Me levanté temprano, salí de la cama con los pies descalzos acercándome de puntillas al baño para lavarme los dientes y secarme el cabello. Eran aproximadamente las 6:20 de la mañana, mi hora de entrada era a las 7:00, pero no quería estar apurada por lo que necesitaba ir con tiempo de sobra. Ya que había terminado todo lo que tenía que hacer en el baño me puse la ropa que había planeado una noche antes, arreglé un poco mi cabello y salí con mi mochila en los hombros.
Bajé hasta la cocina y me encontré con Jonah preparando tostadas con Nutella en la mesa, al verme me sonrió desmañanado y me senté frente a él.
— No querrás ir al Instituto sin algo en el estómago — dijo acercándome un plato con un par de tostadas.
— Eres como un ángel que ha bajado del cielo, gracias Jonitah — dije mientras le sonreía y mordía una de ellas.
Minutos después ambos salimos de la casa, entramos al auto y fuimos con dirección al Instituto en el que estudiaría durante un ciclo, mientras el auto andaba miraba los alrededores, Los Ángeles es bastante bonito y al menos por donde andábamos todo parecía ser muy tranquilo y relajante, con palmeras enormes y vistas que podrías observar por horas.
Fuimos todo el camino platicando hasta que el auto se detuvo frente al enorme Instituto al que tenía que entrar. Me despedí de Jonah temblando, hacia un poco de frío y tenía nervios por lo que todo al combinarse hacía que mi ser vibrara, cerré la puerta del auto, le hice una señal de despedida a Jonah y entré lentamente al lugar esperando no ser tan reconocida. En realidad no había muchos alumnos y eso me parecía muy bueno pues todo se veía muy tranquilo.
Tenía que ir a la oficina principal pero no sabía dónde estaba, me acerqué a un señor con traje que se encontraba cerca de la puerta y le pregunté por aquella oficina, me dio las instrucciones y las seguí al pie de lo que había entendido. Cuando llegué a ella toqué, me abrieron y comencé el papeleo de inscripción con la secretaria.
— Usted debe ser la señorita Maggie Oliver, ¿cómo se encuentra hoy? — habló un señor de traje bastante amable.
— Muy bien, gracias ¿y usted? — sonreí de vuelta.
— Bien, gracias. ¿Ya le han asignado su tutora?
— No, aún no — dije sin saber muy bien a lo que se refería.
— Me encargaré de eso.
El señor salió por aquella puerta mientras esperaba a que me dieran mi grupo, horario y todas esas cosas que te dan cuando te inscribes al ciclo escolar. No tardó ni un minuto en regresar el señor con una chica un poco bajita detrás de él. Al mirarme la chica abrió los ojos como platos y se puso completamente sonrojada.
— Señorita Maggie, ella es Amelie, su tutora — nos presentó aquel señor y se fue inmediatamente.
— Tú, tú eres famosa ¿qué haces aquí en el Instituto nerd? — preguntó con mucha dificultad mientras temblaba.
— Aquí estudiaré, pero ¿podrías ayudarme a no correr el secreto de que vengo aquí?
— ¡Claro! No te preocupes, todo está a salvo conmigo.
Pasé todo el día con Amelie, era mi tutora y lo que ellos hacían era introducir al nuevo alumno al Instituto, llevaba muy buenas calificaciones y por aquello me prestó todas sus notas para que pudiera copiarlas. En realidad no era tan difícil pasar desapercibida en el colegio, cada quien estaba en su pequeño mundo y como solo había un grupo de cada semestre con 60 alumnos los maestros ni siquiera identificaban a alguien nuevo y no ponían mucha atención en los alumnos.
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36O DAYS » R E E S C R I B I E N D O
Fanfic-360. - ¿360 qué? ¿días? ¿grados? - Esa es la decisión que tomarás tú, Corbyn. ¿Qué importancia le darás a la chica? ¿360 días o 360 grados?