Un hombre la estaba siguiendo, no podía comprobarlo, pero estaba segura de ello.
Lo vio en la tienda, en la estación ferroviaria, y ahora el Hombre estaba tocando la puerta de su casa.
¿Qué quería? Ni siquiera era adinerada.
Pensó en llamar a la policía, pero sabía que esta no iba a hacer nada sin pruebas. Así que decidió tomar acciones propias. Tomó un cuchillo de su cocina, y se dirigió a la entrada.
Cuando volvió a oír el golpeteo en la puerta, la abrió, y sin pensarlo, clavó el cuchillo en el pecho del hombre que, era su padre.
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Relatos extraños.
HorrorHistorias sacadas del rincón más oscuro de la imaginación. Creadas por una mente enfermiza y jodidamente extraña.
