Mi familia moría desangrada en mis brazos, no me explicaba qué o quién había provocado esas heridas profundas en sus cuerpos. Me pedían que no los dejara morir allí, pero no podía hacer nada, estaba paralizado.
«¿Por qué nos hiciste esto?», preguntó mi madre y eso sirvió para desperarme.
Estaba horrorizado. Me sentía culpable por el sueño, ¿yo les había hecho eso? Sé que sólo había sido una pesadilla, pero me inquietaba.
Me levanté para encender la luz de la habitación, y allí estaban: los cuatro cuerpos sin vida mi familia, ensangrentados y pálidos. Había pasado; yo los había matado.
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Relatos extraños.
HorrorHistorias sacadas del rincón más oscuro de la imaginación. Creadas por una mente enfermiza y jodidamente extraña.
