Camus llenó sus pulmones de aire y apretó los puños con mucha fuerza. Se sentía totalmente burlado ante lo que le decían.
-Se abrirá una investigación paralela a la de su esposo. El señor Muspelheim fue asesinado. Así lo determinó la autopsia.
-¿No hay posibilidad de que eso haya sido por los golpes que yo le di cuando lo encontré colgado?
-No, no hay posibilidad alguna de que así sea. El cuerpo tiene dos golpes antemortem certeros en el cráneo y el forense determinó que esa fue la causa de muerte.
-Lo colgaron para que pareciera un suicidio y así nadie investigará mas allá. Seguro que quien asesinó a su esposo, mató también al señor Muspelheim para así evitar que se arrepintiera y hablara sobre el crimen, culpando a quienes lo ayudaron en esto y también, seguramente, hacernos creer que solo él fue responsable del asesinato de Milo Megalos.
Apenas si los policías acabaron de explicar a Camus la situación nueva que se presentaba, el pelirrojo tomó asiento pesadamente frente a ambos oficiales y se los quedó mirando serio y fijo.
-En caso de encontrar al que mató a Surt, ¿Qué pena le cabría?
-La misma que le correspondería en el caso de su esposo, señor Megalos, homicidio en primer grado es sentencia a cadena perpetua.
-Pero si los dos crímenes fueron cometidos por la misma persona, que estamos seguros que fue así, sería algo más que una pena de por vida.
-¿Y no hay posibilidad de que solo se lo juzgue por el crimen de mi esposo?- Ambos hombres miraron asombrados al joven, que suspiró calmo y siguió hablando. -Lo pregunto, porque Surt es en parte responsable de la muerte de Milo, él es el victimario, no la víctima.
-Me temo que eso ya dejó de ser así. Con su muerte, irremediablemente ha pasado a ser la víctima y la ley exige que se castigue a quien acabo adrede con su vida.
El francés giró los ojos y se frotó con cansancio las sienes.
Esa mañana solo tenía planeado dormir, pero acabó en la estación de policía mucho mas temprano que otras veces, pero esta vez, en lugar de estar allí para declarar o para, nuevamente, caer en el horrible lugar del acusado, había sido citado para comentarle las nuevas noticias en la investigación, que ahora incluía una nuevo legajo paralelo al de Milo, que era la investigación por la muerte de Surt.
-Estaba seguro que se había matado. Siempre fue un cobarde, por eso no me sorprendí de verlo colgado allí.
-¿Usted tiene idea de por que el señor Muspelheim pudo haber asesinado a su esposo, señor Megalos?
-Primero, ese de "señor" no tiene nada, era solo un chiquito inmaduro que jamás iba a crecer, y en segunda, si, claro que tengo una idea que seguro fue la razón.
-¿Nos diría cual es?
-Surt estaba enamorado de mi.
Los policías miraron con marcada sorpresa a Camus, que ni siquiera se inmutó por las dos miradas que lo acosaban.
-¿Disculpe?
-Con Surt nos conocíamos desde niños, desde dos o tres años antes de conocer a Milo. En la adolescencia, él me confesó sus sentimientos pero yo lo rechacé apenas si abrió la boca pues yo estaba demasiado enamorado de mi esposo, que en ese momento era mi mejor amigo. La cuestión es que, tiempo después, creo que mes y medio mas tarde, Milo y yo ya estábamos en una relación y Surt quedó con mucho resentimiento por eso.
-Entonces, ¿cree que su amor por usted fue lo que lo llevó a matar a su esposo?
-Seguro que en retorcida mente, pensaba que yo correría a sus brazos y me refugiaria en él, mitigaria mi dolor con su cariño y por fin terminaría amándolo.
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Cacería
FanfictionTras una dura pelea durante la noche, Milo Megalos se va de su hogar, dejando atrás a su esposo, ambos enojados y con mucha impotencia sobre lo que habían intentado conversar. Pero todo ese enojo se transformó en desesperación al enterarse de que su...
