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Dos semanas después.

Era una noche de desastres.

Llovía a cantaros, pero eso parecía normal, sin embargo no esperaba llegar al complejo de departamentos donde vivía y descubrir que esta ya no era mas su casa, después de todo aun le quedaba una semana mas antes del desahucio .

Yuri maldijo a Otabek Altin y empezó a inventar un malvado plan para matarlo lentamente. 

Para empeorar las cosas el taxi que lo traía se quedo parado muy lejos de allí y tuvo que caminar hasta su casa con un gran bolso. O eso pensó en su momento, porque unos minutos después cuando llamo al trabajo descubrió que ya no tenía empleo. 

Cuando por fin se tranquilizó agarro su bolso y la caja de su gato y subió las escaleras rogando que la casa estuviera abierta aun, ya que aun tenía pertenencias dentro. Pero siempre pasaba algo malo, algo como que la puerta de su propia casa no abra, ahora si que era todo terrible.

Definitivamente era una noche de desastres.

Una noche que se complico aun mas porque ni siquiera podía llamar a un amigo porque tenía poco tiempo de haberse mudado, la casa de su amiga ya no era una opción, y de paso por sus prisas por ir a ver a Mila, se le quedo su teléfono en su casa.

Desesperado se sentó a lo alto de las escaleras y agarro un pan con atún que había comprado y le fue dando pequeños bocados a su gata.

-No te preocupes por nada Potya- dijo cada vez mas enfadado con la situación-. Es posible que tu y yo estemos solos contra el mundo, pero no nos rendiremos sin luchar.

Por fin había llegado.

Otabek detuvo el coche, se bajó, abrió el paraguas y vio a Yuri el cual pudo ver que se había sentado en las escaleras de la entrada del departamento. En ese momento estaba mirando hacia arriba, lo largo de su cuello el cual se podía ver mas porque lo tenía estirado,le daba una vista mas detenida de su piel clara y le gustó tanto que deseo acariciarlo lentamente.

-Es aquí?

El pensamiento de Otabek fue interrumpido cuando uno de los hombre que trabajaba en la compañía de mudanzas, que lo habían seguido le pregunto algo

-Si, es aquí, departamento 6.

Yuri se dio cuenta de la presencia de Otabek cuando el ya caminaba hacia la puerta. Al verlo, frunció el ceño y le dedicó una sonrisa sarcástica.

-Vaya, pero si es el gran hombre en persona, se puede saber que ocurre?, no puedo entrar en mi piso.

Otabek se detuvo un par de metros de el.

-Lo siento mucho Plisetsky, intente avisarle, pero lleva dos semanas fuera de casa y no contestaba el teléfono.

-Tuve que irme, a una amiga le surgió una emergencia

-Pues, ahora tiene otro peor

-Como?

-Tuve que llamar a estos señores para que saquen todas sus pertenencias de el lugar. Si no tiene otro lugar a donde llevarlo tendremos que llevar sus cosas a un basurero.

-AH!! a un basurero? pero si todavía falta una semana para desalojar.

Otabek sacudió la cabeza.

-No Plisetsky, no falta una semana, si se hubiera dispuesto a contestar el celular sabría que los planes cambiaron.

Yuri alzo la barbilla orgulloso

-Y quien le dio mi teléfono? yo no se lo di.

-Siempre hay una forma de conseguir esas cosas

-Ah, si, claro... había olvidado que hombres como usted pueden conseguir esas cosas muy fácilmente. Pero para su información deje el teléfono- Yuri miro el camión de mudanzas y añadió- Necesito mas tiempo Señor Altin, me he quedado sin trabajo por culpa de lo que paso la otra noche...no tengo otro dinero para alquilar otro piso.

-Me gustaría darte mas tiempo pero empezaremos mañana por la mañana

-Mañana por la mañana?

Yuri lanzó un mohín tan tentador con los labios que Otabek deseo besarle a pesar de su actitud desafiante.

-No se puede llevar mis cosas a un basurero, las necesito

-En tal caso dame una dirección y se las enviaremos allí

-Ya le he dicho que no tengo dinero para alquilar otro piso

-Y no se puede quedar con un amigo?

-No, solo llevo un par de meses aquí, no tengo a nadie a quien acudir

-Como es posible? es evidente que ha estado con alguien estas 2 semanas

-Si, pero no pude venir y no tenía mi teléfono conmigo, ademas ya le he dicho que me queda una semana mas

-Y yo ya le he dicho que no la tiene.

-No entiendo nada, llame a la inmobiliaria para que me concedieran una semana mas y ellos accedieron

Otabek frunció el ceño y les abrió la puerta a los señores de la mudanza

-Debió ser un malentendido nunca supe de eso

-Pero..

Yuri no termino de hablar agarro sus cosas y entro al departamento. Otabek le siguió y echo un vistazo. En mitad del salón habían un montón de cajas vacías y el olor a leche cortada del gato estaba vigente, de esa manera Otabek supo que no mentía, de verdad tenia tiempo lejos de su casa porque le habían surgido problemas. Yuri se acerco al refrigerador soltó las cosas y señalo a el calendario.

-Mire, véalo usted mismo

Otabek observó y efectivamente Yuri haba marcado en el calendario, el escrito decía "una semana mas". Pero eso no cambiaba las cosas. Tanto si el error hubiera sido suyo como también pudo ser de la inmobiliaria igual tendría que marcharse de inmediato.

-Mire, que le parece si salimos a tomar un café y dejamos que los señores se ocupen de la mudanza? Puede que encontremos alguna solución

-No dejare mis cosas en manos de unos desconocidos

Otabek hizo caso omiso y se dirigió a los señores

-Empiecen con los mueble, luego nos encargaremos de lo demás por favor

-Como se atreve? Quien le da derecho a...?

-Hágame caso- le interrumpió- Guarde lo que necesite con urgencia y póngase en contacto con algún amigo del trabajo. Puede que se quede allí hasta que le encontremos un lugar donde vivir.

Yuri le miró con ira, sin embargo tomó sus cosas y entro en el dormitorio y cerró de un portazo.Mientras los señores se llevaban los muebles Otabek saco el teléfono y llamo para retrasar un reunión que tenía. Yuri apareció 5 minutos mas tarde

-He llamado a mis compañeros de trabajo, pero no ha servido de nada. Y aquí tengo cosas muy valiosas como para tirarla en la basura. 

Yuri se mordió el labio sintiéndose impotente por lo que estaba pasando.

-Esta bien, no se preocupe. Les diré que lleven todo a mi piso


El amante de un millonarioWhere stories live. Discover now