que te quieran como a un hermano.-Le regalé una pequeña sonrisa y me senté en el suelo.

【Los hermanos Stonewall】 「Saga: Hermanos」Donde viven las historias. Descúbrelo ahora